La modificación del reglamento interno enfrenta a los concejales

En caso de que no haya quórum, habrá 15 minutos de tolerancia para esperar a los ediles; el alfarismo rechaza los cambios aprobados.

23 Abr 2018
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El enfrentamiento entre concejales oficialistas y opositores a la gestión del intendente, Germán Alfaro (Cambiemos), ahora se centró en el quórum durante la sesión.

Los concejales aprobaron durante la última sesión -en una votación dividida- una serie de modificaciones al Reglamento Interno del Concejo. Entre otros puntos, se alteró el apartado que establece cuándo puede caer una sesión si la cantidad de ediles en sus bancas no alcanza para continuar con el debate.

Hasta la última sesión, el artículo 12 del reglamento establecía que “la mitad mas uno del número total de concejales forma quórum”. El nuevo artículo reza: “el quórum necesario para el inicio de la sesión es de la mitad más uno del total de los miembros que componen el cuerpo. A efectos de la determinación del número de concejales que conforman el quórum se tomará como base el número total de 18 concejales (...). La existencia de quórum será obligatoria al momento de inicio de las sesiones y de las votaciones. En caso de falta de quórum en dichos momentos, el presidente llamará a los concejales que se encontraren fuera del recinto. Si transcurridos 15 minutos luego del llamado no se hubiere reunido el quórum, el presidente dispondrá el levantamiento de la sesión”.

“Antes, el quórum debía ser permanente. Es decir, si están presentes los 18 concejales, con 10 ediles sentados en sus bancas se garantiza la sesión. Si por un descuido algunos se retiran a sus despachos para buscar expedientes y otros fueron al baño, y quedaban nueve concejales, automáticamente caía la sesión. Ahora sólo hace falta el quórum cuando empieza la sesión y cuando se vote, lo que quiere decir que puedo estar hablando yo y se pueden ir todos los concejales”, consideró el radical José “Lucho” Argañaraz. Y agregó: “se empobrecerá el trabajo porque no habrá debate. Si uno queda hablando sólo, nadie más escuchará los argumentos y no se podrán mejorar las ordenanzas”.

La oposición a la intendencia defendió los cambios y consideraron que mejoran el desarrollo de las sesiones. “Hay una confusión, porque la modificación es para que el quórum esté en las votaciones, al igual que en la Legislatura o en las cámaras de Diputados y Senadores. Nos ponemos en línea con instituciones colegiadas más grandes”, defendió Armando Cortalezzi, presidente del cuerpo.

“Son modificaciones positivas, quienes criticaron estos cambios no conocían lo que se discutía por falta de estudio. Son medidas pro sesión, se busca que subsista la sesión el mayor tiempo posible, a pesar de que caiga momentáneamente por un descuido. Es lo mismo que sucede en la Legislatura o en el Congreso”, defendió las modificaciones Ricardo Bussi, presidente de la comisión de Peticiones y Poderes.

David Mizrahi, presidente de la bancada Tucumán Crece-PJ, coincidió con Bussi: “se pretende que la sesión sobreviva el mayor tiempo posible. Pretendemos que si por algún motivo la sesión queda sin quórum, el presidente tenga la posibilidad de llamar de nuevo a los concejales que hayan salido por alguna circunstancia, con un plazo de 15 minutos”.

La aliada a la intendencia, Sandra Manzone, consideró que las modificaciones aprobadas son positivas para cámaras con muchos legisladores, no en el caso del Concejo, que tiene 18 miembros. “A nosotros se nos paga para que estemos sentados toda la sesión, hablemos y nos escuchemos. Al ser necesario el quórum sólo al inicio de la sesión y en la votación nosotros terminaremos defendiendo en soledad nuestras ideas, sin que nos escuchen los demás”, consideró la concejal de la Coalición Cívica-ARI. Y agregó: “nos vaciarán los debates. Ésta será una herramienta de los bloques de oposición para extorsionar. Escucharnos en el recinto es para convencernos y argumentarnos, porque podemos repensar proyectos y votos. Ahora se empobrecerán los debates”.

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