Siria, campo de batalla de potencias regionales

22 May 2018
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AJEDREZ. En Siria juegan intereses de Irán, Israel, Líbano, EEUU y Rusia. REUTERS (ARCHIVO)

macarena sabio
coordINADORA de la carrera de Relaciones Internacionales de la Usp-T
Macarena Sabio - Coordinadora de la carrera de Relaciones Internacionales de la Usp-T

La guerra de Siria dejó de ser solamente una guerra civil entre sirios, hace tiempo que es el lugar de enfrentamiento entre las principales potencias regionales, Israel e Irán, y potencias globales, Estados Unidos y Rusia.

A principios de mayo se produjo un incidente muy delicado y preocupante entre fuerzas israelíes e iraníes, cuando las Fuerzas Quds, un ala de fuerzas especiales de la Guardia Revolucionaria iraní, situada en Siria, lanzó 20 cohetes contra puestos israelíes en los Altos del Golán, territorio ocupado ilegalmente por Israel desde 1967. Es la primera vez que las fuerzas iraníes atacan directamente a tropas israelíes.

La respuesta fue contundente: el ejército de Israel destruyó 50 objetivos iraníes en Siria, incluyó sitios de inteligencia, bases logísticas y un complejo militar que la Guardia Revolucionaria iraní mantiene en territorio sirio.

Debemos preguntarnos a qué se debe este recalentamiento de las tensiones entre dos de las principales potencias regionales. Para encontrar la respuesta, es necesario analizar el entramado de alianzas que participan en la guerra siria.

Existe desde hace años una fuerte asociación entre Damasco y Teherán, que a su vez es apuntalada por Rusia.

Un rol central en este entramado lo representan las milicias de Hezbolláh del Líbano, apoyadas y financiadas por el gobierno iraní, que mantienen un enfrentamiento con Israel desde su origen como grupo, en 1982.

Israel cuenta con su histórico e incondicional aliado norteamericano, lo que convierte al territorio sirio en el tablero de puja y enfrentamiento de intereses regionales e internacionales. Si sumamos las injerencias de Arabia Saudita y Turquía, podremos entender la bomba de tiempo que representa el conflicto sirio para la seguridad internacional.

El rol de Hezbolláh es central. Esta organización chií libanesa, representa una de las amenazas más directas para Israel. Esto es así no solo por su cercanía geográfica, sino también por su sociedad con Irán, puesto que el régimen iraní materializó su ayuda al presidente sirio Bashar Al-Assad en contra de los rebeldes enviando milicianos de Hezbollah para combatir junto con los soldados sirios.

Por esto, el objetivo de los israelíes es impedir que Teherán consolide lo que se conoce como la “Media Luna Chii” que representa el eje que recorre Irán, Irak, Siria y Líbano. Si eso ocurre, claramente se debilitaría la posición israelí en la región y vulneraría su seguridad nacional.

Es en este sentido que el gobierno de Benjamín Netanyahu busca resguardarse, lo que implica que aumenten las probabilidades de un ataque al Líbano para neutralizar la posición estratégica de Hezbollah e Irán. El caldo de cultivo de estas tensiones es y será en el corto y mediano plazo el caos sirio. Tal como sentenció el ex embajador estadounidense en Israel, Martín Indyk, “Israel e Irán llevan 20 años de guerra fría, pero ahora ésta salió de entre las sombras”.

Entre Israel e Irán persiste una rivalidad histórica, de este modo la guerra de Siria vino a reflotar y potenciar las tensiones preexistentes entre estos dos países. Muchos analistas sostienen que es muy probable la escalada de la violencia en la región ya que ahora se suma la reciente salida unilateral de EEUU del acuerdo nuclear con Irán, mostrando así, el fuerte respaldo norteamericano al gobierno de Tel Aviv.

Así, la frágil situación en Medio Oriente se vuelve cada vez más preocupante.

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