Los aportes discrecionales que la Nación envía a Tucumán, cayeron del 13% al 8,7% en 10 años

Según un informe privado, las finanzas provinciales podrían verse afectadas considerablemente si la disminución se profundiza. En 2007, Tucumán ocupaba un puesto medio en el ranking de dependencia. El cambio comenzó en el 2015.

24 Jun 2018
1

CADA VEZ MENOS. Tras reunirse con los gobernadores, Dujovne lanzó un plan de ajuste para bajar el déficit. DyN (archivo)

“Tucumán, que en 2007 y 2011 tenía una dependencia de la Nación del 13%, en los últimos dos años cayó a niveles inferiores al 9%”. Así lo asegura un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf) que analiza el impacto de las transferencias no automáticas en las provincias.

Estos recursos representan los aportes que no son los que se coparticipan por ley, es decir, que se otorgan de forma absolutamente discrecional. Según el estudio, al que tuvo acceso LA GACETA, esta disminución no es una mera casualidad. El gobierno nacional actual apuesta a eliminar este tipo de transferencias que considera distorsivas. “Concretamente -dice el Iaraf- se entiende que aquellas provincias en las cuales las transferencias no automáticas representan más del 10% de los ingresos totales provinciales, registran un relativamente elevado grado de dependencia y sus finanzas podrían verse afectadas por un límite en los envíos de este tipo”.

El estudio analiza ejemplos de lo que sucedió en 2007 y 2011. En 2007, Tucumán ocupaba un puesto medio en el ranking de dependencia de los envíos no automáticos de origen nacional. Resumidamente, el 13,8% de sus ingresos se correspondieron con transferencias discrecionales. La mayor parte fueron transferencias de capital. La Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) se ubicó en el otro extremo, con un 2,3% de participación de los recursos no automáticos en sus ingresos totales.

En 2011, Tucumán saltó al 15,5% de dependencia. La diferencia con el año anterior es que la importancia de las transferencias corrientes avanzó sobre las trasferencias de capital, prácticamente superando su participación.

Pero, en 2015 la situación cambió abruptamente. Según el Iaraf, Tucumán dejó el lugar medio, y si bien mantuvo una leve dependencia de los fondos no automáticos del nivel superior de gobierno, su indicador resultó notoriamente inferior al de los dos años previamente analizados (11,8%).

En este sentido, es necesario tener en cuenta que las transferencias no automáticas son, por definición, discrecionales. Por ende, es probable que el componente de simpatía política y viceversa que se pueda tener con una provincia, “resulte decisivo a la hora de distribuir los fondos”.

En 2016, en tanto, ese porcentaje cayó al 7,7% y, en 2017, se elevó a 8,7%.

“En un contexto de reforma tributaria en marcha, el logro de las metas de resultado fiscal se obtendrá básicamente a través de la baja del gasto público”, aclaró Iaraf.

En este sentido, la baja en el peso del gasto primario que aportarían las transferencias no automáticas varía según se trate de las corrientes o las de capital. En el acumulado a 2020 el Ministerio de Hacienda prevé que las transferencias corrientes aporten 0,6% a la baja del peso del gasto primario, y se prevé que las transferencias de capital culminen el 2020 con una participación equivalente al 0,03% en relación al Producto Bruto Interno (PBI). “Sin embargo, la dimensión que tienen actualmente los programas de transferencias no automáticas, y los compromisos asumidos en el consenso fiscal con la provincia de Buenos Aires, superan los montos establecidos como metas en los próximos años, y se convierten en un desafío no menor para el logro de los compromisos fiscales”, concluyó el informe.

Comentarios