28 Marzo 2002 Seguir en 
El ajuste llegó a las panaderías. Los empresarios del sector, a pesar de haber incrementado el valor del pan en un 70% en lo que va del año, debieron tomar otras medidas para tratar de mitigar la suba de la harina que, según sus estadísticas, ya superó el 210%. Disminuir o dejar de producir algunos artículos y suspender personal son algunas de las estrategias que tomaron para afrontar la difícil crisis que están atravesando.
Los panaderos coincidieron en señalar que en estos tres meses la caída de la venta llega al 30%. Y esa fue la razón por la que decidieron bajar por lo menos un 20% la elaboración. "En el caso de los productos de repostería hacemos lo mínimo indispensable, y hay productos que directamente ya no fabricamos. Es muy duro elaborar algo y después tener que tirarlo porque no se vende", argumentó Juan Rossi, propietario de un establecimiento.
Ante la caída de los índices de producción, los empresarios decidieron comenzar a achicar el personal. Según Domingo Gramajo, presidente del sindicato que nuclea a los trabajadores, por lo menos 900 personas fueron cesanteadas en lo que va del año. "Es una situación desesperante. Es terrible pensar que de 3.000 afiliados que tenemos, casi el 30% se quedó sin trabajo", argumentó el sindicalista.
Locales ilegales
Después de muchas idas y vueltas, el valor promedio del kilo de pan en nuestra provincia es de $1,70, a pesar de que el Centro Industrial de Panaderos fijó un precio mínimo de $1,80 y un máximo de $2. "No podemos poner un precio más caro porque directamente no vendemos absolutamente nada. El valor tendría que estar ubicado en $2, pero resultaría imposible comercializarlo con esos valores", argumentó un fuente del sector.
Los empresarios del sector se mostraron muy preocupados porque en las últimas horas proliferaron los locales que vende el producto a $1. "Son elaboraciones completamente ilegales que generan la destrucción de los comercios que cumplen con todas las normas vigentes. Los tucumanos deben tener mucho cuidado porque, muchas veces, lo barato puede terminar costando caro, especialmente por cuestiones sanitarias", concluyó un panadero.
También quedó claro que los tucumanos tomaron algunas precauciones que generaron, en algunas panaderías, escasez de productos. "Hubo muchísima gente que compró por lo menos dos kilos para guardar en el freezer y así mitigar el impacto de la suba. Esta es una de las principales razones por la que hubo faltante en algunas panaderías", explicó Luciana, empleada de un establecimiento.
Los panaderos coincidieron en señalar que en estos tres meses la caída de la venta llega al 30%. Y esa fue la razón por la que decidieron bajar por lo menos un 20% la elaboración. "En el caso de los productos de repostería hacemos lo mínimo indispensable, y hay productos que directamente ya no fabricamos. Es muy duro elaborar algo y después tener que tirarlo porque no se vende", argumentó Juan Rossi, propietario de un establecimiento.
Ante la caída de los índices de producción, los empresarios decidieron comenzar a achicar el personal. Según Domingo Gramajo, presidente del sindicato que nuclea a los trabajadores, por lo menos 900 personas fueron cesanteadas en lo que va del año. "Es una situación desesperante. Es terrible pensar que de 3.000 afiliados que tenemos, casi el 30% se quedó sin trabajo", argumentó el sindicalista.
Locales ilegales
Después de muchas idas y vueltas, el valor promedio del kilo de pan en nuestra provincia es de $1,70, a pesar de que el Centro Industrial de Panaderos fijó un precio mínimo de $1,80 y un máximo de $2. "No podemos poner un precio más caro porque directamente no vendemos absolutamente nada. El valor tendría que estar ubicado en $2, pero resultaría imposible comercializarlo con esos valores", argumentó un fuente del sector.
Los empresarios del sector se mostraron muy preocupados porque en las últimas horas proliferaron los locales que vende el producto a $1. "Son elaboraciones completamente ilegales que generan la destrucción de los comercios que cumplen con todas las normas vigentes. Los tucumanos deben tener mucho cuidado porque, muchas veces, lo barato puede terminar costando caro, especialmente por cuestiones sanitarias", concluyó un panadero.
También quedó claro que los tucumanos tomaron algunas precauciones que generaron, en algunas panaderías, escasez de productos. "Hubo muchísima gente que compró por lo menos dos kilos para guardar en el freezer y así mitigar el impacto de la suba. Esta es una de las principales razones por la que hubo faltante en algunas panaderías", explicó Luciana, empleada de un establecimiento.







