Triaca en Tucumán: “las negociaciones paritarias son libres”

El ministro de Trabajo dijo que el Estado “no es un lugar para preservar ñoquis”, sino para dar mejores servicios al ciudadano. Negó que se intente avanzar contra las indemnizaciones y contra el aguinaldo de los trabajadores. Y defendió el modelo económico que instrumenta la gestión de Macri.

06 Jul 2018
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CON LA GACETA. Jorge Triaca indicó que hay que reducir el déficit fiscal porque la Argentina no debe depender del financiamiento externo. la gaceta / foto de antonio ferroni

Ajuste es un término que no está en el diccionario del ministro de Trabajo de la Nación, Jorge Triaca. Por más que lo repitan trabajadores y sindicalistas, el titular de la cartera laboral sostiene que el Fondo Monetario Internacional (FMI) no ha reclamado medidas que impliquen la destrucción de puestos genuinos de empleo, como sostiene. En ese aspecto, negó que la gestión del presidente Mauricio Macri avance contra conquistas laborales como el aguinaldo o las indemnizaciones y dejó en claro que “el Estado no es un lugar para preservar ñoquis ni para atender prebendas políticas”, sino que tiene que brindar servicios a los argentinos, con transparencia y claridad. Y reclamó al Congreso debatir y avanzar con la ley de formalización laboral para resolver la situación de unos 4,5 millones de trabajadores en negro que hay en la Argentina. Triaca vino a Tucumán para encabezar la Reunión del Consejo Federal del Trabajo. Y concedió la siguiente entrevista a LA GACETA.

-Para avanzar en sus acciones necesitan acordar con distintos sectores sociales...

-Con la negociación se pueden lograr esos acuerdos. Con ese proceso, por ejemplo, hemos conseguido durante la primera parte de la gestión más de 140 leyes. Conseguimos la reparación histórica para los jubilados, la norma sobre riesgo de trabajo y hasta los cambios en el impuesto a las Ganancias, cosas que el Gobierno anterior no las resolvió durante muchos años. Y lo hemos alcanzado aún sin tener mayoría en el Congreso. Por eso decimos que creemos en el proceso de negociación para alcanzar objetivos, pero también creemos que tiene que haber madurez (en la dirigencia), y que tenemos que cuidar los recursos del Estado. No estamos para gastas más de lo que se tiene y ese es el desafío que tenemos. No hay un financiamiento como el que había antes. Por eso decimos que debemos ser concientes de que tenemos que adecuarnos a la realidad que tiene el país.

-¿Qué significa eso?

-Sentarse y acordar. Insisto: aquí se requiere madurez y no sólo del oficialismo, que sin dudas tiene la responsabilidad, sino también de la oposición. Por eso importa que los gobernadores nos ayuden a encontrar soluciones y que hagan propuestas, porque todos tenemos que aportar para sacar al país adelante.

-En esta realidad, su cartera administra casi dos tercios del gasto que se ejecuta en las provincias...

-Porque está la seguridad social. Nosotros apuntamos a que esos beneficios lleguen donde se necesita cobertura. El año pasado, con la reforma previsional, nos habíamos propuesto de que ningún jubilado va a perder (haberes) por la inflación. Son los desafíos a los que me refería antes. Pero también tenemos que cuidar los recursos.

-¿El acuerdo con el Fondo Monetario Internacional implica realizar ajustes en materia laboral?

-El texto lo dice con mucha claridad: autonomía del Banco Central y encaminarnos hacia la reducción del déficit fiscal. Y ese es el mandato que nos dio el Presidente de la Nación a los ministros que, junto con las provincias y los municipios, debemos acordar políticas que tiendan a cumplir esa meta. Respecto de la reforma laboral, hay cierta animosidad y animadversión en aquellos que plantea que esos cambios implicarán sacar, por ejemplo, el aguinaldo. Además, bajo ninguna circunstancia se plantea el hecho de quitar las indemnizaciones. Lo que se intenta es aclarar y poner en igualdad de situación a unas provincias respecto de otras, porque en unas, para el cálculo, se toma en cuenta el aguinaldo, los bonos y cualquier otro adicional que se les pague a los trabajadores, lo que no sucede en otras. Es sólo unificar criterios.

-¿Las jubilaciones y los planes sociales están fuera de todo proceso de ajuste?

-Justamente lo que planteamos en el acuerdo con el FMI es que todo lo que tenga que ver con el cuidado social sea un elemento esencial a cuidar, porque esta transición, esta coyuntura económica del país la tenemos que transitar cuidando a los que menos tienen.

-En el anteproyecto de Presupuesto 2019 ratificaron el modelo económico. ¿No habrá algunos cambios?

-Decimos que este es el camino que tiene que seguir la Argentina para generar previsibilidad a través de la reducción del déficit fiscal. No queremos una economía que dependa del financiamiento externo pero, para hacerlo, tenemos que reconocer las cosas como son. El costo de la energía, por caso, lo tenemos que pagar con la gradualidad aplicada en los últimos años. La energía debe orientarse, además, hacia la producción. Tenemos que cuidar los recursos para el desarrollo de la obra pública. Entendemos que al país le hace falta más infraestructura en caminos, en aeropuertos y en puertos para sacar nuestra producción hacia el mundo. Ese es el desafío del día a día.

-¿Estos tres meses que se avecinan serán tan duros, como se dice desde el mismo gobierno, también para el mercado laboral?

-La verdad es que los datos que hemos visto hasta el último es no hubo gran impacto (de la baja de la actividad económica) en el empleo formal. Tenemos un conjunto de herramientas para dar la contención que hace falta, como lo hicimos durante los dos primeros años y medio de gestión. Venimos de un proceso de crecimiento hasta abril de más de 700.000 empleos y creemos que se mantendrá esa dinámica, más allá de este impasse, de esta coyuntura económica.

-La inflación se ha convertido en una suerte de pac-man sobre los salarios. ¿Cómo se recupera?

-El presidente de la Nación ha dispuesto la rápida readecuación (del salario), ya que las paritarias se habían cerrado en torno de un 15% anual. Como hicimos con Comercio (alcanzó un acuerdo por un incremento extra del 10%), la idea es darles previsibilidad a los trabajadores, certezas de que al poder adquisitivo de su salario lo vamos a cuidar entre todos.

-¿Con un piso de suba salarial anual del 20% o del 25%?

-No hay un piso. Aquí las negociaciones paritarias son libres.

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Jorge Triaca
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