Aves rapaces: guardianes de canchas y estadios

Ahuyentar a las palomas es su misión.

09 Jul 2018

Las palomas pueden transmitir más de 40 enfermedades. Suelen invadir espacios; generan nidos y altas concentraciones de excrementos. Esto último es fatal para cualquier edificio, por sus componentes ácidos, principalmente fosfóricos y úricos. La materia fecal, al secarse, se transforma en polvo y se disemina por todos lados. Su presencia es un riesgo para la salud y un dolor de cabeza para quienes administran clubes.

Pero hay otra situación: las aves se comen las semillas recién sembradas de césped, y hasta ensucian los campos de juego. Alrededor del mundo se probaron varios métodos para alejarlas, pero el que parece más efectivo por tratarse de una técnica natural es el uso de halcones y de águilas para disuadir y controlar esta plaga.

En Mendoza

Martín, Mía, Kevin, y Diana hacen su “trabajo” desde el año pasado en el estadio “Malvinas Argentinas”. La Secretaría de Deportes de la provincia contrató a sus dueños, Alejandro Sorrentino y Jerónimo Morales Neumann para que reduzcan la población de palomas, ahuyentándolas. En pocas semanas, lograron alarmar y hacer que desaparezcan las que sobrevolaban la cancha. También disminuyeron los sitios de posamiento y de anidación.

En Londres

Cuando los aficionados se apresuran a ingresar a las canchas de tenis en Wimbledon y las estrellas del tenis entran a las pistas, Rufus ya hizo su trabajo. Convertido en una celebridad en All England, es un halcón, que se dedica a ahuyentar a las palomas, para evitar que lastimen el césped de las 18 canchas, más las pistas auxiliares.

Tanta importancia tiene Rufus para Wimbledon que el halcón dispone de una cuenta de Twitter con más de 10.400 seguidores y además luce su acreditación del torneo, con la descripción de su tarea: asustador de pájaros.

Las prácticas con halcones en Wimbledon comenzaron en 1999; Rufus llegó hace diez años. Y en los próximos años, con el techado de la cancha 1, tendrá un ayudante llamado Pollux, que ya está siendo entrenado.

Rufus tiene trabajos alternativos: también cuida el campo de Craven Cottage, el estadio del Fulham, y la zona de la Abadía Westminster, en el centro de Londres.

Hay merchandising con la cara y el nombre del halcón. Además, tuvo un rol protagónico en la campaña “Here’s to perfection” de la cerveza Stella Artois. Aún hoy se recuerda lo sucedido en 2012, cuando fue secuestrado del baúl de su entrenadora. Su desaparición se convirtió en una causa nacional, incluso se armó un equipo especial de policías para buscarlo. Fue rescatado tres días después.

En Madrid

Jorge Carlos Castaño Romero se hizo conocido en 2001 como “El halconero oficial del Atlético”. Hasta fue protagonista de un documental que se puede ver en YouTube. Él fue quien llevó a su equipo de halcones y águilas a trabajar en el entonces estadio “Vicente Calderón” (hoy en desuso y que pronto será demolido) para realizar una labor fundamental en el cuidado del césped, ahuyentando con sus aves rapaces a las que se comían las semillas. Kun, Forlán, Valera y Apache, tales sus nombres, despejaron no sólo el área de tribunas, sino que se hicieron dueños del espacio aéreo del estadio.

También el “Santiago Bernabeu” tiene sus vigilantes: Atenea, Ulises, Aramis y Byron. Guillermo Santalla es quien las guía.“Tenemos que espantar las palomas sin tocarlas, no queremos nunca matarlas o hacerles daño” dice sobre la tarea de sus aves protegidas.

Datos curiosos

- La cetrería es la técnica relacionada con la cría, el amaestramiento y el cuidado de aves para la caza al vuelo.

- Suelen utilizarse halcones, águilas, azores, gavilanes, entre otras aves, las que son previamente adiestradas.

- Por un halcón sin adiestrar se puede pagar hasta 3.500 euros; por uno ya adiestrado, unos 15.000.

- Un halcón vive alrededor de 25 años, pero unos seis años antes ya empiezan a perder sus capacidades de caza.

- La utilización de aves rapaces para ahuyentar palomas de los estadios se usa desde mediados del siglo pasado.

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