En Atlético, todos valen como oro

Con una temporada más asegurada en la Superliga, el “Decano” renueva los desafíos. Newell’s es una cuenta pendiente: nunca le ganó en Primera.

08 Abr 2018
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LA GACETA / FOTO DE INÉS QUINTEROS ORIO

Es uno de esos partidos que nunca está de más y que casi siempre suele ser complicado para Atlético. El equipo viene de sufrir otro golpe en la Copa Libertadores pero según sus integrantes no lo acusan como tal, porque lo que importa es el hoy, el presente inmediato, y ese es Newell’s.

La “Lepra” pisará el Monumental a las 15.30 y es todo un tema. Al “Decano” nunca le fue fácil jugar contra un rival que le ha tomado el punto y supo cómo anularlo hasta ahora. De hecho, de los últimos cuatro cruces, tres fueron para los rosarinos y el restante quedó en tablas. Es una de las tantas cuentas que Atlético no pudo saldar en la máxima categoría. Ni ahora ni en la época de su primer ascenso. Hoy tendrá esa chance, con bríos renovados sabiendo que el descenso, al menos esta temporada ya no es cuestión de estado.

“Para nosotros sigue siendo importante. Hay que sumar para lo que viene y para intentar volver a jugar una copa internacional”, interrumpe Jonathan Cabral, el central que se perdió la gira por Buenos Aires y por Montevideo. Ante Independiente, por la Superliga, debía cumplir una fecha de sanción por acumulación de amarillas y ante Peñarol purgó la segunda de tres fechas de suspensión que recibió tras ser expulsado contra Independiente en la Copa Sudamericana pasada. “Da bronca e impotencia no poder ayudar. Fue duro no estar en esos encuentros”, reconoce Cabral.

Newell’s no visitaba Tucumán desde marzo de 2010, precisamente el día en que el encuentro terminó en tablas: 1-1, con gol de Juan Pablo Pereyra. Lo que siguió después fueron dos duelos en el “Coloso Marcelo Bielsa”, ambos para la “Lepra” (2-1 y 3-1). Derrotas dolorosas porque sos puntos hubieran sido importantes para sumar en la tabla.

Igualmente, lo que pase esta tarde no es definitorio. “Debemos trabajar para que los puntos se queden en casa. Venimos de una derrota injusta, pero derrota al fin, y tenemos esta oportunidad para recuperarnos”, explica Cabral, un número puesto entre los 18 futbolistas que citó (ver aparte) ayer Ricardo Zielinski. Tiene ganas de jugar. Extraña jugar.

Sobre la mesa habrá algo más que tres puntos, reconocen en 25 de Mayo y Chile. Hay que sumar para el futuro, aunque se piense en el hoy. “Nosotros tenemos que seguir enfocados en nuestra mera. Queremos entrar en alguna de las dos copas. Y para el año que viene, quiérase o no, hay que sumar puntos”, explica el defensor lo que es obvio para quienes conviven con el día a día del “Decano”: los objetivos se renuevan constantemente. No hay lugar para la “planchita”. “Por ahí cuando se cumple el objetivo, que era lo que todos queríamos cuando vinimos, puede haber algún bajón. Pero no es el caso. Hay que estar tranquilos y seguir sumando”, sostiene.

Cabral es uno de los casos a resaltar en Atlético. Cuando llegó no tuvo el mejor comienzo. De hecho, fue uno de los que más murmullos generaba en las tribunas. Fue difícil el comienzo de su relación con los hinchas. Todo cambió con el paso de los partidos, al punto de convertirse en un pilar dentro de la cancha. El próximo 30 de junio finaliza su contrato con el “Decano”. ¿Seguirá?

“Sea cual fuere la decisión estoy tranquilo. Trabajo de esto y siempre trato de dejar al club donde voy en lo más alto. Cuando estuve en Olimpo nos salvamos del descenso; ahora lo mismo en Atlético, además de que llegamos a una final de Copa Argentina y nos clasificamos para la Libertadores de este año. Uno vino con la intención de dejar una marquita. Estoy feliz por eso”, acepta Cabral, nada desesperado por conocer su destino.

“Soy jugador de Racing y si no pasa nada acá volveré. Si no quedo en Racing buscaré otro rumbo. Me gustaría seguir, hay un gran grupo. Pero eso se verá después. Yo estoy tranquilo”.

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