Trump acelera contra Harley-Davidson

29 Jul 2018

MILWAUKEE.- No es la primera vez que el presidente estadounidense, Donald Trump, dirige su furia contra empresas de su país, pero en la actualidad uno de sus blancos preferidos es el fabricante de motocicletas Harley-Davidson. De hecho lo amenazó con “el principio del fin” si traslada parte de su producción al extranjero como consecuencia del enfrentamiento comercial que él mismo desató con la Unión Europea (UE).

Ahora la empresa con una antigüedad de 115 años se enfrenta no sólo a las consecuencias de los aranceles que le han sido impuestos como represalia, sino también a la ira de Trump y sus seguidores.

La compañía de Milwaukee, en el estado de Wisconsin, presentó hoy sus cifras para el pasado trimestre, en el que las ganancias netas registraron un retroceso de más de un seis por ciento a 242,3 millones de dólares. La facturación cayó un tres por ciento a 1.500 millones de dólares.

Ya antes de que comenzara el conflicto comercial con Trump en junio, a Harley-Davidson no le iba bien en la Bolsa, ya que sus acciones han perdido un 20% desde principios de año.

El caso de Harley-Davidson es especialmente molesto para Trump porque antes del enfrentamiento solía mencionarla siempre como el máximo exponente del “Made in America”. Después de su llegada al poder invitó a los jefes de Harley a la Casa Blanca y les dijo que se sentía orgulloso de ellos.

El símbolo no era además casual, porque las motos Harley, con su imagen vinculada a la película “Easy Rider”, representan el amor por la libertad y el individualismo, pero sus compradores habituales no son antiguos hippies izquierdistas, sino hombres blancos conservadores, reunidos por ejemplo en la organización “Bikers for Trump”, que ya hacen campaña de cara a 2020.

“Harley-Davidson es la marca perfecta para el presidente Trump”, opinó el año pasado en el “Guardian” el experto en marketing David Langton, de Langton Creative Group. De ahí su indignación cuando la compañía dijo que como consecuencia de los aranceles iba a trasladar parte de la producción fuera de Estados Unidos: Trump se sintió engañado y se pasó días despotricando en Twitter. En una amenaza sin precedentes dijo que traería empresas internacionales de motocicletas para que le hicieran competencia a Harley.

La firma se reserva su opinión sobre los ataques de Trump y alega que el traslado de la producción es necesario para evitar un aumento drástico de los precios en Europa y daños “inmediatos y persistentes” en el negocio. Sin embargo, el daño no se puede evitar por completo, porque harán falta entre 9 y 18 meses para reorganizar la producción internacional, según un análisis de Zacks Investment Research. Hasta entonces los aranceles encarecerán los costes en promedio 2.200 dólares por motocicleta.

Los ataques de Washington hacen mucho daño a la empresa creada en 1903, que lleva años con ventas en retroceso en Estados Unidos -entre otras cosas por el envejecimiento de su clientela-. Los ataques podrían reducir aún más las ventas en momentos en los que su segundo mayor mercado, Europa, sufre por los aranceles.

También sufre la fama de la firma, porque aunque la política comercial radical del presidente es muy polémica incluso en su país, hay muchos estadounidenses que culpan a Harley-Davidson. Hay incluso empleados de la compañía que apoyan a Trump. Harley solo está buscando una excusa para reducir la producción en Estados Unidos, dijo al “Financial Times” un trabajador en Wisconsin en junio. “Aprovecharán para echar la culpa a Trump”.

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