El Reservado Gran Campeón Hembra es de Tucumán

Cabaña San Vicente se quedó con la segunda mejor hembra de la reciente edición de la Exposición realizada en Corrientes.

09 Jun 2018
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ORGULLO. Juan Jorge Carbajal (segundo de la izquierda), junto a familiares, asesores y cabañeros recibió la distinción. GENTILEZA COLOMBO Y MAGLIANO CONSIGNATARIOS

La XVI Exposición Nacional Braford, que se realizó la semana pasada en el predio de la Sociedad de Corrientes, en la localidad de Riachuelo, Provincia de Corrientes, mostró en las pistas de jura toda la potencialidad y su gran actualidad como raza productiva para el Norte del país. Durante la fiesta se eligieron los grandes campeones y también se remataron los ejemplares puestos en la pista.

Y como viene sucediendo en todas sus ediciones, las cabañas del Noroeste Argentino (NOA) tuvieron una performance excelente. En este caso, los establecimientos propiedad de los empresarios tucumanos Juan Jorge Carbajal (cabaña San Vicente) e Ignacio Colombres Garmendia (cabaña La Asunción) pusieron en la pista animales que expresaban las mejores cualidades de la raza, lo que posibilitó que fueran distinguidos por los jurados de la exposición nacional anual de la raza.

Don Juan Leoncio Carbajal, padre de Juan Jorge, decidió hace unos años incursionar en la producción de reproductores Braford, y ahora su hijo y la familia siguen el camino por él iniciado con los avances genéticos alcanzados.

LA GACETA Rural dialogó con Juan Jorge Carbajal, cuyo establecimiento ubicado en Trancas obtuvo el premio Reservado Gran Campeón Hembra con una vaquillona, que significó que por primera vez en la historia de la cabaña la Bandera Argentina fuera colocada en el lomo del animal. La cabaña también obtuvo el Campeón Toro Senior Menor en su categoría.

- ¿Qué balance ganadero les deja la Exposición?

- Obtuvimos dos grandes premios. Quedamos en el segundo lugar entre las hembras de la raza. Es una distinción muy importante. Fue una excelente exposición ganadera, de un nivel que es cada vez más exigente y de una calidad excepcional. La verdad es que quedamos gratamente sorprendidos porque, año tras año, las terneras y terneros expresan lo mejor de las cualidades de la raza Braford.

Cada vez se trabaja con más sentido profesional, mostrando el gran avance que tiene la genética. Desde hace un tiempo, el nivel entre las cabañas es muy parejo, y prácticamente hoy no existen diferencias entre cabañas chicas y cabañas grandes. Es porque las denominadas cabañas chicas vienen trabajando muy bien en todo lo que es transferencia embrionaria.

- En lo personal, ¿qué balance hace?

- Todos los años participamos en la Nacional Braford con nuestros ejemplares. Y en la edición de este año fue la primera vez que la Bandera Argentina quedó sobre el lomo de un ejemplar de San Vicente -establecimiento agrícola ganadero-. Siempre teníamos en la pista y entre los premiados a nuestros toros, terneros o terneras y hasta campeones de categoría. Siempre estábamos en la “conversación” entre las mejores cabañas. Pero este Premio Reservado Gran Campeón Hembra es un orgullo para la familia Carbajal.

- ¿Con cuántos animales concurrió San Vicente a la XVI Exposición Nacional Braford?

- Presentamos dos terneras, una vaquillona menor, un toro senior menor y un toro de 2 años. Trabajamos sobre un plantel de 200 animales, de donde vamos seleccionando los que mejores condiciones van mostrando. Para esta tarea nos asesora un genetista, quien estableció una serie de cambios e innovaciones en el manejo de la cabaña. Esto nos ha permitido lograr un marcado nivel de avance sobre la genética, para lo cual incorporamos sangre que desarrollan otros establecimientos.

- ¿Cuál es el futuro del trabajo en las cabañas en general? ¿Y en San Vicente?

- Para nosotros no veo un techo, y en general para ninguna de las cabañas Braford del país ganadero. Porque la verdad es que en todo este tiempo están mejorando; durante todo el tiempo salen de las cabañas animales excepcionales. Es difícil decir cuál sería ese techo. Por supuesto que no existen animales perfectos, y eso es lo que motiva a que, a año a año, los cabañeros de la raza Braford trabajen cada vez mejor.

Nosotros, con San Vicente, participamos desde hace 15 años en la Exposición Nacional Braford, y los avances han sido increíbles.

La conclusión, por lo que vimos, es que no se necesitan animales enormes para tener buena carne de la raza; ahora se trabaja más sobre el ancho del lomo del animal; los huesos tomaron más volumen, como resultado de la cruza con nuevos ejemplares de la raza, fundamentalmente.

- ¿Cuál es el objetivo que se fijó vuestra cabaña?

- En San Vicente siempre trabajamos tratando de mejorar en todos los aspectos. Nuestro objetivo final es lograr los mejores toros comerciales para nuestro remate anual. Y con ese fin, no dudamos en incorporar genética y sangre de los ejemplares que más nos gustan, porque expresan las mejores características de la raza Braford.

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