“Carpoolear”: una aplicación para compartir el auto y descomprimir las rutas

La app invita a compartir viajes para reducir gastos e impacto ambiental, suma adeptos en Tucumán.

22 Jul 2018 Por Nora Jabif

Auto lleno, corazón contento. Esa es la consigna preferida del servicio que ofrece “Carpoolear”, afirma María Sánchez Villalba, una tucumana que hace tres años se subió a esa tendencia en ascenso en el mundo que es el carpooling, y que consiste en compartir un viaje en auto entre varias personas para reducir gastos e impacto ambiental y hacer los recorridos mucho más amenos.

El carpooling tiene sus años en el mundo (aquí lo hacen de modo informal las mamás para llevar a los chicos a la escuela, pero en Estados Unidos y Europa es una práctica consolidada entre extraños y entre los empleados de empresas y hasta hay empresas que prestan el servicio). Pero, en la Argentina, el fenómeno está arrancando. Hace cinco años, la ong rosarina Soluciones Tecnológicas Sustentables (STS) lanzó “Carpoolear”, primero desde su sitio web y después desde su app (se puede descargar en Playstore), en cuya página de inicio aparecen las opciones de “busco conductor” y “busco pasajero”, y los destinos “del día”.

Desde su lanzamiento , “Carpoolear” -que se promueve como un servicio nacional sin fines de lucro, inscripto en la llamada economía colaborativa, con un equipo de voluntarios- va haciendo camino sin pausa en la Argentina.

La semana pasada, María compartió con otros dos pasajeros el tramo Rosario- Tucumán en la confortable cuatro por cuatro que conducía Mariano Belgrano, que había arrancado en Buenos Aires, y que viaja con frecuencia al Norte por cuestiones laborales. “Vi en la app que Mariano venía al Norte. Le pregunté si me podía subir en Rosario. Acordamos un punto de encuentro, y compartimos el viaje con una artista plástica, Judith, y su hijo, que venían de paseo. Nos pasamos el viaje jugando, y en el camino les hice de “guía”. Entre otras cosas, les dije que no se podían perder Ampimpa. Y al toque se comunicó e hizo la reserva. Yo podría haber vuelto en colectivo, pero te perdés esa experiencia que se logra desde lo social y desde lo ecológico. Terminamos el viaje compartiendo una “mila” bien tucumana”, sintetiza esta profesora de matemáticas y “community manager” de la plataforma rosarina que hace cinco años lanzó la Ong STS.


“Lo que nos interesa desde “Carpoolear” es reducir la cantidad de autos en ruta: en lugar de que haya cuatro autos con un conductor, que haya un auto con cuatro personas, que vaya lleno. No nos interesa sacarle pasajeros al transporte público, al ómnibus o al tren, porque son más sustentables. Lo que nos interesa es reducir la cantidad de autos en ruta”, aclara María, en su charla con LA GACETA.

“Según las estadísticas, la tasa de usabilidad promedio de un auto en la Argentina es de 1.5 pasajeros por unidad. Y menos autos circulando implica reducir emisiones de gases de efecto invernadero, menos consumo de combustibles fósiles, menos embotellamientos y menos contaminación”, explica la comunicadora, que está abocada a difundir ese ideario en Tucumán, donde la práctica es incipiente. María estima que en la provincia hay 200 usuarios. En cambio, desde Córdoba hacia el sur, la tendencia crece: cuenta que hay 102.000 usuarios anotados en “Carpoolear”; que arrancaron con dos viajes por semana, y que ahora llegan a 400 por mes.

“En Tucumán la plataforma todavía no está difundida. Pero es muy importante, para los valles, Villa Nougués, Raco, El Cadillal. Cuando mirás al interior del auto, ves que van una o dos personas”, acota.

¿Cómo es la operatoria? “Yo, conductor, puedo hacer un cálculo aproximado de nafta y peaje, y luego lo divido. Pagué $ 650 desde Rosario. Pero hay gente que te trae “de onda”, para no viajar sola”, apunta María.

¿Cómo evitar situaciones engorrosas con algún conductor o pasajero complicado? Jimena Zarzales viaja con frecuencia a su Jujuy natal. “Hasta ahora nunca viajé sola con un pasajero desconocido. Antes de hacerlo, me fijaría bien en el perfil del usuario; y si tiene Facebook, mirar allí. La plataforma te va dejando referencias, y cualquier cosa inapropiada que veas en un viaje, la comentás. He posteado San Miguel de Tucumán- Tafí del Valle, o Jujuy. Hace poco que tengo auto, y me pareció interesante la idea de hacer ameno el viaje. Primero publiqué y no se sumaba nadie, o no llegaban a tiempo para coordinar horarios. Mi primer viaje fue un chico de Buenos Aires, un bailarín al que lo traje de Salta a Tucumán. Yo viajaba con una amiga. Fue un viaje súperameno. Nos matamos de risa, tomamos mate. Y no dejé que pagara la nafta”, recuerda Jimena.

“Lo que pasa con esta plataforma es que vas aprendiendo a leer los perfiles”, añade Fernanda Viruel, que hasta ahora ha viajado a Amaicha y a Salta como pasajera en “Carpoolear”. “Todos deberían bajar la app. Observás el listado de los viajes, y encontrás coincidencias con tu destino y con los horarios. Ingresás y empezás a chatear con el conductor. Por ahí, lo más fácil es intercambiar el whatsapp y coordinar el punto de encuentro. Es muy bueno asociarte a gente que de otro modo no hubieras conocido. Es una experiencia intercultural”, se entusiasma Fernanda.


Al margen de la sustentabilidad de la propuesta, al usuario potencial se le plantean cuestiones relativas a la seguridad en el viaje y a la confiabilidad de los usuarios. Todas las respuestas están desplegadas al ingresar al sitio www.carpoolear.com.ar, en la pestaña “Plataforma: preguntas frecuentes, recomendaciones, términos y condiciones”.

“Carpoolear” se ha vuelto tan familiar en Santa Fe “y al sur” que hasta una leyenda de la música como el Pájaro Gómez, de Vilma Palma e Vampiros, se ha subido a ese tren. ¿ Quién no se ha contagiado alguna vez con el ritmo de “El auto rojo”, uno de los temas más populares de la banda rosarina?. Y la cantábamos así: “Te busqué en mi auto rojo a las 6/ llevaba un frac muy nuevo/que en verdad no me quedaba muy bien/ te llevé por la ruta que va a al sur/nene no vas rápido dijiste mirándome extrañada...”. Ahora, el Pájaro se subió a esa onda colaborativa, y, para promocionar esta opción, metió la mano en la letra, que ahora arranca así: “Te busqué en mi auto rojo, lo cargué por Carpoolear”.

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