La geopolítica se coló en el Mundial

24 Jun 2018

BERNA/KALININGRADO.- La celebración de Granit Xhaka y Xherdan Shaqiri, cuando marcaron sendos goles para la selección de Suiza, en la victoria por 2 a 1 sobre Serbia, provocó reacciones políticas en el país helvético. Tras convertir, ambos jugadores adornaron su festejo un gesto con sus manos, que no pasó inadvertido: emularon el águila bicéfala que lleva en el centro la bandera de Albania.

El trasfondo es político: Serbia no reconoce a Kosovo -el 90% de su población es albanesa- como Estado; por el contrario, pretende recuperar el territorio de su antigua provincia, que declaró su independencia en 2008 -hace 10 años-, luego de un conflicto bélico que se extendió por una década. La guerra de Kosovo dejó huellas en la región, y muchos albaneses huyeron a países como Suiza. Tanto Xhaka como Shaqiri tienen raíces albanesas. El padre de Xhaka, por ejemplo, había sido encarcelado durante tres años, y huyó a principios de los 90 a Suiza. El futbolista nació en ese país -en Basilea, más precisamente-, el 27 de septiembre de 1992. Shaqiri nació en Gnjilane, una ciudad de Kosovo, el 10 de octubre de 1991.

“Realmente no puedo alegrarme”, señaló Natalie Rickli, integrante del conservador SVP, el partido más votado de Suiza. “Los dos goles no fueron para Suiza, sino para Kosovo”, añadió, con ironía, la dirigente.

“Cálmense, gente”, pidió Stefan Müller, miembro del centroderechista partido CVP. “Se trata de adolescentes empapados en endorfina que acaban de ser abucheados durante una hora por nacionalistas como ustedes. De todos modos fue algo estúpido”, indicó. En efecto, durante todo el partido el público ruso se mostró visiblemente volcado en favor de los serbios; y cada vez que los jugadores suizos se pasaban la pelota se oía una silbatina.

“Es posible que Xhaka hubiera tenido que controlar esas desbordantes hormonas. Sin duda, la acción no fue inteligente”, editorializó el diario “Tagesanzeiger”.

Emociones

A modo de defensa, Shaqiri dijo que la celebración de se gol -que decretó la victoria 2-1- se debió sólo a la emoción y no a una cuestión política. “Creo que el fútbol siempre tiene emociones”, señaló el volante de Stoke City tras el partido. “Pueden ver lo que hice y es solo emoción. Estoy muy feliz de marcar este gol. No es más. Creo que no tenemos que hablar de esto ahora”, añadió. Un mes atrás, el 23 de mayo, había subido una foto a su cuenta de Instagram, donde mostraba un par de botines. En el talón, ambos calzados muestran las banderas de Suiza y de Kosovo, respectivamente.

Xhaka, que unos minutos antes del gol de Shaqiri había logrado la igualdad parcial ante los serbios, también le bajó el tono al gesto. “Es una victoria para la familia, para Suiza, Albania y Kosovo. El gesto fue para la gente que siempre me apoyó. No estuvo dirigido contra nuestros adversarios”, afirmó el volante de Arsenal (Inglaterra), cuyo hermano Taulant juega en la selección de Albania -participó en la Eurocopa 2016-.

El director técnico de Suizo, Vladimir Petkovic, dijo que prefería no mezclar deporte y política. “Sólo puedo repetir lo que dije ayer: nunca se deben mezclar política y fútbol. Es claro que las emociones salieron; así suceden las cosas”, consideró. “Debemos alejarnos de la política en el fútbol y enfocarnos en este deporte como un juego hermoso, y algo que une a la gente”, añadió el entrenador. Su homólogo de Serbia, Mladen Krstajic, también evitó entrar en la controversia. “No tengo ningún comentario. No me meto con estas cosas”, expresó.

Ayer trascendió que ambos corren el riesgo de ser sancionados por la FIFA, debido a los festejos.

Más allá de la polémica, la victoria dejó a Suiza como líder del Grupo E, con cuatro puntos, junto a Brasil. Serbia quedó con tres y Costa Rica, ya eliminada, cierra sin unidades. (DPA-Télam)

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