Exhibe varias deficiencias el actual servicio de taxis

02 Mar 2018

En nuestra edición del domingo último, varios vecinos opinaban, desde diversos ángulos, sobre el funcionamiento práctico de la ordenanza 3713, que en 2016 creó el Servicio Único de Transporte de Pasajeros en Automóvil (Sutrappa). Es interesante revisar las respuestas.

La estipulación que establece la libre elección del taxi, recibía la objeción de que es imposible hacerlo cuando está alineado en sus paradas, dentro de las cuales existen normas a cuyo respecto la Municipalidad no legisla. El derecho a ser llevado por el itinerario más corto, es también de vigencia relativa, ya que si bien algunos choferes consultan sobre ese punto, hay otros que, tranquilamente, encaran el trayecto más largo o complicado, que es más costoso para el pasajero. También es difícil que se observe la obligación de dar un comprobante de pago del viaje a quien lo solicite: pocos choferes disponen de la “ticketera”.

El uso del cinturón de seguridad, no es posible muchas veces para el pasajero que ocupa el sitio de atrás. “No suelo encontrarlo en el asiento”, comentó uno de los encuestados. La cláusula de que el conductor debe prestar el servicio “correctamente aseado y vestido”, tampoco resulta de cumplimiento habitual. Una gran mayoría maneja en camiseta o bermudas, “como si fueran a la playa”, manifestó otra de las respuestas Una queja recurrente de los usuarios es la falta de aire acondicionado en las unidades. Sobre eso, el subdirector del Sutrappa comentó que como la ordenanza obliga a tener el aparato respectivo sólo a los coches dados de alta desde 2013, “el usuario no debe preocuparse, porque se irá actualizando a medida que pase el tiempo”. Cabe apuntar entonces que, mientras tanto, los pasajeros deberán soportar en sus viajes las altísimas temperaturas del verano tucumano. Esto aparte de encontrar, muchas veces, que cuando piden al chofer que ponga en marcha la refrigeración, le responden que el mecanismo está descompuesto. En realidad, si se cumpliera estrictamente la disposición de la ordenanza, circularían muchas más unidades con aire acondicionado que las que están disponibles actualmente. Como lo dice el funcionario del Sutrappa, el usuario que registra deficiencias en el servicio, debe formalizar la correspondiente denuncia ante la Dirección de Tránsito y Transporte de la Municipalidad de la Capital. Este es un tema sobre el que vale la pena detenerse. Entre nosotros no es común que el afectado por fallas se traslade al organismo municipal para plantear una queja. Sin duda, no lo hace porque juzga ese trámite una complicación inútil y, sobre todo, porque sospecha que las cosas quedarán en la nada, salvo el hecho de haberse ganado un enemigo en la persona del denunciado.

Por esa razón es que, pensamos, la Municipalidad debiera informar, periódicamente y en detalle, sobre las denuncias que ha recibido, y sobre las medidas que se han adoptado respecto de ellas. De esa manera, el público recuperaría la confianza en la autoridad comunal, se sentiría protegido por ella, y se acostumbrarían, los demás, a denunciar las situaciones negativas que pudieran afectarlos.

Los taxis constituyen, de más está decirlo, un servicio público de extremada importancia en todos los centros urbanos, y mucho más en una ciudad tan populosa como nuestra San Miguel de Tucumán. A todos interesa que su funcionamiento se desarrolle con estricta sujeción a las normas que lo regulan.

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