Aunque no lo creas, tu perro habla con vos

No usan palabras, pero se comunican mediante expresiones faciales, como levantar las cejas. También intentan escuchar y entender a sus dueños.

17 Jul 2018
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Si tu mascota es un perro seguramente, más de una vez, has sentido que “sólo le falta hablar”. Ahora la ciencia afirma que, a su manera y sin palabras, los perros hablan con sus dueños. Lo hacen a través de los gestos de la cara, por ejemplo, levantan las cejas o abren mucho los ojos.

Esta es la conclusión a la que llegó un equipo de los investigadores del Centro de Conocimiento Canino de la Universidad de Portsmouth, Reino Unido. El estudio encontró evidencia científica suficiente para manifestar que las expresiones faciales de los perros son mucho más que una mera expresión emocional.

“Los canes son sensibles a la atención que reciben de las personas, y sus gestos faciales parecen ser intentos activos por comunicarse con nosotros. Son mucho más que simples respuestas de un sentimiento de tristeza o alegría, como se pensaba hasta ahora”, afirma Juliane Kaminski, psicólogo especializada en etiología animal.

Los investigadores estudiaron las reacciones y expresiones faciales de 24 perros de diversas razas, de entre uno y 12 años. Todos ellos viven con familias de manera que están acostumbrados a interactuar con personas a diario.

Gestos más comunes

Los científicos descubrieron que hay determinados gestos faciales que los canes repiten y a los que recurren con frecuencia cuando quieren comunicarse con las personas.

Así determinaron que la expresión facial más utilizada cuando tratan de dirigirse a sus humanos es el levantamiento de ceja canino, también conocido como “poner ojitos perrunos”, y cuyo resultado visible es un incremento aparente del tamaño de los ojos.

“Este gesto facial canino suele tener una respuesta de empatía casi inmediata en las personas”, añade la psicóloga Kaminski. En otras palabras: esa mirada capta la atención del humano que, además, reacciona ante ella de forma positiva, por lo que el animal no tarda en aprender que esos “ojitos perrunos” funcionan para comunicarse.

Los investigadores se preguntaron si los perros eran capaces de hacer un despliegue de expresiones faciales delante de un plato de comida. Y descubrieron que no lo hacen. Por eso, concluyeron que los gestos faciales y las miradas perrunas tan irresistibles no son fruto de una emoción sino que tienen como objetivo comunicarse con los humanos.

Ladear la cabeza

Por otra parte, el psicólogo experto en canes Stanley Coren verificó mediante un estudio que seis de cada 10 perros ladean la cabeza cuando se les habla. La explicación, según la experta Alexandra Horowitz, es la siguiente: de esa manera el can adapta los pabellones externos del oído en dirección de la voz humana para, de este modo, escucharla mejor.

Es decir, que los perros han aprendido no sólo a comunicarse con las personas, sino también a escucharlas, atender lo que dicen e intentar comprenderlas.


Buenos Aires

Los perros ya tienen su propio parque temático

En el barrio porteño de La Paternal se inauguró el Parque Isla, el primero del país que exclusivamente para mascotas. Allí los canes podrán hacer ejercicios, relajarse e hidratarse. El predio cuenta con 1.400 m2, donde se han instalado un circuito de juegos de agilidad, espacios de sombra, zonas de hidratación y de descanso. Las áreas están señalizadas. La plataforma donde se desplazan las mascotas es de pasto sintético, con un sistema de absorción y filtrado de líquidos para que se produzca barro ni anegamientos. El área de ejercicios está equipada con un circuito de juegos de agilidad y hay bebederos para los canes.


Que el pelo le brille

Cómo cuidar tu mascota para que su pelaje sea como de exposición

Es fundamental cepillarlos: estimula el crecimiento de nuevo pelo y ayuda a eliminar el que se ha caído. De paso, se relaja. Si tiene el pelaje corto, se recomienda cepillarlo dos o tres veces por semana. En cambio, si es largo, lo ideal es cepillarlo entre tres y cinco minutos todos los días.

La frecuencia del baño también varía en función del tipo y largo del pelo. Si lo tiene rizado, podés bañarlo cada tres semanas; si su pelaje es corto, puede ser cada mes y medio; si lo tiene lacio y largo, lo podés bañar una vez al mes, aproximadamente. Si es cachorro, es conveniente consultar con tu veterinario la periodicidad de este tipo de higiene.

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