El ex cine Parravicini atrae a curiosos y complica a los comercios

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EL SITIO DEL DESASTRE. Ocasionales transeúntes y conductores se detienen a observar las ruinas. Sólo unos pocos negocios reabrieron sus puertas. LA GACETA / FOTO DE ROBERTO DELGADO

La cuadra de 24 de Septiembre al 500 sigue vallada y con custodia. Pocos locales trabajan a pesar del cerramiento preventivo.

28 May 2018

La tragedia alteró la actividad comercial en la zona. Sobre la acera del ex Paravicini sólo están abiertos una farmacia y un hotel. En la cuadra del frente, atienden al público dos bares y una heladería. Pocas mesas están ocupadas. El resto de los negocios permanece cerrado.

Los pasajeros que llegan al hotel deben descender sobre 25 de Mayo. Hasta allí llega el personal para ocuparse del equipaje. “Es muy difícil trabajar así, es un contratiempo para todo”, explicó un empleado, quien pidió mantener en reserva su nombre.

“Tenía noticias de que un edificio se había derrumbado, pero no sabía que el hotel al que venía quedaba a pocos metros. Me da tristeza por las víctimas”, contó Ezequiel, quien llegó ayer por la tarde, junto con su familia, desde Buenos Aires.

El bar El Molino estuvo cerrado desde la noche del miércoles, cuando ocurrió la tragedia, hasta la mañana del sábado, cuando volvió a abrir sus puertas. Darío Cosentino, encargado del establecimiento, estaba allí cuando se produjo el trágico derrumbe.

“Pensé que era un temblor. Fue un golpe fortísimo que movió el piso. La gente corría, desesperada, para todos lados. Los Bomberos llegaron y comenzaron a buscar entre los escombros. Nosotros colaboramos con la distribución de agua. Estuve hasta que retiraron a la última víctima fatal”, explicó. “No observé nada raro en la construcción en los días previos. Sí vi el trabajo que estaban realizando los albañiles, pero no sé si el edificio dio señales de que iba a caerse”, relató.

Curiosos

No pueden evitar detenerse, aunque sea por unos minutos, a observar lo que dejó el derrumbe. Los restos del ex cine Parravicini se convirtieron en una especie de imán para algunos tucumanos. A pesar de que la zona permanece vallada, se las ingenian para sacar una foto de las ruinas. Los policías que custodian el lugar, hacen sonar sus silbatos cada tanto, cuando algún desprevenido intenta cruzar por 24 de Septiembre, desde 25 de Mayo o desde Muñecas. Es domingo a la tarde, y muchas familias transitan el microcentro.

Parejas con sus hijos se detienen y observan en silencio detrás de los cercos de metal. Luego se retiran, cabizbajos. “Estoy un poco sorprendido. No esperaba un desenlace así de un edificio tan característico y mucho menos que murieran tres personas. Espero que se tomen medidas para que se cuiden responsablemente las propiedades históricas que quedan”, comentó Martín Castro. “Me da mucha impresión ver cómo quedó. Fue una tremenda desgracia. Si era en el horario de salida de los colegios, hubiera sido peor”, agregó.

Su esposa, Laura Paz, agregó: “Veo la construcción y pienso la desesperación de las personas que pasaban por aquí en ese momento. Siento impotencia y nostalgia. Es una tragedia que va a marcar a los tucumanos”.

“Mis hijos venían al bowling cuando eran más chicos. Estoy asombrada de lo poco que quedó del edificio. Todavía la calle está llena de polvo. Ahora, me da miedo pasar frente a un edificio antiguo”, da cuenta Lorena Peralta.

cómo sigue la investigación
El fiscal aguarda los resultados de las pericias y comenzará a tomar declaraciones
Diego López Ávila confirmó que esta semana citará a las sobrevivientes de la tragedia y a los testigos. Mientras tanto, aguarda los informes técnicos de los expertos de la Policía y de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Tucumán. Luego será el turno de funcionarios y los responsables de la empresa constructora.


El fiscal aguarda los resultados de las pericias y comenzará a tomar declaraciones

Diego López Ávila confirmó que esta semana citará a las sobrevivientes de la tragedia y a los testigos. Mientras tanto, aguarda los informes técnicos de los expertos de la Policía y de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Tucumán. Luego será el turno de funcionarios y los responsables de la empresa constructora.

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