Una cuenta no declarada eyectó a un funcionario de Cambiemos

El subsecretario general de la Presidencia presentó su renuncia indeclinable. Funcionarios del propio gobierno pedían su salida Una jornada de críticas radicales y denuncias peronistas selló la suerte de Díaz Gilligan

20 Feb 2018
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DOS TIEMPOS. A la mañana, Díaz Gilligan se puso a disposición de la Oficina Anticorrupción. A la tarde, se fue. infobae

BUENOS AIRES.- Después de una mañana cargada de presiones que provenían desde el interior mismo de Cambiemos, el subsecretario general de la Presidencia, Valentín Díaz Gilligan, terminó presentando durante la tarde de ayer su renuncia indeclinable al cargo. Fue el corolario del escándalo desatado por el depósito de U$S 1,2 millones en una cuenta en Andorra (cuando era subsecretario de Turismo del gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires), que omitió en su declaración jurada.

El ahora ex funcionario, que presentó la dimisión ante el secretario general de la Presidencia Fernando de Andreis, habría ocultado su participación en Line Action Ltd., una empresa radicada en Gran Bretaña dedicada a transferencias de jugadores de fútbol, según reveló el diario español El País.

Díaz Gilligan se había defendido en los últimos días. Alegó que cuando le ofrecieron asumir en la función pública en la gestión porteña anunció su salida de la sociedad privada, pero que la cesión de acciones demoró unos meses, durante los cuales ya ejercía como funcionario. Aclaró, además, que en la cuenta jamás hubo fondos públicos, porque los recursos provinieron siempre de su actividad privada. Ayer, inclusive, había presentado un escrito breve en la Oficina Anticorrupción, poniéndose a disposición del organismo.

Sin embargo, la presión para que abandonara su cargo se había tornado insoportable en las últimas horas.

“Díaz Gilligan, funcionario, debería pedir su separación del cargo, ir a la Justicia y aclarar su proceder”, había publicado en Twitter el diputado nacional Mario Negri, uno de los principales referentes de la Unión Cívica Radical y, además, presidente del interbloque Cambiemos en la Cámara Baja.

Un pronunciamiento similar había tenido el secretario de Fortalecimiento Institucional de la Jefatura de Gabinete de la Nación, Fernando Sánchez, quien había manifestado: “Si yo fuera Díaz Gilligan, pediría licencia” en el cargo.

Como remate, el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, recordó en declaraciones radiales que “el presidente (Mauricio Macri) ha sido claro sobre esto: no estamos para apañar a nadie y queremos que la ley se cumpla”.

Denuncia penal

Las embestidas contra Díaz Gilligan también llegaron desde la oposición, y de manera mucho más contundente.

El diputado nacional kirchnerista Rodolfo Tailhade denunció ayer al renunciante funcionario ante la justicia federal por presunto lavado de activos. La presentación, que también solicitó que se investigue a Díaz Gilligan por supuesta “omisión maliciosa” por no haber declarado los fondos ante organismos argentinos, cayó en el juzgado de Claudio Bonadio y tendrá como fiscal a Alejandra Mangano.

El delito de lavado de dinero tiene una pena de tres a diez años de prisión y prevé una multa de dos a diez veces del monto de la operación. (Télam, Clarin.com, LaNación.com)

El massismo fue muy crítico con el macrismo

BUENOS AIRES.- El Frente Renovador, liderado por el diputado nacional Sergio Massa, fue el espacio político más crítico contra Cambiemos, durante la jornada de ayer, cuando todavía no se había hecho efectiva la renuncia de Valentín Díaz Gilligan todavía no había presentado su renuncia indeclinable al cargo de subsecretario general de la Presidencia. El reclamo común de los dirigentes massistas consistió en reclamar que fuera un fiscal federal y no la Oficina Anticorrupción la que se encargara de investigar la omisión, en la declaración jurada del dimitente ex funcionario, de una millonaria cuenta en Andorra.

La jefa de bloque de diputados del Frente Renovador, Graciela Camaño, expresó: “Estamos en presencia de la posible comisión de un delito. Debe actuar un fiscal, no Laura Alonso (la dirigente oficialista que es titular de la Oficina Anticorrupción). Basta de circo para evadir los temas de corrupción que los involucran. ¿Cambiemos?”.

Por su parte, la diputada Carla Pitiot manifestó: “Díaz Gilligan se suma a la lista de funcionarios del Gobierno que ocultaban cuentas y millones de dólares en paraísos fiscales. Hoy la Oficina Anticorrupción tiene la oportunidad de demostrar independencia”.

En tanto, que el diputado nacional Alejandro Grandinetti sostuvo: “Hoy Laura Alonso, titular de la OA, va a recibir las explicaciones de Díaz Gilligan sobre su maniobra para ocultar 1.2 millones de dólares en una cuenta en Andorra. Esperamos que el jefe de Gabinete, Marcos Peña, no consienta otro ejemplo más de corrupción dentro del Gobierno”, continuó. Y agregó: “Confío en que Elisa Carrió exija la renuncia de este y los demás funcionarios corruptos del gobierno”. (Télam)

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