Ideas para viajar por el mundo y sentir como si siempre hubieses vivido ahí

Para muchos ya no basta con conocer muchos lugares en pocos días. Hoy, la idea es dejar de ser un simple turista para convertirse en viajero.

01 Jul 2018
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“Conozca Europa en 20 días”. “11 países europeos en 21 días”. “Madrid, Barcelona, Roma, Venecia, Florencia, Londres, Amsterdam, Brujas, Bruselas, París... en 15 días”.

Anuncios de ese tipo, que siguen y seguirán existiendo, en otros momentos de la vida y de los viajes se veían como una alternativa verdaderamente atractiva, compacta, con todo resuelto y con la idea de conocer “de todo un poco”. Pero de un tiempo a esta parte, los viajeros empiezan a dejar de obsesionarse con marcar con banderitas un planisferio, en coleccionar lugares, y lo han cambiado por conocer más sitios. Menos destinos, pero con más profundidad.

El afamado cocinero argentino Francis Mallmann ha escrito hace poco, en una columna del diario La Nación: “ya ejercí demasiado el acto de estar sentado dentro de un auto mirando los más bellos paisajes, arrozales, montañas, monumentos, edificios exóticos en países remotos. Esa forma de viajar me deja un vacío, es como si toda aquella belleza que en el momento me exalta, con el correr de los días pasa a ser un recuerdo efímero, casi vano. El valor verdadero de viajar es permanecer, pasar tiempo en un lugar para poder conocer en profundidad y aprender las razones y raíces de sus culturas, tradiciones, arquitecturas, comidas, vestimentas, religiones”.

El verdadero valor de viajar es permanecer, dice el chef, que ha hecho vuelos rasantes y que también ha vivido en ciudades extranjeras, tratando de acercarse a aquello que le llamamos “ser uno más”. Una utopía, por cierto, pero al menos una búsqueda

También hay que ser realistas: el común de los mortales, los que trabajan todo el año y tienen un mes de vacaciones, no pueden darse ese lujo de “permanecer” tanto en ningún lugar. Pero bien se puede franquear la barrera del “turista” para, al menos, convertirse en un viajero: alguien dispuesto a dejarse abrazar por un lugar, escaparse de los circuitos habituales que esconden más que lo que muestran, de establecer vínculos que los lleven a meterse de lleno en un lugar. “Hay cosas que se pueden hacer cuando estás viajando por un tiempo reducido para conocer el lugar de una manera más genuina y no tanto visitar y sacar fotos a los edificios conocidos”, dice Bernardo Martín, abogado tucumano con varios viajes en su haber, actualmente afincado en Buenos Aires.

Consejos de viajeros expertos
Carlos Vilaró Nadal. 
Director audiovisual y de artes escénicas, actualmente en el Banff Centre de Canadá.
1. 
Conocer el supermercado donde las personas del lugar hacen las compras y no se abusan con los precios para turistas.
2. 
Caminar la ciudad, perderse y conocer cada rincón. Perderse siempre es una buena forma de empezar ubicarse.
3. 
Saber a dónde ir un fin de semana a pasar el día. En mi caso, me gusta evitar lugares mega turísticos.
4. 
Usar el transporte público para conocer más el lugar y la gente.
5. 
Conocer la historia del lugar, cómo era antes y cómo es ahora. Visitar museos, hablar con la gente, hacerse amigos es una buena manera de acercarse a esa historia.
Bernardo Martín. 
Abogado viviendo en Buenos Aires. Viajero.
1.  
Buscar integrarte con gente que viva en el lugar y no gente que esté de paso. Puede ser un club, un trabajo o inscribirse en alguna actividad: cocina, gimnasio. 
2. 
Recorrer los bares que no aparecen en las listas de libros o blogs de turismo; no son tan vistosos, pero en general son más baratos y va la gente del lugar. Ahí podés probar tragos, comer picadas o platos típicos... Fuera de Argentina los bares tienden a ser más sociales, la gente que no se conoce charla y comparte con otros. Algunas veces, cuando los locales advierten que no sos de ahí y te interesa conocer de forma más genuina su ciudad, te van a recomendar visitar algunos lugares que no están promocionados (parques, teatros, clubes, otros bares), o te van a invitar tragos y comidas típicas.
3. 
Quedarse al menos cuatro cinco días en cada lugar, incluso en los pueblos chicos. Por más que parezca que no tienen demasiadas actividades, se pueden encontrar algunas que implican salidas al aire libre. Hay que evitar los viajes maratón. Mi primer viaje fue de un mes y estuve en 11 ciudades. No  hay manera de involucrarse con nada y terminás muy cansado. Más días en los lugares es la clave.
4. 
Alojarse en hostels, antes que en hoteles. Hostel con habitaciones compartidas. Porque si bien es gente que también anda de viaje, el perfil de esos viajeros tienen que ver más con involucrarse con el lugar que hacer turismo. Ahí vas a tener miles de recomendaciones para conocer el circuito local.
elina vildoza
tejedora y viajera. actualmente se encuentra en tailandia
1. 
Como primera medida, hay que aprender las palabras básicas del lugar (si es que no hablan español): hola, chau, gracias, por favor, cuánto cuesta. Y los números, para poder preguntar los precios (es impresionante cómo cambia el trato cuando la gente percibe que hay interés). De ahí, derechito al mercado.
2. 
Observar el estilo de vida de la gente, cómo viven, qué comen. Hay que dejar de lado las comidas que conocen y probar de todo. Ahí se abre un mundo nuevo.
3. 
Conviene utilizar el medio de transporte que utilizan en el lugar. Por ejemplo, acá (en Tailandia) se usa mucho la moto. Yo no sabía ni manejar. Alquilé una y aprendí. El hecho de tener autonomía para moverte hace que te puedas perder y así llegar a los lugares a los que nunca hubieras llegado en taxi o en transporte público.
4.
Informarse sobre las costumbres locales y respetarlas. Hay que ver también cómo se viste la gente y tratar de no ser muy contrastantes.
5.
Para sentirse local es fundamental hacer lo que uno hace en su vida cotidiana. Si te gusta ir a la biblioteca y leer, visitá bibliotecas. Si te gusta escribir al aire libre, andá a conocer los parques. 
> Consejos de viajeros expertos

- Carlos Vilaró Nadal | Director audiovisual y de artes escénicas, actualmente en el Banff Centre de Canadá.
1. Conocer el supermercado donde las personas del lugar hacen las compras y no se abusan con los precios para turistas.
2. Caminar la ciudad, perderse y conocer cada rincón. Perderse siempre es una buena forma de empezar ubicarse.
3. Saber a dónde ir un fin de semana a pasar el día. En mi caso, me gusta evitar lugares mega turísticos.
4. Usar el transporte público para conocer más el lugar y la gente.
5. Conocer la historia del lugar, cómo era antes y cómo es ahora. Visitar museos, hablar con la gente, hacerse amigos es una buena manera de acercarse a esa historia.

- Bernardo Martín | Abogado viviendo en Buenos Aires. Viajero.
1.  Buscar integrarte con gente que viva en el lugar y no gente que esté de paso. Puede ser un club, un trabajo o inscribirse en alguna actividad: cocina, gimnasio. 
2. Recorrer los bares que no aparecen en las listas de libros o blogs de turismo; no son tan vistosos, pero en general son más baratos y va la gente del lugar. Ahí podés probar tragos, comer picadas o platos típicos... Fuera de Argentina los bares tienden a ser más sociales, la gente que no se conoce charla y comparte con otros. Algunas veces, cuando los locales advierten que no sos de ahí y te interesa conocer de forma más genuina su ciudad, te van a recomendar visitar algunos lugares que no están promocionados (parques, teatros, clubes, otros bares), o te van a invitar tragos y comidas típicas.
3. Quedarse al menos cuatro cinco días en cada lugar, incluso en los pueblos chicos. Por más que parezca que no tienen demasiadas actividades, se pueden encontrar algunas que implican salidas al aire libre. Hay que evitar los viajes maratón. Mi primer viaje fue de un mes y estuve en 11 ciudades. No  hay manera de involucrarse con nada y terminás muy cansado. Más días en los lugares es la clave.
4. Alojarse en hostels, antes que en hoteles. Hostel con habitaciones compartidas. Porque si bien es gente que también anda de viaje, el perfil de esos viajeros tienen que ver más con involucrarse con el lugar que hacer turismo. Ahí vas a tener miles de recomendaciones para conocer el circuito local.

- Elina Vildoza | Tejedora y viajera. Actualmente se encuentra en Tailandia
1. Como primera medida, hay que aprender las palabras básicas del lugar (si es que no hablan español): hola, chau, gracias, por favor, cuánto cuesta. Y los números, para poder preguntar los precios (es impresionante cómo cambia el trato cuando la gente percibe que hay interés). De ahí, derechito al mercado.
2. Observar el estilo de vida de la gente, cómo viven, qué comen. Hay que dejar de lado las comidas que conocen y probar de todo. Ahí se abre un mundo nuevo.
3. Conviene utilizar el medio de transporte que utilizan en el lugar. Por ejemplo, acá (en Tailandia) se usa mucho la moto. Yo no sabía ni manejar. Alquilé una y aprendí. El hecho de tener autonomía para moverte hace que te puedas perder y así llegar a los lugares a los que nunca hubieras llegado en taxi o en transporte público.
4. Informarse sobre las costumbres locales y respetarlas. Hay que ver también cómo se viste la gente y tratar de no ser muy contrastantes.
5. Para sentirse local es fundamental hacer lo que uno hace en su vida cotidiana. Si te gusta ir a la biblioteca y leer, visitá bibliotecas. Si te gusta escribir al aire libre, andá a conocer los parques. 


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