Vecinas realizaron una caminata para reflexionar sobre las condiciones de su barrio

Un grupo de mujeres participó de una actividad que se hace a nivel mundial, para detectar problemas y reimaginar la ciudad.

10 May 2018

“No hay una lógica que pueda superponerse a la ciudad; la gente la construye, y es a ella, no a los edificios, donde debemos ajustarnos a nuestros planes”. Esa cita pertenece a Jane Jacobs, una periodista, madre de tres hijos, ama de casa y activista que defendió las ideas de los vecinos y vecinas en la planificación de barrios y construcción de ciudades, como lo resume esa frase. “Jane’s Walk” es parte de su legado: se trata de caminatas que se repiten en más de 220 ciudades, que permiten observar, reflexionar, compartir, cuestionar y reimaginar colectivamente los lugares en los que viven, trabajan y juegan. El martes se hizo la primera experiencia local en el marco de un festival mundial y anual que se realiza el primer fin de semana de mayo en honor al cumpleaños de Jane.

Con pecheras de color rosa, violeta y blanco, unas veinte mujeres que forman parte del Centro Vecinal San José II recorrieron a pie sus barrios: el Oeste II y el Primero de Mayo. Así fue que pudieron vivenciar juntas las condiciones de su entorno. La caminata fue organizada por 1319.TreceDiecinueve Plataforma de Diseño y Espacio Público y el Observatorio de la Mujer de Tucumán, que depende del Ministerio de Desarrollo Social de Tucumán.

Las participantes de la actividad se eligieron de una de las Unidades de Participación Activa (UPA), que tiene un centro vecinal de los más sólidos, el del barrio Oeste II. Esas mujeres ya se venían reuniendo para tratar de resolver -sobre todo- el problema de la violencia de género, cuenta Eva Fontdevila, coordinadora del Observatorio de la Mujer. “Desde el año pasado queríamos hacer con Verónica Mansilla, 319.TreceDiecinueve, una actividad con las mujeres que ya conocen y hacen un trabajo territorial con una mirada de género. Entonces pensamos en ese grupo ya consolidado”, detalla. Mansilla, por su parte, ya estaba inscripta como representante de las “Jane’s Walk” en Tucumán y tenía experiencia previa de otras caminatas (Caminata aUPA, Curitas Urbanas, Búsqueda del Tesoro).

“Todas las mujeres tenemos saberes naturalizados, como nuestras dificultades para circular: las que llevamos carritos, niños en brazos o bolsos, como las que sufrimos estigmatización por salir solas o por vestirnos de alguna manera. Nos pareció muy buena la experiencia. Se reencontraron con el barrio con una mirada diferente”, detalla Fontdevila.

Mientras caminaron, Mansilla describe que tuvieron que bajar a las calles, ya que fue casi imposible transitar por las veredas (inexistentes en algunos sectores) que estaban en malas condiciones, invadidas por obras en construcción, apropiadas por algunos vecinos. “Había temor a sufrir caídas por el suelo resbaloso; había falta de iluminación sobre la vereda y espacios comunes; autos y ómnibus son los reyes de estas calles que circulan a velocidades asesinas, invadiendo espacios par las personas; también había plazas abandonadas, mientras los niños y niñas juegan dentro de casa”, cuenta la arquitecta, a modo de diagnóstico.

“Fue una caminata que las empoderó y les permitió ver con otros ojos espacios y situaciones que se han naturalizado -añade Mansilla-. Fue impactante: la gente nos miraba como un grupo compacto de mujeres caminando. Fue una visibilización simbólica. El próximo paso será volver a realizar la caminata, en unos 15 días, pero haciendo una intervención para señalar esos problemas. También trataremos de hablar con las autoridades para buscar soluciones y proponer mejoras en el barrio”.

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