Tras el desplome, la biblioteca de Filosofía y Letras reabrirá en abril

El 6 de febrero cayó uno de los sectores con más cantidad de libros; están restaurando los anaqueles.

16 Mar 2018

Unos anaqueles estaban recostados en los pasillos de la Facultad de Filosofía y Letras. Trabajadores con overoles los limpiaban, enderezaban y ajustaban. Son los estantes que el 6 de febrero se desplomaron en la biblioteca de la unidad académica, y que están siendo reparados por personal de mantenimiento de Filosofía y de Construcciones Universitarias. El espacio volvería a abrirse a principios de abril, según estimaron las autoridades.”

“Fue como una explosión”, comentó Víctor Amaya, secretario de la biblioteca y miembro del Centro Único de Estudiantes de Filosofía y Letras (Coefyl). Se refería al momento en que cayó uno de los anaqueles (él estaba al lado de la biblioteca) y que produjo un efecto dominó con otros estantes.

“Recuerdo que la directora de la biblioteca, Marta Quiroga, había solicitado el año pasado un acondicionamiento de las estanterías. Eso me gustaría resaltar, y que cuando se cayeron había una persona que estaba trabajando en el lugar, aunque no en el mismo sector. Por suerte no tuvimos que lamentar una desgracia”, detalló Amaya.

“La biblioteca ‘Emilio Carilla’ no atenderá al público hasta nuevo aviso. Por cualquier trámite a realizar en la misma dirigirse a la Dirección”. El anuncio está escrito en una pizarra ubicada en el pasillo principal de la Facultad. Enfrente está la dirección, donde a pesar de que la biblioteca fue cerrada por refacciones se reciben libros que algún docente o estudiante olvidadizo no había devuelto.

Incunables

Son unos 120.000 libros, entre los que se encuentran valiosos incunables del siglo XVIII y XIX. Las autoridades cuentan que se llegó a ese número porque muchas personalidades de la cultura tucumana cedieron sus bibliotecas y sus obras para engrosar las estanterías, apreciadas por los estudiantes de todas las carreras de Filosofía y Letras. “Es una colección valiosa”, apuntó el vicedecano, Santiago Rex Bliss .

“La Facultad tiene la biblioteca más grande de la provincia. El paso del tiempo hizo que uno de los anaqueles falle, por el hecho de que tienen unos 50 años. Eso provocó que se desplomara una sala completa, donde está el grueso del acervo. No es el cien por ciento. Inmediatamente tomamos cartas en el asunto y comenzamos a trabajar con personal de biblioteca, de Planeamiento y de Construcciones Universitarias”, detalló.

Por otra parte, desmintió los rumores de que recientes obras hayan generado la caída de las estanterías. “Se hizo una ampliación del salón de lectura. Se construyó arriba para que parte del acervo vaya allí. Pero no se calculó el peso de los libros y se tuvo que cambiar el objetivo inicial. Se refuncionalizó: ahora hay un centro de cómputo, un depósito y un aula. Pero no tiene nada que ver con el problema de ahora”, especificó. También indicó que la obra de recuperación está avanzada en un 70%, y que lo que se armó fue una estructura para fijar los mismos anaqueles, que están siendo reparados. Mientras, los libros fueron reclasificados.

“La pérdidas de material han sido muy pequeñas: a algunos se les salieron las tapas o se les perdieron algunas hojas, pero el 99,9 % de los libros se preservaron. Al haber actuado con tanta celeridad facilitó que no se perdiera el material. Creemos que en abril abriremos”, agregó el vicedecano.

Para tener una idea de cuántos volúmenes tienen, Rex Bliss dio un ejemplo: si se ponen los libros uno al lado del otro sobre la calle, desde la Facultad llegarían hasta cerca de la plaza Independencia.

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