Solos en la casa: los chicos crecen y quieren autonomía

Hay una edad -según los profesionales- en la que darles libertad no tiene nada de malo. Experiencias y consejos.

27 Abr 2018
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Cuando cumplen 11 años los chicos llegan al período de transición en el que todo cambiará para ellos. Es cuando se deja de ser un niño para pasar -poco a poco- a ser un adolescente. A los 11 años todo es un descubrimiento. Entonces, a partir de esa edad, es cuando -según aconsejan los profesionales- se puede empezar a dejarlos solos en casa. Así se da pie a un proceso de autonomía, que no es lo mismo que abandonarlos. Pero ojo: cada caso, como personas existen en el mundo, será diferente. Sólo hay que conocer bien a los hijos para saber cuándo estarán preparados.

Salustiano tiene 12 años y ya se queda solo en casa, a veces lo hace con su hermano de seis. Pero eso sucede sólo si su mamá, Paula Ayala, necesita ir al súper que queda cerca de su departamento, por ejemplo. Son tranquilos, confiesa Paula, y eso le dio la confianza para dejarlos solos. Subraya que principalmente comenzó a permitir esa autonomía cuando ellos dejaron de tener miedo de quedarse solos.

“Depende del niño. Cuando se quedan solos sé que están tranquilos. Los llamo o mando mensajes cada tanto. O les doy la merienda y los dejo viendo una película. Salustiano hace muchas cosas de la casa, tiene responsabilidades: ordena su cuarto, saca la basura, hace las compras en el almacén de la esquina, y va y vuelve del colegio solo. Los dejo tranquila porque los conozco, pero no muchas horas”, cuenta la mamá. Detalla que en este proceso, que fue gradual, al principio le generaba algo de angustia o estaba intranquila, pero que cada vez fue tomando más confianza en ellos.

Los recaudos de Paula para dejar a Salustiano y Gerardo son: dejar la casa segura, con el horno apagado, con agua fuera de la heladera en jarra de plástico, darles de comer y bañarlos antes de irse. A esos consejos, informes especializados sobre paternidad añaden otros puntos a tener en cuenta: enseñarles cómo actuar ante situaciones de emergencia dejándoles a mano el teléfono de la vecina, de familiares, de la Policía, de emergencias; explicarles cómo funciona la alarma si es que hubiere, y todo lo que deba saber sobre el funcionamiento de la casa; cuando se produzca la primera salida es incluso bueno dejarles las recomendaciones por escrito y que puedan leerlas si es necesario, y que entre las indicaciones principales debería estar: “no abrir la puerta a extraños” o “no usar aparatos” que conlleven riesgo, como pueden ser los electrodomésticos que se encuentran en la cocina.

Natalia Gallo confiesa que a ella no le gusta dejar a sus chicos solos (Cristian, de 16 años y Pablo, de 13), pero que alguna vez tuvo que hacerlo para ir al súper o para hacer algún trámite cerca de casa. “Lo que hacía con mi vecina era avisarle que ya volvía y que los viera. A ellos también les advertía que cualquier cosa llamaran. Pero de noche no. Lo iré haciendo de a poco hasta que ellos sepan resolver ciertas cosas, como la comida, por ejemplo. El más grande ya sabe, pero el otro nada”, cuenta la mamá.

Independientes

Según la psicóloga Lucía Marigliano, a partir de los 11 años los chicos empiezan a separarse de los padres, el grupo de amigos toma mayor importancia, se empiezan a hacer más independientes y más responsables. Entonces -añade- sus opiniones tiene más peso, porque pueden fundamentarlas de mejor manera. Y este es el momento ideal para dejarlos solos de manera gradual y por supuesto -resalta- que sin niños menores a su cargo. “En este período, en el paso de la niñez a la adolescencia, es que de a poco van adquiriendo el sentido de la responsabilidad, saben que están creciendo, toman conciencia de que dejan de ser niños, porque también perciben cambios físicos. Es decir, se hacen más responsables”, detalla la profesional tucumana.

Sobre el proceso para dejarlos solos, detalla que hay que enseñarles a ser más autónomos, dándoles responsabilidades de acuerdo con cada edad y mostrándoles confianza y apoyo. Y no inducirles miedos sobre lo que les puede pasar, sino enseñarles a confiar en ellos y darles estrategias para desenvolverse si algo ocurriera.

Qué dice la ley en algunos países
La diversidad de edades aceptadas en los Estados Unidos para dejar solos a los chicos en casa da cuenta de la falta de consenso: en Maryland, la edad mínima para que un chico se quede solo en el hogar es de 8 años, mientras que en Oregon el límite está en los 10 años y en Illinois en los 14. Por otra parte, la ley española no detalla una edad mínima en la que se regule la posibilidad de dejar a un menor solo en una vivienda. Sin embargo, el artículo 172 del Código Civil determina que se puede considerar como situación de desamparo la que “produce de hecho o a causa del incumplimiento, o del imposible o inadecuado ejercicio de los deberes de protección establecidos por las leyes para la guarda de menores, cuando estos queden privados de la necesaria asistencia moral o material”. De este modo, si la ley considera que los padres han incurrido en el desamparo, se dará lugar a una sanción que puede llegar a acabar en pena de cárcel o la pérdida de tutela de los chicos.

> Qué dice la ley en algunos países
La diversidad de edades aceptadas en los Estados Unidos para dejar solos a los chicos en casa da cuenta de la falta de consenso: en Maryland, la edad mínima para que un chico se quede solo en el hogar es de 8 años, mientras que en Oregon el límite está en los 10 años y en Illinois en los 14. Por otra parte, la ley española no detalla una edad mínima en la que se regule la posibilidad de dejar a un menor solo en una vivienda. Sin embargo, el artículo 172 del Código Civil determina que se puede considerar como situación de desamparo la que “produce de hecho o a causa del incumplimiento, o del imposible o inadecuado ejercicio de los deberes de protección establecidos por las leyes para la guarda de menores, cuando estos queden privados de la necesaria asistencia moral o material”. De este modo, si la ley considera que los padres han incurrido en el desamparo, se dará lugar a una sanción que puede llegar a acabar en pena de cárcel o la pérdida de tutela de los chicos.

> Decisión ética y de crianza

Por Mariana Dato | Pedagoga

Hoy el niño no es objeto de protección sino sujeto de derecho. El interés superior del niño es lo que prima a la hora de un proyecto de vida para él. Las leyes no establecen edad para ejercer una “plena autonomía”, pero sí se habla de autonomía progresiva. Junto con el derecho a ser oído, son el trípode sobre el que se construye legalmente la infancia. Y la responsabilidad parental tiene que tener en cuenta esas tres cosas. Por tanto, si de quedarse solos se trata hay un andamiaje de confianza y responsabilidad que debe ser sólido y funcionar en total acuerdo con las reglas colectivamente acordadas en casa con los padres, de modo que no corran riesgo. Los chicos deben querer/poder quedarse solos y sentirse seguros y saber que nada les va a pasar. Por otro lado, también cabe pensar en qué situaciones y por cuánto tiempo dejar solo a un niño en casa. Ello también hace a una decisión ética y de crianza. 


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