La sombra que persigue a Manzur

05 Mar 2018 Por Fernando Stanich

Juan Manzur llega al tramo final de su mandato sin haberse podido sacar de encima la sombra de la Justicia Federal. Las noticias que llegan desde Comodoro Py no son alentadoras para el gobernador tucumano, que pareciera estar cada vez más cerca de un procesamiento en la causa en la que se investigan presuntos sobreprecios y direccionamiento en la compra de miles de kits para recién nacidos.

Los últimos movimientos en el expediente abierto por el Plan Qunita en los tribunales porteños dejaron al entorno del titular del Poder Ejecutivo más preocupado. El 2017 había cerrado con una pésima novedad para Manzur, ya que la Sala III de la Cámara Federal de Casación Penal había revocado el sobreseimiento en su favor dictado por el juez Claudio Bonadio, ratificado luego por la Sala II de esa misma Cámara. De esa manera, reabrieron la pesquisa vinculada al gobernador. Pero 2018 comenzó con otro traspié del tucumano, porque los camaristas Carlos Mahiques, Eduardo Riggi y Juan Carlos Gemignani –los mismos que habían considerado prematuro descartar una responsabilidad penal en el tucumano- le declararon inadmisible un recurso extraordinario que había presentado su defensa. Con ese planteo, Manzur pretendía que la Corte Suprema de Justicia de la Nación analizara el fallo de Casación, al que tildó en el escrito de “arbitrario”. Sin embargo, los magistrados entendieron que no correspondía una revisión del máximo tribunal, ya que no se trataba aún de una sentencia definitiva, sino que sólo se había ordenado el reinicio de la investigación sobre su participación en la cuestionada adquisición de cunas y productos para bebés. La hipótesis de la denunciante, Graciela Ocaña, es que se concretó una licitación irregular por $ 1.100 millones por los 150.000 kits, que algunas de las empresas beneficiadas no tenían experiencia en el rubro y que hubo sobreprecios por hasta $ 450 millones.

Con el rechazo del recurso, a Manzur sólo le queda la posibilidad de acudir en queja ante la Corte, lo que en la Procuraduría de Investigaciones Administrativas (PIA) presumen que harán los abogados del ex ministro de Salud para dilatar el reimpulso de las pesquisas. Por la causa, ya fueron enviados a juicio oral el ex jefe de Gabinete de Cristina Kirchner, Aníbal Fernández; y el ex ministro de Salud Daniel Gollan, entre otros procesados. Gollan fue quien reemplazó a Manzur en el cargo, en marzo de 2015. Para desentenderse de los posibles ilícitos investigados, el tucumano adujo que como ministro nacional sólo llegó a firmar la resolución 87 del 30 de enero de 2015, en la que se autorizó la convocatoria de la licitación y se aprobó el pliego de bases y condiciones. Sin embargo, el titular de la PIA, Sergio Rodríguez, está convencido de que la participación de Manzur fue fundamental. El fiscal nacional de investigaciones administrativas considera que aquella licitación constituyó un plan único para defraudar al Estado, y que cada uno de los intervinientes hizo su aporte. “El proceso licitatorio fue concebido con la clara e inequívoca intención de obtener un provecho espurio”, había dicho Rodríguez. En los fundamentos del rechazo al recurso extraordinario, la Sala III de Casación hace suyos los argumentos de la Procuraduría para apelar el sobreseimiento de Manzur.

Al tucumano le reprochan haber llamado la licitación “en renglón único” (en un mismo ítem se abarcaron múltiples rubros, lo que desalienta la presencia de muchos oferentes), en vez de agruparlos en renglones afines (por cantidad o por tipo de producto, para fomentar la concurrencia de más empresas). Por esa inusual decisión, el representante del Ministerio Público Fiscal entiende que el pliego aprobado por Manzur violó tres artículos del Reglamento de Contrataciones de la Administración Pública Nacional. Según la PIA, esa presunta violación reglamentaria es la que, luego, permitió el supuesto “direccionamiento” en favor de determinadas empresas de la licitación (algunas de las cuales, según la pesquisa, compraron los kits incluso antes de haber resultado adjudicatarias). Según la defensa del gobernador, Casación realizó una errónea interpretación de esa normativa, ya que la obligación de agrupamiento no constituía una prohibición estricta.

Una vez sorteados los incidentes procesales, en la PIA aguardan que el fiscal que trabajó en el caso, Eduardo Taiano, solicite nuevas medidas probatorias e informes. De lo contrario, desde allí están decididos a reimpulsar el expediente, que -de no mediar un brusco cambio de enfoque en la línea de investigación- podría terminar con el procesamiento de Manzur.

Mientras tanto, el gobernador avanza con su plan de desalperovichización. Aunque no lo dice, celebra que su compañero de fórmula, Osvaldo Jaldo, movilice miles de militantes con carteles que posicionan al binomio e incomodan al ex gobernador, José Alperovich. El mandatario no dirá nada en contra del senador nacional, pero en los últimos días avanzó con una limpieza de algunos resabios alperovichistas y sonríe ante las travesuras del tranqueño.

Los últimos días de febrero y los primeros de marzo mostraron más actividad en las filas de Cambiemos. El intendente de la capital, Germán Alfaro, pidió la renuncia a todos sus funcionarios y prepara algunos cambios en áreas operativas, con las que no está conforme, además de intentar quedarse con la oficina local de Desarrollo Social de la Nación ante la inminente salida de Laura Costa. El peronista es uno de los más inquietos con vistas a 2019: en la semana que pasó se reunió al menos en dos ocasiones con el ex ministro Alfonso Prat Gay, autoproclamado postulante a la Gobernación.

Quien también muestra cierto apuro electoral es Domingo Amaya. Paredes de la capital y de pueblos del interior fueron pintadas en las últimas horas con su apellido, justo en la previa de una semana incómoda para él. Al ex compañero de fórmula de José Cano ya le avisaron que en las próximas horas dejará la Secretaría de Vivienda de la Nación (lo sucederá Iván Kerr). El tucumano se mantendrá, no obstante, bajo el ala del ministro del Interior, Rogelio Frigerio, aunque con una subsecretaría.

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