El padre Lorenzo Massa, un hincha de lujo

09 Jul 2018

De Manuel Riva.-

Las fiestas julias de 1928 fueron encabezadas por el gobernador José Sortheix quien desde la Casa de Gobierno junto a sus funcionarios y demás autoridades y al público en general, que colmó los alrededores de la plaza Independencia, presenció el desfile escolar y popular que recorrió el centro capitalino y el principal paseo público tucumano.

Otra de las actividades trascendentes de aquellas fiestas fue la visita del campeón de 1927 San Lorenzo de Almagro, que jugó con San Martín y la Federación Tucumana. Los encuentros, que se disputaron en el estadio de San Martín en La Rioja y Bolívar, contaron con un espectador muy especial: el padre Lorenzo Massa, que ofreció el lugar donde nació el club que lleva su nombre allá por 1908. El padre Massa llevó a la cancha a los alumnos de los establecimientos bajo su dirección para alentar, no sabemos si todos a los azulgranas, pero seguramente muchos a las divisas tucumanas.

El equipo visitante tuvo suerte dispar. Mientras el 8 de julio cayó 4 a 3 ante el santo tucumano, al día siguiente superó 2 a 1 al seleccionado local.

En referencia a la actuación del equipo porteño en el primer partido, nuestro cronista fue crítico al expresar: “el encuentro no convenció a la afición que esperó ver en el equipo de San Lorenzo un conjunto más homogéneo, más poderoso, de más garra y de más empuje, tal como se lo ha visto en otras ocasiones en esta ciudad y tal como se lo sabía a través de sus actuaciones en los últimos tiempos”. En la crónica se indicaba que los jugadores foráneos “demostraron ya en los comienzo del segundo tiempo, un cansancio que fue tornándose en agotamiento a medida que el tiempo transcurría”. La visita, que reconoció el triunfo del equipo albirrojo, se quejó de la actuación arbitral por medio del capitán Enrique Monti que señaló al árbitro como responsable de la derrota. Por su parte; el capitán albirrojo, Frías dijo: “supimos aprovechar las oportunidades que se nos presentaron”.

Triunfo de San Martín

El campeón de la Asociación Amateur de Fútbol formó con Lema; Monti y Fossa; Lujambio, Dañil y Gagliano; Arrieta, Sarrasqueta, Maglio, García, y Blanco. Por su parte San Martín ingresó con: Díaz; Romano y Carrizo; Ortiz, Frías y Moreno; A. Ortiz, Acosta, Cárdenas, Valladares y Chaves. En la crónica de entonces se dice: “la victoria de San Martín sobre el campeón porteño de 1927 es pues un triunfo cuyos méritos no pueden verse amenguados por las alternativas del match”.


Una cantidad de público superior a los 3.500 espectadores vio ingresar los dos equipos poco antes de las 16 de aquel día de 1928. Luego entraron los delegados de ambos clubes acompañados por el padre Massa para que diera el puntapié inicial. “Al notar el público la presencia del distinguido sacerdote, fundador del club visitante, lo hizo objeto de una calurosa aclamación”, rescata la crónica. Massa lanzó la pelota al jugador azulgrana Maglio.

La apertura del marcador ocurrió a los 12 minutos por medio de un tiro fuerte de García de San Lorenzo. Apenas seis minutos más tarde, tras un corner, Valladares, con un tiro bajo, decretó el empate. A los 28 minutos de juego, tras esquivar a tres jugadores santos, Maglio disparó un “fuerte y alto shot” que se convirtió en el 2 a 1. A sólo tres minutos de iniciado el segundo tiempo la visita se puso 3 a 1 con un “certero cabezazo” de García. Los santos denunciaron un foul de Sarrasqueta que no fue aceptado por el árbitro Uslenghi. Cárdenas puso el marcador 3 a 2 a los 15 minutos de la segunda parte. A los 38, Acosta logró el empate tras conectar un centro de Chaves. La posición del goleador “era dudosa” y fue protestada por los visitantes pero el árbitro convalidó la conquista. El entusiasmo insufló bríos al local que a dos minutos del final, con gol de Cárdenas se puso 4 a 3. Los albirrojos se llevaron el triunfo y el trofeo Presidente Cámara de Diputados.

Contra la Federación

Al día siguiente, el 9 de julio, los visitantes se alzaron con el triunfo en el partido que se jugó en cancha de San Martín contra la Federación. El estadio se vio colmado con una multitud que superó los 5.000 espectadores. Para amenizar la jornada actuó la banda del Colegio Salesiano, “gentilmente cedida por el padre Massa, quien concurrió con todos los alumnos del establecimiento, los que tomaron ubicación a un lado de la cancha”. El padre había sido la cabeza de playa del grupo salesiano que desembarcó en nuestra provincia 12 años antes para iniciar la obra de Don Bosco.

El encuentro contó con la presencia del gobernador Sortehix (que llegó apenas iniciado el segundo tiempo), miembros de su gabinete y representantes del poder legislativo. La apertura del marcador ocurrió a los 24 minutos con gol de Quiroga para el santo porteño. Chividini “malogró un penal poco después de la apertura del marcador”.

En la segunda parte un penal les permitió a los visitantes ampliar la ventaja, a poco de comenzada. El descuento tucumano ocurrió a tres minutos del final de la mano de Espeche. San Lorenzo entró a jugar con: Lema; Tarrio y D’Alesandro; Corsetti, Dañil y Gagleano; Arrieta, Quiroga, Fossa, García y Blanco. La Federación alineó a: Racedo; Gauna y Flores; Chividini, Ferreyra y Arias; Jara, Ordóñez, Herrera, Abregú y Espeche.

Los visitantes, que se fueron en el tren rápido del Central Argentino el 10 de julio, fueron agasajados por la dirigencia de la Federación en su propia sede con un lunch. La delegación azulgrana estuvo siempre acompañada por el padre Massa, que sentía un cariño muy especial por esa divisa que se creó gracias a sus impulsos unos 20 años antes.

Durante el año 1908, Massa conoce a un grupo de muchachos del barrio que se autodenominaban Los forzosos de Almagro liderados por un joven llamado Federico Monti. Este nombre define la virtud de la fuerza en el juego del “football”. Frente a los inconvenientes de jugar en la calle, el sacerdote les ofrece jugar dentro del Oratorio de San Antonio. Este acontecimiento sería la etapa previa de la fundación del Club Atlético San Lorenzo de Almagro.

Los salesianos

Más de 100 años atrás, el 11 de febrero de 1916, habían llegado a Tucumán los primeros salesianos: el padre Lorenzo Massa (director), padre Federico Della Vedova (confesor), acólito Don Luis Portella (profesor trienal) y los coadjutores Eustacio Vaquero, Saturnino Eugui y Juan Sassano para recibir la donación del Asilo de Artes y Oficio General Belgrano del padre Zavaleta. Hoy en Tucumán encontramos el centenario Colegio General Belgrano, el Colegio Tulio García Fernández, el Instituto Técnico Lorenzo Massa, la Escuela Profesional Lorenzo Massa, el Centro Educativo Don Bosco, la parroquia San Juan Bosco, el Colegio María Auxiliadora, la iglesia pública María Auxiliadora, la capilla San Miguel, grupos juveniles, el Movimiento Juvenil Salesiano, entre los que se encuentra el centenario Batallón 8° de Exploradores de Don Bosco, y otros grupos de la familia salesiana.


Nacido en Morón

El padre Lorenzo Bartolomé Massa nació en Morón el 11 de noviembre de 1882; recibió el mismo nombre de su padre nacido en Turín (Italia). Su madre fue Margarita Scaravino. Sus hermanas fueron Ángela y Blanca, también ingresaron a la vida religiosa. Massa cursó los estudios primarios en una escuela cercana a su casa hasta que, con la ayuda del Ferrocarril Oeste, se encaminó hacia la Escuela de los Salesianos en Almagro, donde los misioneros italianos enviados por Don Bosco en 1875 empezaron a trabajar y luego fueron a la Patagonia.

“Muchos educadores, sacerdotes y monjas han comenzado con el deporte para luego ir madurando su misión como hombres y cristianos”, dijo una vez el papa Francisco, recordando al padre Massa, fundador del club azulgrana del que el pontífice es hincha.

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