Escáneres de personas y francotiradores, parte del operativo de seguridad en la boda real

Se controlaron minuciosamente las mochilas y bolsos de todos los asistentes que fueron llegando. El operativo costó más de 40 millones de dólares.

19 May 2018

Los asistentes a la boda real del príncipe Harry y Meghan Markle se enfrentaron hoy a un gran operativo de seguridad que incluyó desde escáneres como los que se utilizan en los aeropuertos a francotiradores apostados en los edificios cercanos al Castillo de Windsor, además de barreras que impidieron el ingreso de vehículos.

Las fuerzas de seguridad dispusieron de una amplia red de tecnología de reconocimiento automático de matrículas y colocaron barreras de mitigación de vehículos hostiles (HVM), de manera preventiva, frente a la modalidad de ataques con camiones o furgonetas, como el que ocurrió en el Puente de Londres casi un año atrás.

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Los estacionamientos en el centro de Windsor y los ubicados en los alrededores de la avenida Long Walk, el camino por donde pasó la procesión real tras la boda, se cerraron el mediodía de ayer y los residentes que disponían de permisos fueron derivados hoy hacia otras plazas alternativas.


También se controlaron minuciosamente las mochilas y bolsos de todos los asistentes que fueron llegando a la ciudad de 30.000 habitantes, ubicada a 34 kilómetros de Londres.

El operativo de seguridad que costó unos 40 millones de dólares, el más caro implementado en un evento de este tipo, fue cuestionado por la gente; si bien la Corona británica pagaba su costo con el presupuesto que dispone, hubo gastos adicionales a cargo del municipio de Windsor.

La seguridad implicó en total unos 42 millones de dólares, por lo que el gasto en seguridad implicó la mayor parte.

A medida que el público ingresaba a primera hora de la mañana, la Policía, que se caracterizó por su amabilidad, auxilió para ubicar a los visitantes sentados en el pasto al costado de Long Walk, la larga avenida de ingreso al Castillo de Windsor, mientras las rutas de ingreso a la ciudad permanecerán cerradas hasta la noche de hoy, informó Télam.

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Los residentes que viven dentro del área que se mantuvo cerrada podían salir durante el día, pero no volver a ingresar ya que solo se permitió la entrada de vehículos de servicios de emergencia.

La Policía de Thames Valley, como se la denomina en esa región, tiene una larga historia de eventos reales que van desde la Ceremonia anual "Windsor Garter" hasta visitas de Estado, y más recientemente, la celebración del cumpleaños de la Reina Isabel II. 

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