La de Huirapuca, una Virgen de 250 kilos hecha en 20 días

30 Abr 2018
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La de Huirapuca tiene la particularidad de ser la Virgen del Rugby de mayor tamaño entre los clubes tucumanos: mide 1,70 metro y pesa más de 250 kilos. Sucede que está hecha de cemento blanco sólido, moldeado por la artista concepcionense Mariela Belloto.

Al igual que la de Los Tarcos, “nació” a partir de la de Jockey: Carlos Raiden, profesor de Educación Física de Concepción, se enteró de la existencia de la Virgen a través de una producción de LA GACETA sobre aquélla. “Me impactó muchísimo lo que vi en el diario, sobre todo la oración. Me pareció que nuestra ciudad, como apostolado, también debía tenerla. Así que hablé con los directores del Colegio de la Consolación y de la Escuela Técnica, en los que yo trabajaba, y les planteé la idea de organizar una colecta para hacerla. Hubo apoyo total por parte de las autoridades y de los alumnos, que juntaron la plata para comprar los materiales”, cuenta Raiden.

La mano de obra estuvo a cargo de Mariela, cuya firma figura en esculturas, cuadros y murales repartidos por el mundo, hasta en países como Japón, Italia, España y Estados Unidos. Apenas escuchó la propuesta de esculpir una Virgen como regalo de los alumnos de ambos colegios para Huirapuca, club en el que juegan sus hijos Isaías, Nahuel y Florencia. Mariela aceptó sin dudarlo. “Me encantó saber que había una advocación de la Virgen para el rugby. Soy tremendamente cristiana. De hecho, mis mejores cuadros salen cuando logro vaciarme y sentir que viene Cristo y pinta con mis manos”, asegura la ex docente de arte.

Lo curioso es que llevó apenas 20 días terminar una Virgen de tamaño natural. “Yo trabajo rápido. Como madre de cuatro, y dando clase durante 25 años a más de 1.000 alumnos por ciclo, aprendés a hacer rendir el tiempo. Lo que sí, como soy medio bruta, me zarpé con el tamaño, je. Pero quedó linda, con rasgos bien norteños. Ojalá algún día se pueda hacerle una capillita, con vitrales, como tiene la de Francia”, sueña Mariela.

Tucumán Rugby tiene su Virgen ubicada detrás de una de las canchas de tenis, mirando hacia el campo principal de rugby. La imagen llegó al club en 2016, como un regalo del club San Luis, al que enfrentó por el Nacional de Clubes. “Se la regalé yo personalmente, por la gran atención que recibimos cuando nos tocó visitarlos”, explicó Marcelo Campodónico, presidente del club de La Plata, que se la entregó a su por entonces par “verdinegro”, Roberto Martínez Zavalía.

“Nosotros tenemos una hace bastante tiempo. Cuando ellos nos visitaron, vieron la que teníamos en la sala de comisión directiva y nos preguntaron por ella. Después les hice llegar una como regalo por la gentileza que tuvieron. Sería bueno que en todos los clubes hubiera una”, agregó Campodónico.

En sus años de Puma, allá por la década del 90, Pablo Garretón trabó amistad con Carlos Uranga, que por entonces se desempeñaba como manager del seleccionado argentino. La relación perduró con el tiempo, y en virtud de ella, el veterano de Newman le obsequió a Garretón una imagen de la Virgen del Rugby hace un par de años, que el por entonces presidente de Universitario destinó a su club. “’El Canguro’ es un devoto seguidor. A la que me regaló la trajimos de Buenos Aires. Después yo encargué otras, una de las cuales fue a parar a Concepción y otra a un club de Madrid”, cuenta Garretón.

Andrés Salvagny se desempeña hoy como director a nivel nacional del Movimiento Cristiano para Gente de Rugby, a través del cual podían adquirirse imágenes como la que hoy se encuentra a la derecha del ingreso principal de Universitario. “La empresa ‘Il Sasso’ cerró hace poco, pero desde el Movimiento logró rescatar el molde de la Virgen para que la gente que esté interesada pueda adquirir una”, comentó Salvagny desde Buenos Aires.

Virgen en dos ruedas

El ciclismo tiene su propia advocación de María. En Magreglio (Italia), se encuentra la Madonna del Ghisallo, consagrada por el Papa Pío XII como patrona internacional de los ciclistas. Francia y España tienen sus propios santuarios ciclísticos: Notre Dame des Cyclistes, en Labastide-d’Armagnac; y Nuestra Señora de Dorleta, en Salinas de Léniz (País Vasco).

El patrono del fútbol

Los futbolistas tienen su propio patrono: San Luigi Scrosoppi, sacerdote italiano del siglo XIX que, aunque nunca jugó al fútbol, se interesó en que los jóvenes practicaran deporte. Una nota curiosa es que Scrosoppi fue canonizado en 2001 por el Papa Juan Pablo II, que es considerado patrono de los arqueros por haberse desempeñado en ese puesto durante sus años de futbolista amateur en Polonia.

Nuestra Señora del Óvalo

En la localidad francesa de Rocamadour, dentro de un monumental complejo religioso empotrado en una montaña, existe desde 2011 un santuario rugbístico similar al de Larriviere Saint Savin: una pequeña capilla dedicada a Nuestra Señora del Óvalo. Allí es posible encontrar camisetas de clubes y seleccionados de todo el mundo.

En breve, Lawn Tennis se sumará a los clubes que tienen una imagen de la Virgen del Rugby. “Estamos haciendo las gestiones para conseguirla. Este año si Dios quiere la vamos a tener. La intención existe desde el año pasado, y de hecho ya está encargada. Sucede que es muy frágil para traerla por encomienda, así que la iremos a buscar en algún vehículo”, reveló el presidente del club del parque, Gregorio García Biagosch.

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