Un mensaje por la vida en las honras a Jesús Misericordioso

Una multitud participó de la misa frente a la iglesia Catedral. Fiesta anual

09 Abr 2018
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LA PROCESIÓN. Cientos de fieles se arrodillan al paso de Jesús Eucaristía, en su llegada a la iglesia Catedral. la gaceta / foto de Inés Quinteros Orio

El clamor en defensa de la vida palpitó en todo el trayecto de la procesión en honor a Jesús Misericordioso. Unos 10.000 fieles se desplazaron desde la Maternidad hasta la plaza Independencia ayer, durante la Fiesta de la Divina Misericordia que se realiza cada segundo domingo después de Pascua. También hubo celebraciones en la parroquia de la Sagrada Familia de Alderetes, en la capilla de los Padres Rogacionistas de El Corte, en el barrio Lomas de Tafi, de Tafí Viejo, y en otros lugares.

En todas las manifestaciones de fe los carteles “Vale toda vida” acompañaron a los devotos.

La procesión fue presidida por las imágenes de Jesús Misericordioso y de la patrona de Tucumán, la Virgen de La Merced, que estaban adornadas con claveles blancos y rojos. Al llegar a la Catedral los fieles fueron recibidos con un altar elevado sobre la calle. Allí se ofició la misa concelebrada por el párroco de la Catedral, padre Marcelo Barrionuevo, y el padre Luis Brandán, quien tuvo a cargo la homilía. El padre Brandán centró su prédica en la importancia de la confianza en Jesús para obtener las gracias. Recordó que “el propio Jesús prometió que derramará un mar de gracias a las almas que se acerquen con confianza a su Misericordia”. “Por eso estas son las almas más felices, porque ponen la confianza ‘en aquel que me conforta’ como decía San Pablo’”, citó. “Amar a Dios es amar lo que Él ama y Él nos ama a nosotros, por eso amar es dejar que la gracia de Dios habite en nosotros”, proclamó. Los sacerdotes invitaron a los fieles a volver a la Catedral hoy, a las 19, para participar del Rosario de la Vida.

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