Decenas de sábanas con imágenes y textos con reclamos feministas cubrirán el Timoteo Navarro

Una intervención artística que tapará la fachada del museo se inaugurará el jueves por la tarde. “Cuerpos Sudados” reivindica la igualdad en la participación de la mujer.

06 Mar 2018

Una sábana, muchas sábanas; soporte-superficie de discursos sobre el cuerpo, la violencia o el amor; el aborto, la sexualidad, el placer y el trabajo; la maternidad. ¿Cuántas palabras y situaciones pueden asociarse con la sábana?

El proyecto de intervención artística “Cuerpos Sudados”, que surge de la iniciativa del Grupo Intervencionista Tucumán (GIT) (Cecilia Molina, María Constanza Valdecantos, Yudith Pintos, Mané Guantay, María Eugenia Valoy García, Yahel Tello y María Dolores Curia), consiste en cubrir las fachadas de edificios que representan espacios públicos, donde las mujeres deciden reivindicar sus derechos con esfuerzo y lucha.

La obra colectiva reúne por costuras, por entramados, decenas de trabajos individuales; arte textil, instalación, performance, dibujos, grabados y pinturas, géneros artísticos que se cruzan y se fusionan precisamente en el arte de género.

“Cuerpos Sudados” se inaugurará el jueves a las 18 en el Museo Timoteo Navarro (9 de Julio 44): la pieza se montará en los andamios de ingreso a la institución y formará una especie de túnel por el que circularán los transeúntes por la vereda. Tras un recorrido por diferentes espacios en el interior, llegará al MUNT el 13 de abril, donde también habrá otras actividades.

La sábana, como el arte textil, se asocia en la historia con lo femenino. Pero también a duras luchas que resultan en cuerpos sudados.

“Hubo una época en Tucumán que se decía ‘el arte es testicular’. Queremos cambiar eso y por ello el GIT adhiere a Nosotras Proponemos”, le dijo a LA GACETA Mané Guantay. “Buscamos un espacio igualitario en el sistema del arte, todavía dominado por hombres y por la mirada patriarcal”, agregó.

En la intervención participan además la Asociación de Bomberos Voluntarios de Las Talitas, merenderos de diferentes barrios como el Sifón, Villa Urquiza y 24 Septiembre y también jóvenes del DCI María Goretti que trabajaron en equipo, algunas coordinadas por Carolina Pereyra.

“Mi sábana habla del resurgir, del renacer, a través de un cambio de mentalidad; para no ser ajeno a la realidad. No quiero olvidar de dónde vengo”, cuenta a su turno Yahel Tello.La artista utilizó pintura acrílica y adhirió retazos de lienzo sobre la sábana. “La sociedad mira con recelo mis deseos, es toda una lucha la que hay que llevar para que reconozcan lo que uno quiere”, apuntó.

El violeta

“Redes” es una tela violeta de 1.40 x 2 metros. Está cosida y bordada a máquina con hilo blanco e hilo piolín violeta, teñida con anilina; tiene aplicaciones de vinilo transparente, y realces de pintura acrílica blanca, describe Leila Bohorquez Dezalot. “Está pensada desde la unión consolidada en la lucha entre mujeres que padecieron violencia de género, discriminación, que fuertemente necesitaron asociarse en una inmensa red -explicó-. Quería resaltar el color de la lucha feminista con el violeta y el blanco que es de la paz”.

Yudith Pintos recuerda que desde los años 60 las mujeres tomaron su cuerpo y lo convirtieron en el “caballo de Troya” que les permitió ingresar al mundo del arte. “Dejamos de ser el objeto representado, la musa, la discípula o modelo. La mujer entra hoy a la institucionalidad como artista, curadora, gestora, como trabajadora del arte”, sostiene.

“El cuerpo femenino en el arte occidental ha estado por más de 15 siglos subordinado a la mirada, el deseo del hombre, y es todavía hoy trofeo del patriarcado”, indica una declaración del grupo.

Con alumnas de su taller, Cecilia Molina elaboró “Detrás de las paredes”, una obra textil bordada. Son historias de diferentes chicas con sus silencios, miedos, amores, dolores y temores a decir.

Las organizadoras del GIT destacaron que en las distintas localidades que recorrerá la intervención se sumarán artistas de esas ciudades.

Sólo el 20%

En todo el país habrá acciones el jueves del grupo Nosotras Proponemos, que es una red de mujeres que actúan en el mundo del arte ­artistas, curadoras, investigadoras, directoras de museos, escritoras y galeristas­ que se unieron para instalar prácticas feministas y la igualdad de oportunidades en este medio.

A diferencia de otras oportunidades, estas acciones cuentan ahora con el aval oficial de las instituciones, porque en algunas provincias tomaron la iniciativa las propias autoridades.

Las cifras de muestras individuales en los museos nacionales más importantes del país, de presencia en sus colecciones, de obtención de premios en los salones nacionales, demuestran un tajante predominio de artistas varones, excluyendo a las mujeres de estas experiencias de legitimación y valorización de sus obras. Sólo ocasionalmente los museos argentinos superan el 20% de artistas mujeres en sus colecciones, denuncia la agrupación que se formó a fines del año pasado.

Guerrilla Girls

En 1985, en Nueva York se fundó Guerrilla Girls, cuyas acciones de guerrilla promocionaban la presencia femenina en el arte. Realizaban performances y escrachaban a los museos e instituciones en los que, en su agenda, había una pronunciada desigualdad en la participación de artistas hombres y artistas mujeres. Sus no anunciadas acciones dejaban marcadas las fachadas o el interior de museos.

Guerrilla Girls trabajaba públicamente sin identificarse; utilizaban máscaras de gorilas, y tuvieron grupos en diferentes países de Europa. Nunca pudo saberse cuántas eran, pero se habló de más de medio centenar de artistas. Actualmente hay tres agrupaciones en Estados Unidos que actúan con ese nombre.

En 1992, en la sala Spilimbergo del Timoteo Navarro, la tucumana Graciela Ovejero Postigo curó una muestra con textos, manifiestos, fotografías e instalación.

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