Cartas de lectores

17 Jun 2018
Los “quizás” de messi
Señor Messi: quizás para usted vestir la celeste y blanca signifique solo cumplir con un compromiso comercial. Quizás sienta España como su casa y por eso llevó a la Selección a entrenar allí durante los últimos días previos al mundial. Quizás sea cierto que usted arma el equipo de acuerdo con su simpatía por los jugadores, pero permítame decirle que quienes vivimos en argentina y nos emocionamos al cantar el Himno Nacional (usted no lo canta) sentimos bronca con cada actuación decepcionante suya. Esperamos las genialidades que hace para el Barça, pero nunca llegan. Siempre son decepciones y enojos lo que usted nos regala. Siempre nos toca esperar. Quizás la próxima lo haga, pero ese quizás nunca llega. Llegará, sí, para los hermanos españoles; pero para nosotros, no. Recuerde que este es el último Mundial que tiene: para el próximo ya tendrá usted sus buenos años encima y estará más conocido por los rivales. Vea de nuevo el partido España-Portugal y vea lo que puso Cristiano Ronaldo: eso tiene que poner usted  en cada partido, así se irá aplaudido. Y aunque pierda o empate será respetado. Vea Argentina-Italia en el Mundial 90, cuando “El Diego” insultó a los “tanos” que silbaban nuestro Himno Nacional (ese, le recuerdo, que usted no canta). O vea a Los Pumas llorar abrazados al cantar la Canción Patria. Tiempo atrás le dediqué una carta con los mismos reclamos y recibí muchas críticas. Hoy se lo vuelvo a pedir y usted continua en deuda con el país.
Sergio Aráoz
Lenin y Budweiser
El periodista Guillermo Monti cuenta que “sobre la carpa (de Budweiser), contra un horizonte nuboso, se recorta un perfil inconfundible. Es Vladimir Ilich Ulianov, Lenin, el revolucionario, líder bolchevique y prócer de un régimen que hace años pasó a la historia. De él, frente al imponente estadio Luzhniki, sólo queda la estatua. El contraste es poderoso. Lenin, emblema de la dictadura del proletariado, ha quedado sumergido en un mar de sponsors” ¿Pasó, realmente, a la historia? Hace poco tiempo, el presidente de Rusia, Vladimir Putin, se impuso con un 74% de los votos. Consiguió otra reelección para gobernar hasta 2024. Lo viene haciendo desde el año 2000 como primer ministro. Excluía, de las elecciones, a Alexei Navainy, un “liberal”. Se mostró como un nacionalista frente a la “restauración conservadora”. Desde sus comienzos reprimió a las nacionalidades que quedaron en las fronteras rusas luego del desmembramiento de la URSS. El citado fue agente de la KGB en los años de la “guerra fría”. La restauración capitalismo, en Rusia, usó a los servicios, como árbitros, para disciplinar las sangrientas luchas entre las mafias y  las oligarquías por el acaparamiento de la propiedad estatal de la época soviética. A este proceso se lo conoció como la degeneración burocrática de la revolución rusa. Hasta cierto punto fue una guerra civil donde se reemplazo a un latrocinio anárquico por uno ordenado. Putin, entonces, representa a la oligarquía que confisco a las ex propiedades estatales. Según los especialistas, Rusia, es una potencia muy menor en la economía mundial. Es, por sobre todo, exportadora de gas y de petróleo. La situación del pueblo ruso no es buena. En el 2015 comenzó una recesión y el salario medio oscila en los 300/400 dólares. Una parte de su población está por debajo de la línea de pobreza. La “occidentalización de la madre Rusia”, o el procesos de la restauración del capitalismo, no ha sido otro cosa que la conversión de la burocracia comunista, con el apoyo de Estados Unidos, en clase capitalista propietaria. “Lenin y Budweiser” son producto de una gigantesca confiscación.
Pedro Verasaluse
Zafra 2018
Dos circunstancias se dieron en los últimos días que sin duda tendrán impacto favorable en los resultados de la presente zafra. La helada registrada en la semana, de cuyas consecuencias algo se avizora, limita desde ya las estimaciones de máxima producción que se pudieron haber dado. Se ajustarán a la baja los stocks. La otra es que como consecuencia de la fuerte devaluación de estos días, las exportaciones en especial a los países limítrofes, tienen hoy un nivel de precios equivalentes superiores a los del mercado interno. Todo lo precedente contribuirá al sustancial mejoramiento de los precios de la producción que en definitiva se haga y que estaban registrando alguna debilidad. Los beneficios para el conjunto de la actividad Agro-Industrial además de importantes llegan en el momento oportuno dado que estamos recién al inicio de la zafra sin haber comercializado prácticamente nada de ella.
Horacio Ibarreche
Orden y amabilidad
Según comentarios de turistas, entre ellos algunos que concurrieron a Rusia por el Mundial de Fútbol, creo que vale la pena rescatar el buen trato que muchos de ellos acusan haber recibido. Esto, sin lugar a dudas, se contradice y da por tierra con la equivocada ideología que tenemos los argentinos de que el orden y el buen comportamiento se oponen al buen trato y a la amabilidad. Rusia, con su indudable progreso, ha demostrado que  el orden y la disciplina llevan a buen puerto. Todo lo contrario de lo que intentó Mijail Gorbachov con el pretexto de instalar la Perestroika, seducido por Ronald Reagan. Este modelo en definitiva intentaba disgregar toda la Unión Soviética. Así consiguió desarticular la famosa base aérea de Baikonur. Entre otros daños, dejo abandonada la construcción del avión más grande del mundo que existía hasta ese entonces con seis turbinas. Digo esto para significar que de una vez por todas debemos  tomar consciencia de que orden y disciplina no son malas palabras, sino que forman parte de una conducta que debe responder a  una ideología seria y constructiva, sabiendo que es la única forma en que de una vez por todas, podremos sacar adelante al país.
Humberto Hugo D’Andrea
¡Contáselo a Lagarde!
En mi modesta opinión alguien tendría que explicarle a la señora Lagarde que dado que Federico Sturzeneger, quién firmó el préstamo en la línea de puntos, no trabaja más aquí; y dado que el 80% de la ciudadanía argentina está contra la injerencia de otros países en la economía y política nacional a través del FMI (y por ende no tiene vocación de pago), en la desafortunada y poco probable situación en que Mauricio Macri no fuese reelecto presidente, el préstamo se lo tendrá que cobrar a “La Gardel”.
Leonardo Peusner
Cambiar la currícula
Tenemos que apostar a fundar una nueva Argentina y la única vía de escape es a través de la educación. Los programas educativos no llevan a ningún lado a los jóvenes quienes serán los dirigentes del futuro. Para los próximos 20 años se debería reducir la enseñanza de todas las materias y dedicarles el 60% del tiempo en enseñar materias como Respeto al otro, Ética, moral, respeto a los padres, etcétera. De esa manera un país entero aprenderá que los derechos de uno terminan donde comienzan el de los demás, que la luz roja del semáforo es para detenerse, que la música no puede estar para molestar a los vecinos, que la mentira, la falsedad, el engañó, el robo nos condena como persona y como sociedad. Y el lema sea por una nueva argentina para el 2050.
Jorge Juan Dip
Frías Silva
Monteros 465
n la crisis de nicaragua
La pelota, en estos momentos en Nicaragua, está en el tejado del presidente Daniel Ortega, quien a estas alturas debería saber que su intento de hacer de su país una nueva Venezuela solo puede acabar en tragedia. La transición ordenada hacia unas elecciones que eviten una polarización social todavía mayor sería la mejor solución, aunque seguirían quedando gigantescos retos pendientes, como la desigualdad y la inseguridad ciudadana. La situación no es mucho mejor en el resto de Centroamérica, pero la crisis política que ha provocado Ortega hace allí el problema completamente inmanejable.
Jesús D. Mez Madrid

Hola, papá

Esta mañana me quedé con la cabeza en la almohada, haciendo fiaca antes de levantarme. De repente, comencé a recordar con un nudo en la garganta los tiempos en que tenía la dicha de que el viejo estuviera con nosotros. Recordaba cuando al mediodía salía a la puerta de calle esperando su regreso del trabajo. Le hurgaba los bolsillos y siempre encontraba una golosina; atrás de mí, venían mis hermanos y tenía que convidarles, ese era el problema. De repente lo veía hamacándome en el columpio de la plaza o esperándome al pie del tobogán. Será que este día tan especial trae a la memoria los sentimientos para hacerlos revivir, esas cosas simples que nos hacían tan felices. Recuerdo el barquito de papel que armaba para hacerlo navegar junto al cordón de la vereda después de la lluvia y que yo perseguía por la vereda. Aquellos momentos en que me alzaba a “turucuto” sobre sus hombros para que cortara una naranja del árbol del frente de la casa. Como por arte de magia, volví a vivir esas siestas calurosas en las que llegaban las mariposas amarillas a revolotear en las flores, que con tanto esmero cuidaba mi vieja en el jardín de la casa. Escuché en esos instantes mágicos como si el barquillero golpeara su manija de hierro sobre una tabla, ahí estaba él con su tacho en forma de cilindro al que le había puesto una ruletita para que los chicos se tiraran el nace de ganar cinco barquillos extras. Mi viejo, primero me decía que no, pero después, ante mi insistencia aflojaba y aparecía la moneda que yo le pedía. No sé qué viento habrá soplado esta mañana, pero me trajo varias evocaciones. Me veía yendo a la granjita de la media cuadra de mi casa a comprar cigarrillos Winchester y la caja de fósforos Ranchera, que mi papá necesitaba para saciar sus ganas de fumar. Me veía viviendo otra vez en la vieja casa, donde había una planta de granada, un par de higueras de higos blancos y una palta; a la siesta, la galería era conquista por la gallina y sus pollitos, mientras mi papá tomaba el mate que le cebaba mi mamá, acompañado de bollo. Algún angelito travieso debe haber sacudido la nube donde mi papá tenía guardadas estas cosas y me la sopló para que yo volviera a revivirlas. Me hizo recordar cómo mi mamá preparaba para él en el Día del Padre su comida preferida. La “vieja” ponía todo su empeño en dejar la casa propiamente para una fiesta. Los recuerdos y las fantasías se fueron evaporando lentamente. Noté mis ojos húmedos y sentí como si una mano con callos apretara fuerte la mía, como si se estuviera despidiendo. Gracias por venir, papá.

Héctor Costilla Pallares

Banda del Río Salí


Los “quizás” de messi

Señor Messi: quizás para usted vestir la celeste y blanca signifique solo cumplir con un compromiso comercial. Quizás sienta España como su casa y por eso llevó a la Selección a entrenar allí durante los últimos días previos al mundial. Quizás sea cierto que usted arma el equipo de acuerdo con su simpatía por los jugadores, pero permítame decirle que quienes vivimos en argentina y nos emocionamos al cantar el Himno Nacional (usted no lo canta) sentimos bronca con cada actuación decepcionante suya. Esperamos las genialidades que hace para el Barça, pero nunca llegan. Siempre son decepciones y enojos lo que usted nos regala. Siempre nos toca esperar. Quizás la próxima lo haga, pero ese quizás nunca llega. Llegará, sí, para los hermanos españoles; pero para nosotros, no. Recuerde que este es el último Mundial que tiene: para el próximo ya tendrá usted sus buenos años encima y estará más conocido por los rivales. Vea de nuevo el partido España-Portugal y vea lo que puso Cristiano Ronaldo: eso tiene que poner usted  en cada partido, así se irá aplaudido. Y aunque pierda o empate será respetado. Vea Argentina-Italia en el Mundial 90, cuando “El Diego” insultó a los “tanos” que silbaban nuestro Himno Nacional (ese, le recuerdo, que usted no canta). O vea a Los Pumas llorar abrazados al cantar la Canción Patria. Tiempo atrás le dediqué una carta con los mismos reclamos y recibí muchas críticas. Hoy se lo vuelvo a pedir y usted continua en deuda con el país.

Sergio Aráoz
[email protected]


Lenin y Budweiser

El periodista Guillermo Monti cuenta que “sobre la carpa (de Budweiser), contra un horizonte nuboso, se recorta un perfil inconfundible. Es Vladimir Ilich Ulianov, Lenin, el revolucionario, líder bolchevique y prócer de un régimen que hace años pasó a la historia. De él, frente al imponente estadio Luzhniki, sólo queda la estatua. El contraste es poderoso. Lenin, emblema de la dictadura del proletariado, ha quedado sumergido en un mar de sponsors” ¿Pasó, realmente, a la historia? Hace poco tiempo, el presidente de Rusia, Vladimir Putin, se impuso con un 74% de los votos. Consiguió otra reelección para gobernar hasta 2024. Lo viene haciendo desde el año 2000 como primer ministro. Excluía, de las elecciones, a Alexei Navainy, un “liberal”. Se mostró como un nacionalista frente a la “restauración conservadora”. Desde sus comienzos reprimió a las nacionalidades que quedaron en las fronteras rusas luego del desmembramiento de la URSS. El citado fue agente de la KGB en los años de la “guerra fría”. La restauración capitalismo, en Rusia, usó a los servicios, como árbitros, para disciplinar las sangrientas luchas entre las mafias y  las oligarquías por el acaparamiento de la propiedad estatal de la época soviética. A este proceso se lo conoció como la degeneración burocrática de la revolución rusa. Hasta cierto punto fue una guerra civil donde se reemplazo a un latrocinio anárquico por uno ordenado. Putin, entonces, representa a la oligarquía que confisco a las ex propiedades estatales. Según los especialistas, Rusia, es una potencia muy menor en la economía mundial. Es, por sobre todo, exportadora de gas y de petróleo. La situación del pueblo ruso no es buena. En el 2015 comenzó una recesión y el salario medio oscila en los 300/400 dólares. Una parte de su población está por debajo de la línea de pobreza. La “occidentalización de la madre Rusia”, o el procesos de la restauración del capitalismo, no ha sido otro cosa que la conversión de la burocracia comunista, con el apoyo de Estados Unidos, en clase capitalista propietaria. “Lenin y Budweiser” son producto de una gigantesca confiscación.

Pedro Verasaluse
[email protected]


Zafra 2018

Dos circunstancias se dieron en los últimos días que sin duda tendrán impacto favorable en los resultados de la presente zafra. La helada registrada en la semana, de cuyas consecuencias algo se avizora, limita desde ya las estimaciones de máxima producción que se pudieron haber dado. Se ajustarán a la baja los stocks. La otra es que como consecuencia de la fuerte devaluación de estos días, las exportaciones en especial a los países limítrofes, tienen hoy un nivel de precios equivalentes superiores a los del mercado interno. Todo lo precedente contribuirá al sustancial mejoramiento de los precios de la producción que en definitiva se haga y que estaban registrando alguna debilidad. Los beneficios para el conjunto de la actividad Agro-Industrial además de importantes llegan en el momento oportuno dado que estamos recién al inicio de la zafra sin haber comercializado prácticamente nada de ella.

Horacio Ibarreche
[email protected]



Orden y amabilidad

Según comentarios de turistas, entre ellos algunos que concurrieron a Rusia por el Mundial de Fútbol, creo que vale la pena rescatar el buen trato que muchos de ellos acusan haber recibido. Esto, sin lugar a dudas, se contradice y da por tierra con la equivocada ideología que tenemos los argentinos de que el orden y el buen comportamiento se oponen al buen trato y a la amabilidad. Rusia, con su indudable progreso, ha demostrado que  el orden y la disciplina llevan a buen puerto. Todo lo contrario de lo que intentó Mijail Gorbachov con el pretexto de instalar la Perestroika, seducido por Ronald Reagan. Este modelo en definitiva intentaba disgregar toda la Unión Soviética. Así consiguió desarticular la famosa base aérea de Baikonur. Entre otros daños, dejo abandonada la construcción del avión más grande del mundo que existía hasta ese entonces con seis turbinas. Digo esto para significar que de una vez por todas debemos  tomar consciencia de que orden y disciplina no son malas palabras, sino que forman parte de una conducta que debe responder a  una ideología seria y constructiva, sabiendo que es la única forma en que de una vez por todas, podremos sacar adelante al país.

Humberto Hugo D’Andrea
[email protected]


¡Contáselo a Lagarde!

En mi modesta opinión alguien tendría que explicarle a la señora Lagarde que dado que Federico Sturzeneger, quién firmó el préstamo en la línea de puntos, no trabaja más aquí; y dado que el 80% de la ciudadanía argentina está contra la injerencia de otros países en la economía y política nacional a través del FMI (y por ende no tiene vocación de pago), en la desafortunada y poco probable situación en que Mauricio Macri no fuese reelecto presidente, el préstamo se lo tendrá que cobrar a “La Gardel”.

Leonardo Peusner
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Cambiar la currícula

Tenemos que apostar a fundar una nueva Argentina y la única vía de escape es a través de la educación. Los programas educativos no llevan a ningún lado a los jóvenes quienes serán los dirigentes del futuro. Para los próximos 20 años se debería reducir la enseñanza de todas las materias y dedicarles el 60% del tiempo en enseñar materias como Respeto al otro, Ética, moral, respeto a los padres, etcétera. De esa manera un país entero aprenderá que los derechos de uno terminan donde comienzan el de los demás, que la luz roja del semáforo es para detenerse, que la música no puede estar para molestar a los vecinos, que la mentira, la falsedad, el engañó, el robo nos condena como persona y como sociedad. Y el lema sea por una nueva argentina para el 2050.

Jorge Juan Dip
Frías Silva
Monteros 465
[email protected]



La crisis de Nicaragua

La pelota, en estos momentos en Nicaragua, está en el tejado del presidente Daniel Ortega, quien a estas alturas debería saber que su intento de hacer de su país una nueva Venezuela solo puede acabar en tragedia. La transición ordenada hacia unas elecciones que eviten una polarización social todavía mayor sería la mejor solución, aunque seguirían quedando gigantescos retos pendientes, como la desigualdad y la inseguridad ciudadana. La situación no es mucho mejor en el resto de Centroamérica, pero la crisis política que ha provocado Ortega hace allí el problema completamente inmanejable.

Jesús D. Mez Madrid
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