La bronca por no haber podido vencer a Boca está latente en el "Decano"

El equipo, al menos, logró revertir las pálidas presentaciones que venía realizando

20 Mar 2018

Ya en casa, lejos de donde se ganan el pan de cada día, sin los botines puestos pero con el corazón todavía en estado de ebullición, los jugadores de Atlético aceptaron haber concretado un cambio el domingo contra Boca. Saben que el 1-1 tiene sabor a poco por cómo llegó el empate del líder de la Superliga, gracias a una carambola seguida de un puntín en tiempo de descuento, pero el balance de los 90 minutos es claramente favorable.

Atlético ha cambiado, o mejor dicho ha vuelto a sus orígenes, según aceptan quienes se bañaron en oro, primero, y luego cayeron al barro en este camino sinuoso de 2018 por el que maneja el “Decano”. “Mejoramos la imagen. Mantuvimos una idea que a lo mejor en otros partidos no tuvimos”, acepta Favio Álvarez, el que todavía se mantiene intermitente, con las luces en posición baja. “Hay una sensación de impotencia; al partido lo teníamos controlado. Con alguna contra podríamos haberlo liquidado”, reconoce el enganche, falto de contundencia en la jugada previa al gol anulado injustamente a Guillermo Acosta. Pudo ser el 2-0 del entierro para Boca, si el remate de Favio no hubiese sido bien cubierto por Agustín Rossi, segundos antes de que Darío Herrera le negara la conquista a “Bebe”.

Algo tiene razón Álvarez. Boca le acomodó la estantería mental al “Decano”. Haberlo enfrentado en un momento de la cosecha en estadio de sequía hizo que el “Decano” vuelva a sus orígenes. “El equipo volvió a lo que era antes. Recuperó la esencia de lo que era Atlético en los primeros partidos. Eso era fundamental para recuperar la confianza para lo que viene: Independiente y Peñarol. Tenemos que seguir con esta confianza que recobramos”, explica Jonathan Cabral.

Otro punto a favor de Atlético es que no se descontroló aún cuando Boca intentó “acribillarlo” moviendo la pelota de un costado a otro, en búsqueda de quiebres en el mano a mano. Aún en los momentos más complicado el “Decano” se mantuvo en su eje. “El hecho de haber marcado el primer gol nos dio otra confianza. Nos sigue faltando. Por eso hay que seguir laburando”, valora Nery Leyes el accionar del grupo, pero al mismo tiempo es crítico. “La actitud del equipo fue buena, intensa”, aporta el fueguino, víctima en el empate del “Xeneize”. Nahitan Nández cabeceó al medio del área, la pelota dio en él, se desvió y llegó a los pies de Walter Bou para que éste pusiera el 1 a 1.

“El punto sirve. Empatamos con el primero. Y si bien pudimos haber ganado, hay cosas positivas para rescatar”, acepta Leyes, el jugador de los “Decanos” con rendimiento parejo durante esta racha de seis partidos sin victorias.

Materia pendiente

¿Qué cambio en el “Decano”? Mejoró en varios aspectos del juego, aunque todavía le falta, según reconocen los jugadores. “No estuvimos finos para asegurar la victoria. Tuvimos varias jugadas para liquidarlos y no pudimos”, se lamenta Cabral.

“Trataremos de estar tranquilos y que los errores no se vuelvan a repetir, así ganamos los partidos”, hace de la autocrítica un recurso positivo “Yoni”.

“Atlético está para sumar. Tuvimos un buen arranque de año y nos fuimos desinflando, en funcionamiento y en resultados. Hay que retomar ese camino. Nos queda la parte más difícil del semestre”, opina Leyes y Guillermo Acosta agrega: “no tuvimos la inteligencia para poder concretar el segundo gol y eso nos costó”.

Desde la cocina del “Decano”, desde el arco, Augusto Batalla valoró la producción del grupo. “Lo positivo es lo que demostró el equipo. En todos los lugares de la cancha nos pudimos hacer fuertes contra un gran rival. Desgraciadamente en la última jugada se nos escapó”, dijo.

“Tenemos plantel para pelear en los dos frentes”, garantizó Álvarez. Acto seguido, Acosta no se guardó nada. “Tenemos que aprovechar este parate para reflexionar sobre lo que nos pasó”, señaló con la misma pasión que muestra en la cancha.

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