Un tributo a la obra de Fatiga Reynoso por su hijo Martín

“Aguante chacarera” tiene temas inéditos del bombista santiagueño.

15 Jun 2018
1

MISMA SANGRE. Martín Reynoso defiende el estilo folclórico tradicional. Prensa

ACTÚA HOY

• A las 22.30 en El Aljibe (Las Heras y Crisóstomo Álvarez).

Martín Reynoso tiene la sangre y el alma santiagueñas. Heredero de la tradición musical de su padre, Guillermo Fatiga Reynoso, el bombisto de Los Manseros Santiagueños, presentará su nuevo disco, “Aguante chacarera”, esta noche en El Aljibe y con la presencia como invitados de Santiago Santos y de David Robles.

“Este material está integrado en partes iguales por temas míos y por otros compuestos por mi padre y por mi madre, Olga Bravo, que siempre trabajaban juntos. Hay chacareras, vidalas, zambas y guarachas, y lo estamos presentando en todo el país”, resalta el músico.

Cada vez que actúa, la magia de su padre (fallecido en agosto de 2016) está presente y el público lo evoca, lo cual le causa a Martín “una emoción tremenda en cada escenario que pisamos, porque es muy querido por muchas generaciones de folcloristas que lo recuerdan donde vamos”. Eso lo llevó a componer “Aguante mi viejo”, que estrenó el año pasado en Festival Nacional de Doma y Folclore de Jesús María y que volverá a tocar en su paso por Tucumán.

Mientras sigue de gira, el músico compone y graba temas para su próximo CD, aún sin nombre, pero con el mismo espíritu tradicional de sus sonidos. También se dedica a recuperar temas inéditos de sus padres. “Son canciones guardadas en el baúl de los recuerdos, que nunca vieron la luz, a diferencia de otras que fueron éxitos con Los Manseros. Mis viejos dejaron mucho material sin estrenar, que estoy trabajando de a poco. Alguna vez le pregunté a mi papá cuándo y dónde era el mejor momento para componer y me contestó que era acostado en la cama de casa: él hacía las letras y mi mamá se encargaba de la música, porque ella era concertista de guitarra. Nunca compusieron por separado”, sostiene.

Reynoso (hijo) tiene ya una larga trayectoria como músico, principalmente levantando el legado familiar: “vamos a defender nuestro apellido con arte, siento que vamos por el mismo camino y que defenderemos hasta las últimas consecuencias la tradición del folclore, que es lo que mamamos desde chicos”. “Sólo innovamos con un poco de percusión y de bajo, pero sin grandes cambios en el estilo”, añade.

La partida física de Fatiga causó una pérdida de cohesión interna en Los Manseros, que se agravó con los problemas de salud de Onofre Paz y su pelea con su hijo, Martín Paz. “El grupo decayó anímicamente, no son lo mismo y se nota mucho su ausencia; ya no está completo. Son los más grandes del folclore, los Rolling Stones argentinos del género. Lamenté mucho los roces entre los Paz, y creo que ya superaron esa situación. Espero se recupere su impronta en su espíritu y en el color musical que tenía porque sigue mi hermano Hugo Darío en su seno”, subraya.


Comentarios