Hubo 400 atentados en los primeros 100 días de 2018

Afganistán y sus vecinos son los países que sufrieron mayor cantidad de ataques. El número de víctimas en lo que va del año es de 1.940. Las acciones de fundamentalistas islámicos son mayoría

11 Abr 2018
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Los primeros 100 días de 2018 trajeron muerte y destrucción en países de todo el mundo, a manos de terroristas, la mayoría de ellos pertenecientes a grupos fundamentalistas islámicos. Aunque en Latinoamérica también hubo ataques de guerrillas de izquierda, como las FARC o el ELN, en Colombia.

Desde el 1 de enero hasta el 10 de abril se perpetraron 391 ataques terroristas, con un saldo mortal de 1941 víctimas, de acuerdo con el registro que realiza PeaceTechLab, en colaboración con Esri Story Maps, en un mapa interactivo que permite ver en tiempo real la cantidad de ataques realizados en el mundo, con un conteo de la cantidad de víctimas, en qué países y qué grupos son los responsables.

Afganistán fue el país más golpeado, con más de 300 víctimas y decenas de ataques. El grupo más activo fue Estado Islámico, que perpetró 106 ataques y tiene 514 muertes sobre sus espaldas.

Los talibanes, responsables de la mayoría de los ataques en Afganistán, perpetraron 78 ataques en lo que va del año, y provocaron la muerte a 510 personas. Boko Haram, otro grupo fundamentalista islámico, tiene una cuenta de 34 atentados, con 204 víctimas mortales.

De los 391 atentados, 370 fueron perpetrados en Asia (con una mayor concentración en Afganistán, India, Irán, Pakistán e Irak) y África (la mayoría de ellos, en Libia, Mali, Níger, Camerún, Nigeria y Kenia). Los dos únicos atentados registrados en Europa fueron en Francia, reconocidos por Al-Qaeda y Estado Islámico, con cuatro personas fallecidas en los ataques.

Francia es el país donde vive la mayor cantidad de islamitas radicalizados de Europa, según el Centro de Análisis del Terrorismo, con sede en París. Un informe que se presentó ante eurodiputados consigna que hay entre 50.000 y 70.000 islamitas fanáticos en Europa. Un tercio de ellos está asentado en Francia y otros grandes grupos en Alemania, el Reino Unido, Bélgica o España, explicó Jean-Charles Brisard, experto de la entidad. Según reportó Agence Europe, serán una amenaza a vigilar durante años o décadas.

La derrota del grupo yihadista Estado Islámico en Siria e Irak hizo que perdiera el territorio que controlaba, pero sigue teniendo una gran capacidad operativa para cometer atentados y se está convirtiendo en una red global mucho más difícil de perseguir que un grupo establecido sobre un territorio delimitado.

Un gran temor de los gobernantes del bloque es la posibilidad del regreso de miles de jóvenes europeos, muchos de ellos descendientes de inmigrantes magrebíes, que fueron a Siria e Irak a luchar junto a Estado Islámico y Al Qaeda. Su experiencia y entrenamiento bélicos los hacen más peligrosos si deciden atentar en Europa. Muy pocos volvieron y se estima que muchos murieron en combate o fueron capturados. Otro grupo puede haber huido a Afganistán, Yemen o Libia.

Brisard calcula que desde 2012 hasta ahora 258 de esos yihadistas volvieron a Francia, donde la mayoría está en prisión a la espera de juicio.

En la misma reunión, el magistrado belga Raphael Malagnini, explicó a los eurodiputados que los ataques yihadistas en Europa son cada vez más baratos y con menos tecnología. Muchos se realizan sin explosivos ni armas de fuego, sólo usando armas blancas y vehículos lanzados contra la multitud.

El más caro de los últimos años habría sido el de París en noviembre de 2015, donde los terroristas gastaron 82.000 euros. El hombre que alquiló un camión en julio de 2016 para atropellar y matar a 86 personas en la ciudad de Niza había pagado unos pocos cientos de euros por el alquiler del camión.

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