No hay un filtro entre lo que sucede puertas adentro de la Selección y lo que se dice afuera

25 May 2018

Del silencio extremo hacia finales de 2016, tras una acusación a Ezequiel Lavezzi -en una concentración habría fumado un cigarro de marihuana-, al reality show que parece ser el día a día del seleccionado. Lejos estuvo Argentina de encontrar la paz con el anuncio de Jorge Sampaoli de los 23 futbolistas que disputarán el Mundial de Rusia. El plantel parece un fuerte desprotegido.

No pasaron siquiera 24 horas en paz quienes están involucrados en construir el mejor equipo para levantar la Copa del Mundo en Moscú. Argentina es una continuidad de sucesos desafortunados en materia de conventillos y mensajes punzantes. Primero fue el padre de Nahuel Guzmán, quejándose contra el técnico por dejar afuera de los 23 a su hijo; después vino la lesión de Sergio Romero que le habilitó el boleto a Guzmán, silencioso y respetuoso en todo momento.

La que no calló fue Eliana Guercio, mujer de Romero: cargó contra el sistema tras la desafectación de “Chiquito”. “¿Decir la verdad es hacer problemas? Ok, dejemos que nos mientan entonces. En la tomografía de hoy (por el martes pasado) se vio, por eso no se operó antes. Son dos semanas de recuperación, máximo tres. Digo lo que dice el doctor. Jamás sacaría conjeturas con algo que no sé”, explotó Guercio vía Twitter luego de que Sampaoli decidiera no esperar al arquero. Romero sufrió un bloqueo articular en la rodilla derecha, la que se lastimó en el 1-6 ante España, en marzo pasado.

Y como para contener un poco las llamas, Sampaoli habló: “fue duro porque llegó en un momento inesperado, pero había que tomar decisiones más allá del interés de Sergio por quedarse”, dijo el DT, cuestionado por Diego Maradona: “el problema es el que los guía”, disparó el ex astro. Y así, la lista de piñas al grupo se agigantaron, con Norberto Alonso cuestionando el liderazgo de Lionel Messi.

Apenas unas caricias aportaron Marcelo Gallardo y Guillermo Barros Schelotto, entrenadores de River y Boca, respectivamente. Cada uno en la suya, apoyaron las decisiones de Sampaoli.

Pero la calma es un estado que desaparece en un abrir y cerrar de ojos en el predio de Ezeiza, con expresiones fuera del protocolo, sinceras al fin, pero no atinadas para el momento. Javier Mascherano prometió ser el soldado que irá a la muerte con Argentina, desde el lugar que le toque estar en el campeonato. Lucas Biglia habló sobre el golpe que recibió de “Papu” Gómez y que casi lo margina de la lista de buena fe. “No uso Instagram, no tengo Twitter ni Facebook. Yo hubiera pedido disculpas en el campo, y mirá que yo también pego, pero pido disculpas en el momento...”, dijo el volante, aunque terminaría suavizando la historia.

Y ahora surge lo de Gabriel Mercado, que se recupera de un cuadro de lumbociática incapacitante. “Soy optimista con la lesión de Mercado”, aseguró Sampaoli, que no tiene un reemplazante natural del lateral (ya se entrena a la par del grupo, pero...).

Y falta que se sume Maximiliano Meza, de Independiente, club criticado al igual que River por no ceder a sus jugadores. En fin, este reality ¿continuará?

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