Aparecieron en el momento justo

11 Jul 2018
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LA MÁS CLARA DE BÉLGICA. El arquero Hugo Lloris tuvo que esforzarse al máximo para evitar el gol de Toby Alderweireld, cuando el partido estaba empatado sin goles.Reuters.

ISAAC RISCO

DPA - ESPECIAL PARA LG MUNDIALISTA

Francia impuso el peso de la historia. Un cabezazo de Samuel Umtiti le dio la victoria sobre Bélgica, 1 a 0, a los dirigidos por Didier Deschamps, que irán el domingo en busca de su segundo título mundial ante el ganador del encuentro que jugarán hoy Croacia e Inglaterra.

Será la tercera final de una Copa del mundo para Francia tras alzar el trofeo más preciado del fútbol jugando en casa en 1998 y caer en la definición de Alemania 2006 ante Italia por penales. Los “Bleus” tendrán además la oportunidad de tomarse revancha de la dolorosa derrota ante Portugal en la Eurocopa que Francia organizó dos años atrás.

La “Generación Dorada” belga, en cambio, se queda a las puertas de su primera final del mundo. El sueño de los dirigidos por Roberto Martínez chocó ante la practicidad y la jerarquía francesa.

Los héroes franceses

La noche casi clara de San Petersburgo no fue para las estrellas. En un duelo de semifinales trabado y difícil, los héroes que pusieron a Francia en la final del Mundial de Rusia fueron un defensor y el arquero Hugo Lloris. El marcador central Samuel Umtiti mandó, en el sexto minuto del complemento, un potente cabezazo al fondo de las redes para sellar la victoria por 1-0 sobre Bélgica y hacer soñar a los “Bleus” con su segunda estrella de campeón del mundo tras la conseguida en 1998.

Lloris, que celebró de rodillas en el campo tras el pitazo final del árbitro, tuvo también dos grandes momentos. El guardameta estiró una mano providencial en el minuto 21’ para evitar que Toby Alderweireld enviase la pelota al fondo de la red tras encontrársela suelta luego de un córner. Y en el segundo tiempo, cuando los “Diablos Rojos” apretaban por conseguir el empate y mantener su sueño de jugar la final, el portero de Tottenham paró un bombazo de Marouane Fellaini para mantener el 1-0.

Las estrellas no consiguieron aparecer en San Petersburgo. Antoine Griezmann y Kylian Mbappé lo intentaron en vano, el último con un gran disparo en los minutos finales. Thibaut Courtois, el mejor portero de Rusia 2018 hasta ayer, le sacó sobre el final del encuentro un disparo a Corentin Tolisso en una de las ocasiones más claras de Francia.

Lloris había llegado a semifinales como el menos destacado de los cuatro porteros que peleaban por el título. No cometió errores, pero tampoco había brillado en exceso. En los octavos de final frente a Argentina tuvo que recoger la pelota tres veces del fondo de su portería. Ante Uruguay, en el siguiente partido, tuvo tan poco que hacer que su imagen se vio en las pantallas de todo el mundo sobre todo por una libélula que se le metió en la boca y que estuvo a punto de tragarse. La ofensiva “charrúa” se despidió al final sin haberlo probado en serio. La prueba de fuego llegó en el partido de ayer, frente a la poderosa ofensiva belga y el tridente de los “diablos rojos” Eden Hazard, Kevin De Bruyne y Romelu Lukaku. Y cumplió.

Ahora, aunque no tenga el toque carismático de Fabien Barthez, el mítico portero de la Francia campeona de 1998, el cumplidor Lloris tendrá el domingo la oportunidad de convertirse en el segundo capitán francés de la historia en levantar la Copa del Mundo.

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