“El alumnado sordo no puede acceder a una real inclusión”

A raíz de una resolución aprobada por la Cámara, la directora de Educación Especial dio detalles de un proyecto pedagógico. Un área del Ministerio de Educación, a favor incorporar la materia “Lengua de Señas”.

23 Jul 2018
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COMUNICACIÓN. La “Lengua de Señas Argentina” (LSA) es la que implementó la comunidad sorda del país.

Un informe oficial elevado por el Ministerio de Educación a la Legislatura describe que la situación de los alumnos sordos en los establecimientos donde estudian “en ocasiones es alarmante”, debido a la “incomunicación” con docentes y pares.

El documento llegó a la sede de Muñecas 900 a raíz de un proyecto de resolución sancionado el 15 de mayo. A través de esa iniciativa -firmada en modo conjunto por los radicales José Canelada, Adela Estofán de Terraf y Luis González y por los peronistas Irene Graciela Medina y Joseph Tanios Saleme- se “solicita al Poder Ejecutivo (PE) que disponga en todas las modalidades del Sistema Educativo Provincial la inclusión del dictado de contenidos para la enseñanza de la Lengua de Señas Argentina”.

A pedido de sus superiores, la profesora Viviana Elizabeth Páez, titular de la Dirección de Educación Especial del Ministerio de Educación, elevó el proyecto pedagógico titulado: “Rompiendo barreras comunicativas por una inclusión real”.

En las conclusiones del informe, la docente expresó tres objetivos de la propuesta: “asegurar el derecho a la educación y a la comunicación a los alumnos sordos que asisten a los diferentes niveles y modalidades”; la incorporación “en forma gradual” en el Sistema Educativo Provincial de la asignatura “Taller de Lengua de Señas Argentina”; y la incorporación para el dictado de esos conocimientos de “personal sordo, hablante nativo y (con) fluidez de esta lengua”.

En la parte introductora, la directora de Educación Especial efectuó una descripción general de lo que ocurre en Tucumán.

“La situación escolar de los alumnos sordos en las instituciones educativas donde estudian es en ocasiones alarmante. Hoy, cuando el paradigma de la inclusión se muestra cada vez más vigente en nuestro sistema educativo, el alumnado sordo no puede acceder a una real inclusión”, consignó la funcionaria. Explicó que esto ocurre, entre otros factores, porque los contenidos “son impartidos por profesores oyentes que no conocen la lengua de señas” y, en “el mejor de los casos”, los conocimientos “llegan a los alumnos a través de intérpretes”. “Muchas instituciones no cuentan con este profesional y los alumnos comprenden a medias los contenidos”, advirtió la especialista.

Se refirió además al “intercambio comunicativo con sus pares oyentes”, y remarcó que “sólo se da si el intérprete o maestro de apoyo puede actuar de mediador lingüístico”.

“En la mayoría de los casos en los que en una misma escuela hay más de un alumno sordo, estos se reúnen a conversar entre ellos funcionando como un grupo aislado de lo que sucede en la clase o la escuela”, destacó la profesora Páez. Y reflexionó: “el fracaso de muchos alumnos sordos en la educación nos muestra que, para lograr una verdadera inclusión, la barrera más importante que debemos derribar es la de la incomunicación”.

La directora de Educación Especial consideró que “en las escuelas terciarias la problemática es todavía más compleja”.

“La ausencia de intérpretes ni siquiera permite que esta comunidad minoritaria pueda acceder a estos estudios. Y, si lo lograran con ayuda de amigos o familiares que colaboran en sus estudios al iniciar sus carreras, sienten tanta frustración por la falta de comunicación que el resultado es la deserción y no culminación de una carrera”, detalló Páez. Y agregó que, en este contexto y siguiendo los “pedidos insistentes” de la comunidad no oyente, “vemos la necesidad de trabajar en este sentido para lograr una oferta educativa justa, donde la inclusión no sea sólo una teoría o una utopía”.

Además de fundamentar el proyecto pedagógico en tratados internacionales, la funcionaria justificó su implementación en el sistema provincial.

Según explicó, esos instrumentos instan a garantizar a garantizar el acceso equitativo a la educación en los distintos niveles. “Considerando la situación actual de los alumnos sordos en las escuelas, podemos decir que esta premisa no se estaría cumpliendo, ya que en muchos casos ni siquiera la figura de un intérprete los acompaña. A su vez, la comunicación de los alumnos sordos integrados es una situación de aislamiento, reuniéndose entre pares sordos o con los docentes de apoyo para poder comunicarse en recreos u otros espacios por no compartir con los demás integrantes de la institución una lengua en común”, redactó. Y consideró que será “de gran importancia” la inclusión en la currícula de un “espacio de aprendizaje de lengua de señas” tanto para la integración de los estudiantes sordos como para formación de “los futuros docentes”.

Cuatro Acciones previstas

1) Un taller para instruir al alumnado

El proyecto pedagógico elevado por el Ministerio de Educación, que conduce el ministro Juan Pablo Lichtmajer, prevé “incorporar dentro de la curricula la asignatura Taller de Lengua de Señas Argentina”.

2) Un padrón de Instructores Sordos

El informe elevado por la Dirección de Educación Especial prevé como acción “nombrar para este taller a referentes adultos sordos del padrón de Instructores Sordos, elaborado después de la capacitación y examen del curso “Formación Integral para Referentes Adultos Sordos”. “Sólo los miembros de la comunidad sorda y hablantes naturales y fluidez de la misma pueden hacerse cargo de dicho taller”, consideró la profesora Viviana Elizabeth Páez.

3) Capacitación periódica

También se apunta con la iniciativa “brindar a los referentes sordos capacitaciones y orientaciones periódicas para su accionar durante la etapa inicial de su recorrido dentro de las instituciones”.

4) Implementación gradual de la iniciativa

La cuarta acción es “implementar de forma gradual esta iniciativa, comenzando por instituciones que tienen en su matrícula a alumnos sordos”. Luego, se haría extensiva “a todas las instituciones, para garantizar a esta población minoritaria el derecho a la educación y poder elegir dónde desea realizar sus estudios, sin estar limitados a instituciones que le garanticen ese derecho”.

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