Desde mañana, Pasqualini será jefe del Ejército

Análisis sobre el rol de las Fuerzas Armadas

19 Feb 2018
1

BUENOS AIRES.- El ministro de Defensa, Oscar Aguad, encabezará mañana el acto en el que pondrá en posesión de su cargo al nuevo jefe del Estado Mayor General del Ejército, el general de brigada, Claudio Ernesto Pasqualini. En total, once altos mandos pasarán a retiro por ser más antiguos que Pasqualini, quien reemplazará al teniente general Diego Suñer.

La ceremonia se realizará en la plaza de armas del Regimiento de Infantería Patricios, en el barrio porteño de Palermo, y contará con la asistencia del jefe del Estado Mayor Conjunto, general Bari del Valle Sosa y otras autoridades nacionales, así como agregados militares extranjeros acreditados.

En una entrevista a Télam, el analista político y especialista en temas de defensa, Rosendo Fraga, se refirió al estado de las Fuerzas Armadas argentinas. Según su criterio, deberían estar preparadas para la llamada “guerra híbrida” y las acciones de la ciberguerra: “los nuevos desafíos del siglo XXI”.

Advirtió además que -con la actual legislación- las Fuerzas Armadas ni siquiera están habilitadas para participar en la seguridad de la próxima cumbre del G-20, que se realizará a fines de este año en Buenos Aires. Esto se debe a un decreto (nº 727, del año 2006), de la gestión de Nilda Garré en la cartera de Defensa durante la presidencia de Cristina Fernández. La medida modificó la reglamentación de la ley n° 23.554 de Defensa (de 1988) y estableció que los militares sólo pueden actuar en caso de la amenaza externa de una fuerza regular (es decir, el ejército de un Estado soberano).

Fraga explicó que la amenaza externa de una fuerza regular “es casi inexistente porque el tipo de guerra en el siglo XXI es la guerra híbrida”. En ese sentido, señaló como ejemplo arquetipo los enfrentamientos librados en Ucrania desde 2014 entre las fuerzas gubernamentales y las formaciones prorrusas. “Rusia formalmente nunca entró en ese país; tuvo fuerzas irregulares, separatistas, fuerzas regulares encubiertas que no usaban uniforme”, describió.

Sostuvo que, en ese tipo de guerras, el Estado ya no actúa como tal sino que lo hace a través de fuerzas irregulares. Además, puso como ejemplos a las guerras de Irak, Siria y Afganistán. “No es ni la guerrilla ni tampoco el Estado”, sintetizó Fraga.

De acuerdo a las explicaciones del analista, la colaboración de las Fuerzas Armadas en el G-20 sería ilegal debido a la modificación de Garré: la hipotética amenaza no se trata de ninguna fuerza regular, sino que la hipótesis de prevención “incluye algún grupo extremista”, como se presume en todas las cumbres de líderes mundiales.

Fraga recordó que la ley de Defensa de 1988 estableció un principio básico: en caso de agresión externa actúan las Fuerzas Armadas; para la agresión interna, las fuerzas de seguridad. “La realidad no es la misma 30 años después, cuando estamos hablando de guerra híbrida y ciberguerra”, advirtió.“Si hay una coalición contra el terrorismo, Argentina nunca podrá participar por la restricción impuesta por dicho decreto; aunque fuere una decisión de política externa”, agregó.

En el caso de la lucha contra el narcotráfico, Fraga se pronunció con contundencia: “no se justifica que las Fuerzas Armadas actúen contra el narcotráfico, más allá del apoyo a las fuerzas de seguridad internas. (Télam)

En Esta Nota

Oscar Aguad
Comentarios