Casi dos meses de protesta y decenas de muertos

La Iglesia y ONGs denuncian que la Policía nicaragüense ejecutó a manifestantes y que hay más de 30 personas que están desaparecidas

04 Jun 2018

MANAGUA, Nicaragua.- Al menos cinco personas murieron en enfrentamientos en la ciudad de Masaya, Nicaragua, entre opositores y la Policía Nacional y grupos de simpatizantes del gobierno de Daniel Ortega, en un conflicto violento que ya lleva 47 días, reportó una ONG. La Iglesia católica, que intenta llevar adelante un diálogo de paz hace semanas, denunció ejecuciones de la Policía.

El secretario de la Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos, Álvaro Leiva Sánchez, identificó a cuatro de las víctimas mortales como Junior Gaitán, de 15 años; Donald López, de 27; Rigoberto Carballo, de 28, y Eduardo López, de 37.

El portal nicaragüense “El Nuevo Diario” publicó que Gaitán rogó de rodillas por su vida ante un policía, pero igual lo mataron de un balazo en el tórax. Leiva Sánchez calificó la situación como una “crisis profunda de violación a los derechos humanos”.

El sacerdote Edwin Román, párroco de la iglesia San Miguel en Masaya, denunció que Donald López fue ejecutado por una mujer policía, que le disparó al pecho cuando estaba detenido e indefenso. “El joven le dijo: ‘Si me vas a matar, mátame’, y la mujer policía lo ejecutó; cayó enfrente de la parroquia San Miguel”, contó el cura.

Leiva Sánchez dijo que hay unas 30 personas desaparecidas tras los ataques de ayer en Masaya.

La violencia resurgió durante el fin de semana, cuando simpatizantes del gobierno de Ortega intentaron desalojar a un grupo de civiles que mantenían una barricada en Masaya como señal de protesta.

Tanto el cura Román como Leiva Sánchez mediaron para liberar a los 32 detenidos el sábado en Masaya. Sólo 21 pudieron salir en libertad y el resto seguía siendo investigado .

La tensión y la violencia crecieron tanto en el país que, en las últimas horas, el Papa Francisco volvió a hablar de Nicaragua e hizo un llamado para que se retome el diálogo y se respete la libertad y la vida de las personas.

El escritor Sergio Ramírez, que fue vicepresidente en el primer gobierno sandinista de Ortega y que ahora es una voz crítica con eco en la región, dijo que el gobierno nicaragüense responde con “caos y terror” a la crisis política, y “es al único que le toca parar esta insensatez”, dijo.

El tiempo de Ortega se acabó, insistió Ramírez. “En la debacle que estamos viviendo, con todas las instituciones en harapos atadas al carro de un poder abusivo, la única institución que sigue siendo confiable es el Ejército”, que debería estar obligado a desarmar a los grupos armados, opinó Ramírez.

Ayer se cumplieron 47 días de una crisis política, la más sangrienta desde los 80, que comenzó con protestas contra una reforma jubilatoria -que ya fue suspendida- y culminó con universidades tomadas, barricadas en las calles, manifestaciones masivas y un único pedido: la renuncia de Ortega.

Según el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), más de 110 personas murieron y cerca de 1.000 resultaron heridas por la represión de la Policía y de grupos paramilitares y la espiral de violencia que esta desató.

Un informe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) que visitó Nicaragua alertó de posibles ejecuciones extrajudiciales con francotiradores y de graves violaciones a los derechos humanos. La denuncia podría ser recuperada por la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA), que comenzará hoy, en Washington.

Ayer, centenares de manifestantes se concentraron frente a la se de la OEA, en Wahington, para reclamar que se condene la “dictadura genocida” de Ortega y se visibilice la situación del país.

“Nicaragua es una dictadura desde hace 11 años. Se ha perpetuado en el poder mediante fraudes electorales, pero ya se ha convertido en una dictadura genocida con esas masacres de los últimos días,“ denunció Violeta Granera, coordinadora nacional del opositor Frente Amplio por la Democracia.

La violencia se intensificó en los últimos días y solo en la llamada “Madre de todas las marchas”, del 30 de mayo, hubo 15 muertos y 199 heridos, según reconoció el gobierno. (DPA)

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