Políticos tuiteros: si no se siguen, se persiguen

19 Jul 2018

Seguís y te siguen. Seguís a quien querés, no seguís a quien no te interesa. La red social Twitter, además de ser un vehículo para expresar opiniones, para cuestionar, para agraviar o para elogiar, también expone relaciones y tácitas diferencias o proximidades entre personas, más allá de los trolls. Analizadas las relaciones políticas desde la ironía adquieren relevancia. Y, en algunos casos, un llamativo significado, porque si no se sigue, se persigue. Tomemos en cuenta a seis dirigentes políticos locales, tres por el oficialismo y tres por la oposición, para observar sus comportamientos en las redes: el gobernador Juan Manzur (@JuanManzurOK), el vicegobernador Osvaldo Jaldo (@OsvaldoJaldo) y el senador José Alperovich (@JAlperovichOk), por los primeros, y el diputado nacional José Cano (@JCanoOK), el intendente Germán Alfaro (@alfarogerman) y el subsecretario de Interior Domingo Amaya (@DomingoAmayaOk), por los segundos.

Si dejamos de lado lo que escriben -ya sea por iniciativa propia o por quienes manejan sus cuentas, los community management-, y nos detenemos en los listados de las personas que siguen -y de las que no también-, aparecerán curiosidades desde lo político. Por ejemplo, el radical Cano no tiene en la lista para seguir a ninguno de los tres oficialistas; cual si a los adversarios no los contemplara ni para saber en qué piensan. Sí tiene incorporado en su nómina al gobernador salteño Juan Manuel Urtubey, el peronista a quien también llevan en sus listas los restantes mencionados, menos Alperovich.

Otros detalles a destacar, que tienen valor para la anécdota y que pueden llamar la atención, son: de los seis, el que más seguidores tiene es Cano (110.000), por lo que si de sólo esto se tratase podría pensar con tranquilidad para 2019 en materia de simpatizantes. Luego se escalan Manzur (13.170), Amaya (10.600), Jaldo (5.780), Alperovich (4.200) y Alfaro (3.800). El radical solo reúne más adhesiones que todos los peronistas juntos, picó en punta demasiado lejos; seguramente producto de su paso por el Plan Belgrano.

Por el contrario, quien más sigue a otras personas es el vicegobernador, ya que en su cuenta tiene inscriptos a 637, y muchos de ellos son periodistas. En general, los seis anotan a bastantes comunicadores. Luego va Amaya (460), Alfaro (309), Alperovich (183) y, coincidentemente, los dos que pelearon encabezando listas en los comicios de 2015, el diputado nacional radical y el gobernador justicialista, reúnen la misma cantidad: 158. El “ahogado” para los apostadores.

Si a los que se persigue es por cuestión de simpatía, o sólo por saber qué piensa el resto de la dirigencia política -en favor o en contra-, cabe mencionar que el único de los seis que no sigue al Presidente es Jaldo, quien siempre se muestra crítico con la gestión el líder del PRO. Los otros cinco, en cambio, lo tienen sumado en sus respectivas plantillas.

Quienes se siguen entre sí pese al distanciamiento que muestran -momentáneo o no-, producto de que avisaron que competirán y confrontarán por la gobernación en 2019, son los tres oficialistas. Cual si se vigilasen. Adversarios o no, se observan. Lo que Twitter une, la realidad puede torcer más adelante.

Así como el vicegobernador decidió desatender a Macri, sentando una diferencia política con el líder de Cambiemos, Alfaro tampoco sigue -ni le interesa hacerlo- a Alperovich, a quien considera un enemigo político. De hecho, el intendente se alejó hace tres años del oficialismo a causa del ex gobernador. Entre ellos sólo puede haber animadversión. El senador tampoco sigue al jefe capitalino. Rivales si es que los hay.

A Alfonso Prat Gay, quien deslizó que podría presentarse como candidato a gobernador por Cambiemos, lo siguen el jefe municipal -que le dio una gran mano para que tome impulso en la provincia-, Cano -su eventual rival en la interna- y Manzur. Emilio Monzó, el presidente de la Cámara de Diputados, es seguido por todos, menos por el senador tucumano que, entre las dirigentes a las que sigue aparecen su par y ex presidenta Cristina Fernández. También a su esposa, la presidenta del PJ, Beatriz Rojkés, lo mismo que a Roberto Lavagna, Sergio Massa, Randazzo, Solá y, obviamente, a Roberto Palina, quien le ofreció su organización (Partido de los Trabajadores) para que se postule el año que viene por fuera del PJ. Obviamente, anota a la página oficial de su equipo de fútbol: el “Deca”.

Manzur y Jaldo, en tanto, también siguen a Cristina, no así los tres referentes de Cambiemos. Estos tres, así como los tres oficialistas, se siguen entre ellos; no se pierden pisada o bien muestran con este gesto que comparten el espacio civilizadamente. Como detalle, el vicegobernador tiene en su lista a la mayoría de los legisladores, mientras que Manzur anota a varios de sus pares peronistas, especialmente los denominados “disidentes” o los que Cambiemos llama “racionales”. Cosas de las redes sociales que, más allá de las chanzas y de las ironías, dicen bastante sobre las relaciones humanas, especialmente entre los dirigentes.

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