Luis Rodríguez fue el máximo artillero de la temporada “decana” por sexta vez

29 May 2018
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EN URUGUAY. El “Pulguita” festeja el descuento que consiguió durante el partido ante Peñarol, en abril pasado. REUTERS

La “Pulguitadependencia” es una palabra tan larga como conocida para el mundo “decano”. En pocas palabras, significa la necesidad imperiosa de Atlético de contar con Luis Rodríguez. Si no está él, poco puede hacer.

Por suerte, esta “condición” fue bajando sus síntomas con el paso del tiempo: desde que el “Pulguita” adquirió el suficiente protagonismo en Atlético a mediados de la década del 2000, sus goles por temporada fueron bajando (desde números muy altos).

Sin embargo, lo que tampoco se puede negar es que muy pocos pudieron igualarlos aunque no hayan sido espectaculares. La temporada que terminó (pese a que La Libertadores está en juego) dejó al simoqueño una vez más como el goleador del equipo con 10 tantos.

Seis en la Superliga, dos en la Copa Argentina y dos en la Libertadores componen el palmarés desde mediados del año pasado hasta mediados de este para Luis Miguel.

Se trata de la sexta vez que el jugador termina como máximo goleador del equipo: ya lo había hecho en la temporada 2008/09 con 20 goles, en la 2009/10 con ocho, en la 2012/13 con 21, en la 2013/14 con 13 y en la 2015 con 17. Un currículum interesantísimo para cualquiera pero que da qué pensar en un equipo.

De todas maneras, como dijimos más arriba, la “Pulguitadependencia” fue mermando con los años. Jugadores como Cristian Chávez, Cristian Menéndez y Fernando Zampedri se quedaron con ese título en temporadas intermedias.

Sin ninguno de esos jugadores en su plantilla, justamente en esta temporada, Atlético volvió a extrañar la presencia de un 9 goleador que acompañe al “Pulguita” como lo hicieron esos tres.

Ni Ismael Blanco, ni Mauricio Affonso lograron hacerlo. Sobre el final, apareció Leandro Díaz con goles claves y Javier Toledo, al que se le estaba abriendo el arco, se lesionó gravemente y recién volverá a jugar dentro de algunos meses.

Mientras Mario Leito y compañía se mueven para encontrarle un socio, Rodríguez disfruta de su momento y el del equipo.

“Son sensaciones únicas, no caigo en el logro importantísimo que conseguimos yo y todo el plantel. Estoy muy contento. Estamos muy felices. Sin mis compañeros nada hubiese sido posible. Les agradezco”, dijo el simoqueño que profundizó la “Pulguitadependencia” pero que está dispuesto a volver a dejarla atrás.

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