Un encuentro que hace renacer la palabra

Concluye hoy el III Festival de la Palabra. Tres poetas y marcan su importancia para los autores de la región.

27 Jul 2018 Por Mirta Isabel Lazzaroni
1

POETAS. Alfonso Nassif, Lucía Carmona y Ernesto Rojas con sus obras. LA GACETA / FOTO DE OSVALDO RIPOLL.

A lo largo de una semana alrededor de 250 autores, la mayoría poetas, se reunieron a presentar y leer sus obras. Muchos están agrupados en colectivos literarios que tienen la oportunidad en este Festival de la Palabra -cuya tercera edición concluye hoy- de reencontrarse con sus pares de distintas provincias y de diferentes generaciones para reafirmar la necesidad que la sociedad tiene de la literatura en general y de la poesía en particular.

Uno de los organizadores, Gustavo Calleja, destacó que este evento se articula con el “Lunes de escritores” que se viene desarrollando desde hace varios años en el Centro Cultural Virla, espacio que comparten diversos colectivos literarios y en el que conviven escritores consagrados y emergentes.

“En estos momentos en que el desarrollo de la tecnología está dejando de lado la palabra oral y escrita, este tipo de eventos hace que renazca la palabra y el lazo que ella puede tener entre las personas, y que se tienda un puente entre los que escriben y los que leen”, afirma Lucía Carmona, poeta riojana de vasta trayectoria en la Sociedad Argentina de Escritores, en la filial de Chilecito. Justamente, en esta edición del Festival, se le hizo un homenaje a Carmona y se le entregó una placa por sus 50 años en la literatura.

“Este encuentro es altamente satisfactorio, desde todos los aspectos: social, literario y hasta económico debido al turismo”, aporta Alfonso Nassif, escritor, poeta y ensayista santiagueño, integrante de la Asociación Literaria María Adela Agudo y miembro fundador del Centro Bandeño de Investigaciones y Letras (Cebil). “Nos acercamos a más amigos, nos seguimos leyendo, seguimos unidos a la distancia. Es como que en estos eventos el libro queda abierto”, reflexiona.

En el marco del festival, Nassif dictó una conferencia en la Casa Histórica sobre la importancia que tuvieron las ciudades de San Miguel de Tucumán y de Santiago del Estero con los movimientos literarios de La Brasa (Santiago) y La Carpa (Tucumán).

El docente, poeta y gestor literario Ernesto Rojas, nacido en Salta y residente en esta provincia, destaca por su parte la necesidad de trabajar junto con la juventud. “Los poetas jóvenes están en contacto con nosotros a través de las redes sociales, y hay mucho respeto mutuo”, dice. También puntualiza: “uno de los caminos más maravillosos del arte es la poesía, es la columna vertebral de la comunicación emocional entre los hombres”.


Trilogía 
novela histórica 
El escritor Marcos Rosenzvaig vino a presentar su novela “Perder la cabeza”, con la cual completa la trilogía iniciada con “Cabeza de Tigre, la patria que nos robaron” y que siguió con “Monteagudo, anatomía de una revolución”, y que gira en torno de la utopía de la independencia. En diálogo con LA GACETA Rosenzvaig aclara que sus novelas, si bien inspiradas en hechos históricos, tienen mucho de ficción. “Son una trilogía porque hay un hilo conductor que las une. Sin embargo pueden leerse de forma independiente”, destaca. En “Perder la cabeza”, el escritor relata la historia de Marco Avellaneda, ajusticiado y cuya cabeza fue expuesta en la plaza Independencia, y el supuesto amor de Fortunata García (quien presuntamente se llevó la cabeza de la plaza) plasmado en una carta (apócrifa) de amor.
> Trilogía 
Novela histórica 

El escritor Marcos Rosenzvaig vino a presentar su novela “Perder la cabeza”, con la cual completa la trilogía iniciada con “Cabeza de Tigre, la patria que nos robaron” y que siguió con “Monteagudo, anatomía de una revolución”, y que gira en torno de la utopía de la independencia. En diálogo con LA GACETA Rosenzvaig aclara que sus novelas, si bien inspiradas en hechos históricos, tienen mucho de ficción. “Son una trilogía porque hay un hilo conductor que las une. Sin embargo pueden leerse de forma independiente”, destaca. En “Perder la cabeza”, el escritor relata la historia de Marco Avellaneda, ajusticiado y cuya cabeza fue expuesta en la plaza Independencia, y el supuesto amor de Fortunata García (quien presuntamente se llevó la cabeza de la plaza) plasmado en una carta (apócrifa) de amor.



Comentarios