Cartas de lectores

13 Jun 2018
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PARCHES AL MEDIO AMBIENTE

Los ambientalistas de Conciencia Ambiental Tucumán deseamos agradecer la Carta al Director enviada por el lector Juan José Romero, expuesta el día sábado 8 del corriente, y de paso involucrar a LA GACETA en este agradecimiento, ya que presta mucha atención a temas ambientales los cuales se ven reflejados en sus páginas en forma certera y efectiva, y constituyen de esta forma un gran pilar de lucha a favor del vapuleado medio ambiente. Decirle al señor Juan José: es realmente como lo plantea, las entradas a la ciudad “dan lástima”, “vergüenza”, impactan por la suciedad, son el reflejo fiel de lo que hay adentro de la ciudad. En definitiva, tanto desde el gobierno provincial, con su Secretaría de Saneamiento Ambiental, como desde la Municipalidad capitalina, con su mentado y tan difundido proyecto “Basurales Cero”, hoy ya son un fracaso, sólo resultaron parches. Si bien es cierto que el vecino ensucia, pero en algunos casos ese mismo vecino no recibe el más mínimo servicio de recolección de sus desperdicios. En cuanto a lo que hace referencia entre las ciudades de Banda del Río Salí y Alderetes sobre materia ambiental, eso se debe, según consideración de los ambientalistas, a que quizás los vecinos de la Banda sean un poco más ordenados, o existe en ese municipio un proyecto ambiental. No es que en Alderetes no se limpie, nosotros somos testigos de que sí se realiza limpieza, quizás falte profundizar el tema con expertos. El medio ambiente poco o nada interesa, las mentes de los que deben dar respuestas a los vecinos están puestas tan solo en la famosa y mentada “reforma política”. ¡El medio ambiente, que se parta a la mitad!.

Pedro Martínez

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ABORTO (I)

Existen diputados que dicen estar “indecisos” ante la votación para legalizar el mayor asesinato que el hombre puede cometer: el aborto. ¿Son diputados indecisos? Acaso, ¿no tienen en claro que la vida humana comienza desde la concepción, como lo afirma la ciencia? ¿No saben que nuestra Constitución Nacional y Provincial protegen la vida desde la concepción y, por lo tanto, ese proyecto devendría en una ley inconstitucional? ¿No saben que la práctica eugenésica es inmoral y contraria a derecho, ya que nadie tiene derecho a decidir quién nace y quién no lo hace?, o ¿creerán que la solución mágica para mujeres víctimas de violaciones es matar al niño que se encuentra en su vientre, aún cuando sea inocente? Yo creo que no son indecisos, están bien decididos. Estar a favor de la despenalización del aborto es estar a favor del aborto. ¡No nos chamullen más!

Marco F. Cosentino

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ABORTO (II)

Hay una regla de oro: “Para solucionar un problema hay que actuar sobre las causas y no sobre los efectos”. Por esto, considero que la polémica sobre despenalización del aborto “Sí” o “No”, focalizada en los “efectos” y no sobre las “causas”, no soluciona el “problema aborto”. Será como el analgésico (despenalización) para el dolor de cabeza (aborto). Es decir, permitirá superar el trance, pero no evitará que el dolor de cabeza se repita. La verdadera solución se conseguirá si se obra sobre la “causa” (embarazo) para evitar el “efecto” (aborto). Para eliminar los “embarazos no deseados”, producto de una violación, ya existe un fallo de la SCJN (13/3/2012), que permite el aborto no punible para este caso y el de riesgo de muerte de la mujer (aunque el Protocolo del Derecho de Atención del Aborto no punible sólo fue aprobado por ocho provincias). Para evitar los “abortos no deseados” por planificación familiar, económicas o específicas de la mujer, de realización personal social y/o profesionalmente para lograr, (algo muy importante para ellas) tener independencia económica, ya existen las píldoras anticonceptivas, los preservativos para ambos sexos y el método de cálculo de los días de fertilidad. El Estado debería proveer estos recursos a las mujeres en situación económica vulnerable, y realizar una enérgica y continua política educativa concientizando sobre los riesgos que se corren sin la adecuada protección.

Antonio Corral

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Aborto (III)

He oído y leído muchísimas opiniones respecto de las razones por las que se debería despenalizar, o la alternativa más peligrosa, legalizar el aborto. Todas las posiciones parten desde una posición errónea que es la práctica del aborto y sus consecuencias. Sería como despenalizar cualquier delito por la pena o arrepentimiento que genera en el autor, o simplemente porque le ocasiona la pérdida de su libertad. Hipocresía mediante, se oculta el verdadero origen de todas las situaciones penosas que ocasiona el aborto. Este punto de partida se llama “libertad”. La libertad genera un sinnúmero de derechos y no menos cantidad de obligaciones y observaciones. Todas las mujeres tienen la libertad de elegir. Tienen la libertad de abortar o no y de arriesgarse a morir o no. Pero no tienen ni deberían tener nunca la libertad de matar. Caso contrario, despenalicemos el asesinato de cualquier ser humano. En la base, los asesinatos existen y se van a seguir produciendo. Por lo tanto, no bastardeemos la discusión. La impunidad es una perversidad que debe ser rechazada. Si el aborto estuvo penalizado desde 1922 (y aún lo sigue), es porque constituye un delito y merece una pena. No se puede despenalizar un delito (o peor, legalizarlo) bajo ninguna circunstancia, ni por razones parciales como cuestiones de salud pública, de género o por la comisión de otro delito (esta salvedad está tipificada en el art. 86 del Código Penal), salvo las contempladas por el Código Penal Vigente, como la legítima defensa con todos sus requisitos, que no aplica para el caso del aborto. El embarazo no deseado sería la motivación más pueril de todas, puesto que deviene de un acto de libertad explícita consumado, del cual todos sabemos los posibles resultados. Aún las personas de escasos recursos que son la bandera de los movimientos pro-abortistas. No estigmaticemos a las personas de menos recursos, no son ignorantes. Además, hoy es difícil sostener que no hay métodos de anticoncepción al alcance de la mano. En el caso del embarazo, la libertad de elegir la tuvieron los progenitores (salvo el caso abordado en el art. 86 del C.P.). El embrión, o sea, la persona por nacer, no tuvo esa potestad. No cometamos la aberración de decidir cuándo debe morir.

César Augusto Cortés

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ABORTO (IV)

Esa una realidad: el aborto mata. Siempre mata al niño, y algunas pocas veces a la madre. En Argentina dicen que se matan abortando unos 500.000 niños por año, y las estadísticas médicas informan que, en 2016, murieron por abortos unas 36 mujeres. Comparando, queda demostrado que los que más sufren son los niños, cuyo ADN es desde el momento de la concepción diferente del de su madre, y por eso es un ser humano que no constituye parte del cuerpo materno. No se debe abortar para que no haya más muertes por asesinato de niños, o por abortos mal realizados. Lo castiga el Código Penal, lo dice nuestra Constitución, lo impone el Derecho a la Vida. El aborto es una locura asesina de seres humanos. Digamos “No” al aborto y “Sí” a salvar las dos vidas.

Raúl Santiago José Giménez Lascano

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ABORTO (V)

Señor Presidente: me atrevo a presentarle con humildad y cariño un consejo o un ruego, haga de cuenta que soy su madre. Con mis 94 años, gracias a Dios, he ejercido cargos directivos he integrado agrupaciones de padres (católicos) -como Religiosa Adoratriz-, y he recibido confidencias dolorosas de padres que han hecho un aborto por causas que creían razonables y jóvenes madres que han aceptado en soledad y abandono su maternidad. Estoy muy apenada al ver su indecisión sobre el tema del aborto. Nuestro pueblo no acepta la despenalización del aborto, y lo hace con sólidos argumentos de la Constitución y con la horrible verdad de ser un crimen. La Fe y la ciencia aseguran que es una persona desde la concepción, un ser humano con ADN propio. Sr. Presidente: ¿Y la Ley de Dios? ¿Y el quinto mandamiento? ¿Y el juicio inexorable que a usted le espera? ¡Por agradar a algunos políticos, va a ser infiel a Dios! ¡No arriesgue su Eterna Salvación!

Victoria Vázquez Murillo

DNI. 5.089.785

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