Cartas de lectores

14 Jul 2018

LEY DE LA SELVA

La moneda estadounidense retrocedió unos centavos en los últimos días para el bien de algunos. Muy pocos son los beneficiados, los importadores y los que obtienen materia prima valuada en dólar. Para la mayoría de los argentinos, hablo de la clase media trabajadora, esto no significa nada. Semanas atrás sufrimos dos incrementos de la nafta, lo que provocó el retoque de precios en alimentos, vestimenta, transporte público, servicios, medicamentos y cuántas necesidades más. El Gobierno nacional y el provincial, por medio de sus organismos de control, deberían obligar a todos aquellos que impusieron el pretexto de subir los precios por la escalada del dólar a que retraigan los valores, pero como en este país vivimos la ley de la selva: “El más grande devora al más chico”. Y, además, existen los privilegios empresariales: eso no sucederá nunca, en la historia de este país, nunca bajaron los precios de nada, lo único que no suben son los salarios y así es difícil crecer, menos subsistir.

Williams Fanlo

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DESPENALIZACIÓN DEL ABORTO (I)

Por fin la ciudadanía se ha involucrado plenamente en el debate suscitado por el proyecto de Ley de Despenalización del Aborto. Las discusiones ya no se realizan en el recoleto recinto del Poder Legislativo, sino que ha ganado las calles, en Tucumán inundadas por personas como hace muchos años no se veía. Movilizadas por sus propios medios. LA GACETA seguramente mantendrá abierta la enorme ventana a la opinión pública que significa la sección Cartas al Director, permitiendo que los senadores sepan cuál es la voz del pueblo. En una de esas cartas, una lectora abogó por la despenalización, en un ejercicio democrático que admiro y valoro. Sin embargo, noto que reitera que la despenalización no se puede discutir “desde una cuestión de principios”, con lo cual da por tierra con su intención democrática pues le niega a todos los que piensan distinto la libertad, no sólo de expresarse, sino también de disentir. Particularmente a los que, casualmente por cuestión de principios, sostenemos que matar una criatura sana después de concebida se llama crimen. Del mismo modo, en carta al Gobernador de Salta, mujeres argentinas se expresan peyorativamente sobre la manera de fundar su voto de los diputados salteños motejándola de “intelectualmente pobrísima, abundante en lugares comunes y metáforas absurdas”. ¿No será mucho? En todo caso, lo importante no fue tanto lo que dijeron sino cómo votaron, ¿o es esto lo que molesta, el voto en contra de algo que se presenta como pensamiento único, verdad revelada, doctrina sacralizada e inmutable? Denostar o impedir la libre expresión de las ideas es una dentellada al corazón de la República. Sin ataque alguno, pacíficamente expresado en las calles, manteniendo a rajatabla el principio republicano de libertad de expresión y respeto por las opiniones ajenas, con un criterio profundamente humanista, el pueblo supo sintetizar la salida justa y razonable: salvemos las dos vidas. Y sí, es una cuestión de principios.

José Félix Risso

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DESPENALIZACIÓN DEL ABORTO (II)

Está a pleno el debate en el Senado de la Nación. Más allá de que jamás estuve ni estoy de acuerdo con el debate, me llama la atención el nivel de discusión que existe, y el escuchar a un senador que dice que si la ley exige el aborto legal, ningún médico podrá oponerse a ello, tendrá que, sí o sí, hacer el aborto legal gratuito y seguro. O sea que los médicos, a quienes sus conciencia les indica que no pueden hacerlo, ¿se los obligará a hacerlo? Entonces, creo que en los hospitales públicos tendrán que renunciar todos los médicos que así se lo diga su conciencia, porque no creo que un médico le quite la vida a un inocente. O sea, con sólo imaginarme, les pregunto a los senadores, especialmente a José Alperovich, ¿qué les pasa?, porque se supone que para eso cobran, para legislar. Ustedes tienen que pensar. Por favor, la Patria y Dios se lo demanda. Y al presidente Macri le digo: ¡usted ya nos engañó! ¿Por qué no puede vetar la ley? Usted debe vetar la Ley del Aborto Libre y Gratuito. Que Dios y la Patria se lo demande.

María Ofelia Sal

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LEY JUSTINA (I)

Basada en generalidades y sin protocolos específicos y presupuestos para su implementación, la denominada “Ley Justina” está lejos de las expectativas bien intencionadas de los legisladores que, aparentemente, pretenden que los mismos hospitales, que hoy no tienen implementos básicos para efectuar cirugía menor, se transformen en bancos y centros de distribución en el complejo y costoso proceso de transplante de órganos. Dejando de lado las posibles aberraciones en un país que exuda corrupción por doquier, la realidad que hemos visto una y otra vez es que esta ley, en el mejor de los casos, sólo llevará a la creación de otro ministerio y más puestos ñoquis. Dada nuestra realidad, ¿no sería mejor utilizar una fracción de esos recursos para dar de comer a los niños indigentes, que ya constituyen el 50% de la población infantil del país, previniendo dolencias futuras?

Leonardo Peusner

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LEY JUSTINA (II)

¿Justa? Seguramente, para emitir un comentario preciso sobre el carácter de “obligatoriedad” de ser donante que esta nueva ley impone sobre todos los ciudadanos mayores de 18 años en Argentina, habría que tener más conocimientos médicos y legales, hacer un estudio detallado de su implementación en España (en donde rige con pautas más claras) y poder determinar, con certeza, cuándo a una persona se la declara “muerta”. Casi rozando lo moral, ético, religioso y de pleno en lo científico, el origen y final de una vida humana corre sus límites y alcances, conforme se fraguan en la sociedad cambios culturales y nuevos descubrimientos. La nueva ley que se aplicaría en caso de deceso debido a paro cardiorespiratorio o muerte cerebral, da lugar a preguntar si no hubiera sido preciso el paso previo de debatir la legalización de la “eutanasia” (en vistas de la legalización en puertas de aprobarse del aborto) antes de ser esta “Ley Justina” acuñada. Más allá de ser mi postura personal contraria a la “obligatoriedad” de ser donante en un país que se precie de respetar la individualidad de cada ciudadano (y a sabiendas de los engorrosos trámites para elegir poder optar), veo muy lejana una implementación prudente, prolija, justa, y cuidada de esta nueva ley en Argentina. Un país que carece de insumos básicos en hospitales, con más de la mitad de su población infantil en la pobreza, y con carencias sanitarias enormes. Cuando se trata de generalizar y obligar a todos los individuos de una sociedad sobre lo que se debería elegir, lo que aparenta ser justo deja de serlo.

Karina Zerillo Cazzaro

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INSENSIBILIDAD DE LA ANSES

Han pasado cinco años desde que recibí sentencia favorable de la Justicia Federal respecto de mi reajuste de haberes por movilidad, Expediente 003180/2009, ante el Juzgado Federal N° 1 de Tucumán. Cumpliré 79 años. Anses, en clara rebeldía con la Justicia, a pesar de haber sido intimada en reiteradas oportunidades, y habiéndose fijado astreintes por la falta de cumplimiento y una posterior multa, para que cumpla de una vez por todas lo manifestado por el presidente Macri, de que iban a respetar las sentencias judiciales, lamentablemente el organismo previsional se niega, sistemáticamente, a cumplir lo ordenado por el juez federal. Esto me genera, a esta altura de mi vida, una gran decepción y zozobra, provocándome un estado de ansiedad permanente y angustia sicológica. Como así también, dicha situación genera un impacto negativo en mi estado de salud. Lamentablemente, la insensibilidad que reclamábamos al gobierno anterior con los jubilados, ha sido potenciada con el actual a niveles inimaginados. Le pido al doctor Daniel Ponce, responsable de la Anses Tucumán, que cumpla con su deber como funcionario público y obedezca lo ordenado por el juez federal de la Nación.

Eduardo Tomás Martínez

Calle 19, N° 344, Villa Mariano MorenoLas Talitas - Tucumán


REMEDIOS PARA GRANDES MALES

A grandes males, grandes remedios: época de ajuste. Hay que achicar los gastos por donde se lo mire. Pero, ¿por qué no se comienza por la clase política? ¿Por qué los ministros deben ir en clase ejecutiva cuando tienen que viajar? ¡Deberían ir en turista, deberían! Habría que reducir el salario de ministros, diputados, senadores, gobernadores, etcétera, en un 50%, hasta diciembre de 2019; a ver si quieren tanto a su país. ¿Hay que recaudar plata? Sólo hay que pensar que cada motociclista sin casco, patente, espejos retrovisores o luces, es un ingreso de dinero sobre ruedas. Basta de controles fijos que se pueden ver a cuadras de distancia y que la gente, por grupos de whatsapp, se notifica y los evita. Que gente motorizada haga las multas, como se suele ver en las series televisivas estadounidenses. ¡Que los jueces comiencen a pagar el Impuesto a las Ganancias! ¡Basta de jubilaciones de privilegio, que cobren como cualquier ciudadano! En fin, a grandes males, grandes remedios.

Santiago Arredondo

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GOZANDO DE LA CIUDAD

La vida en plenitud, caminar por esas abigarradas calles peatonales del centro, la multitud mirando vidrieras iluminadas, con sueños de camperas, pantalones y otras prendas para hombres y mujeres y niños. Estos últimos los hay de todas las edades, desde los coches para bebé y otros enlazados a las manos de padres y madres. Los amigos saludándose, las mesas llenas de parroquianos bebiendo su café, o una cerveza fresca, mientras se habla de todo lo que puede interesar, fútbol, política y familiares. Todo bulle de vida, todo parece perfecto para disfrutar de vivir. Honrando la vida, viviéndola feliz y acompañado. Lejos quedan los malhumores políticos y sindicales. Todo puede borrarse y comenzar a pensar cómo mejorar, para poder ser parte y en esta maravillosa ciudad trabajar para seguir arreglando lo que falta. Es hermoso disfrutar en el Mercado del Norte, en los puestos de comida cualquier manjar al alcance por pocos pesos. Cómo no estar vivo en una ciudad así. Cómo no darle ayuda en todo lo que se pueda si estoy a cargo de algún puesto laboral en el Estado, desde el gobernador hasta el último escribiente.

Carmelo J. Felice (p)

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