Un pasado verborrágico y violento

11 Abr 2018
1

BUENOS AIRES.- El designado interventor judicial en el Partido Justicialista (PJ), Luis Barrionuevo, conduce desde hace décadas la Federación de Trabajadores del Turismo, Hoteleros y Gastronómicos, fue diputado y senador por Catamarca y candidato a gobernador de ese distrito y lideró desde 2008 la CGT Azul y Blanca, una de las tres centrales obreras en las que se dividió el sindicalismo durante la era kirchnerista.

A los 76 años, el sindicalista y político peronista fue designado de forma sorpresiva al frente del PJ por la jueza María Servini como interventor judicial.

Barrionuevo nació el 15 de marzo de 1942 en Catamarca, está casado con la diputada nacional del Frente Renovador (FR) y ex ministra de Trabajo del ex presidente Eduardo Duhalde, Graciela Camaño, y tiene tres hijos: Alejandro, Melina Eva y Sandra Liliana.

Famoso por su verborragia altisonante, fue parte fundamental del llamado Pacto de Olivos y son siempre recordadas sus frases “Nadie hizo la plata trabajando” y “En la Argentina hay que dejar de robar al menos dos años” para producir su recuperación.

También encabezó la comisión directiva del club Chacarita Juniors. El jefe sindical, conocido en el universo gremial como “Bandeja” por su condición de gastronómico, protagonizó el violento episodio de la quema de urnas en 2003 en Catamarca, cuando procuró llegar a la gobernación.

Fue menemista durante la gestión del ex gobernador de La Rioja y también opositor al kirchnerismo. (Télam)

En Esta Nota

Luis Barrionuevo
Comentarios