Jazz con trío familiar y un colado de EEUU

Los hermanos González Goytía y John Stowell harán clásicos del género.

25 Jul 2018
1

ORIGEN. Matías, Nicolás y Julio González Goytía oyeron música desde chicos. LA GACETA (ARCHIVO).

ACTÚA HOY

• A las 21 en el Centro Cultural Virla (25 de Mayo 265).

El tablero en expansión del jazz en Tucumán sumará un nuevo casillero esta noche, cuando el trío que integran los hermanos Julio, Matías y Nicolás González Goytía, más el guitarrista norteamericano John Stowell, presente en el Centro Cultural Virla su disco con standars del género en versiones propias. El espíritu familiar del proyecto se completa con las fotos del artista plástico Agustín González Goytía que ilustran el CD.

“Esta producción salió en diciembre del año pasado, y lo podemos presentar ahora porque contamos con Stowell, que grabó con nosotros y le encantó el resultado. Con John acabamos de participar en el Córdoba Jazz Camp con músicos de todo el país. Con mis hermanos dimos algunas funciones, pero no con estos temas”, señaló Julio González Goytía, el guitarrista de la familia.

El músico destacó a LA GACETA la presencia del invitado estadounidense en el trabajo: “es uno de los mejores guitarristas del mundo, tiene un estilo único y actuó con Lionel Hampton, Elvin Ray Jones y Dave Liebman, entre muchísimos otros, y da clases por todo el planeta; forjamos una amistad producto de 10 años de conocernos y de haber podido actuar muchas veces juntos en la Argentina, que es un aprendizaje constante”.

- ¿Con qué repertorio se encontrará el público?

- Con canciones clásicas muy conocidas del jazz, aunque con arreglos especiales por lo que de pronto puede aparecer un ritmo de chacarera, como ocurre en “Solar”. Le buscamos el costado de nuestras raíces folclóricas, a pesar que con mis hermanos tocamos jazz desde chicos porque es la música que se escuchaba en casa.

- ¿Es el género que más abierto está a ser influenciado por otros?

- Indudablemente recibe muchas influencias, pero para poder mezclarlo se debe estudiar mucho el origen de cada uno. Estudio el jazz desde su profundidad y amo tanto Louis Armstrong como Atahualpa Yupanqui y el Cuchi Leguizamón, no hay diferencias artísticas entre ellos, más allá de que las haya estéticas. Pasé por varias etapas: teníamos una banda de rock progresivo con mis hermanos, salíamos a tocar y hasta grabamos, pero sentía que me faltaba algo y a los 18 años descubrí a Miles Davis y su música me inundó el cuerpo. Nicolás vive en Traslasierra, Córdoba, y es más de tocar folclore; mientras que Matías es más del jazz como yo, aunque también toca candombe y música latina.

- ¿Quién elige el repertorio?

- Lo consensuamos, aunque los arreglos surgen sin pensarlo. Ya tenemos grabado un segundo disco sólo los tres hermanos, que todavía no tiene nombre y está en proceso de mezcla, y que adelantaremos esta noche. En esta producción hay algunos temas de mi autoría.

- ¿Cómo está el jazz de Tucumán en el contexto nivel nacional?

- Nuestro problema es que no hay una escuela de música popular donde poder ir a aprender jazz. Hay una gran miopía de las autoridades, que mantienen a vetustos y antiguos conservatorios de música, con una enseñanza arcaica que no se aplica en ninguna parte del mundo. Se han acomodado en un rincón y sólo miran para atrás, nunca al futuro. En Córdoba explotó hace rato, unos 10 o 15 años, tiene tres escuelas públicas y otras tantas privadas donde estudiar jazz, y de allí surgen constantemente camadas de artistas.

- ¿Para crecer se debe estudiar afuera?

- Sí, hay chicos con enorme talento que se van y por eso se está perdiendo mucho alumnado, porque los chicos quieren aprender otras cosas y no las que les ofrecen en los institutos de la provincia. Es lo que me pasó a mí. Habría que ver un poco más allá y que se empiecen a incluir departamentos de jazz en las academias públicas. El mercado argentino creció muchísimo, con un público en aumento constante.


Comentarios