Alfaro podría sumarse al decreto “antiparientes”

La postura del gobierno de San Miguel de Tucumán es esperar que se materialicen los resultados de la iniciativa nacional que impide la designación de familiares de funcionarios antes de adherirse a la medida. En Yerba Buena, un concejal redactó un proyecto de ordenanza similar al decreto de Macri

14 Feb 2018
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EN DEBATE. Los nombramientos de parientes están en revisión en el país desde el decreto de Macri sobre el tema.

El intendente de la capital provincial, Germán Alfaro, podría sumarse a la medida anunciada hace unas semanas por el presidente Mauricio Macri, en la que decretó que ni él ni los funcionarios de primera línea puedan designar familiares en ninguna dependencia del Estado. Así lo anticipó el secretario de Gobierno de esa ciudad, Walter Berarducci.

Según él, la postura de las autoridades gubernamentales de San Miguel de Tucumán es aguardar a que se instrumente la decisión a nivel nacional. Luego de eso, revisarían su propio estatuto, con el fin de esquivar posibles disonancias. Finalmente, podrían interponer un decreto o, incluso, elevar un proyecto al Concejo Deliberante.“Estamos de acuerdo con aquellas legislaciones que apunten a la responsabilidad y a la transparencia en el manejo de los fondos públicos. Creemos que debemos promover la ejemplariedad. Eso legitima, desde luego, nuestras acciones. El nepotismo resulta perjudicial para la administración pública”, declaró el funcionario municipal.

Desde la mirada de Berarducci, la designación de familiares en puestos políticos es una de las razones por las cuales Tucumán hace gala de un aparato estatal muy grande.

“Aquí, el gran creador de empleo ha sido, hasta ahora, el Estado”, razonó, y enseguida añadió que eso resulta más evidente en la esfera provincial donde -según él-, alrededor del 65 % del presupuesto se destina al pago de salarios.

“Podemos coincidir o no con Macri con respecto al contexto en el que ha tomado esta resolución”, prosiguió Berarducci, haciendo referencia a que la decisión presidencial podría tratarse de una derivación de la polémica generada en torno al ministro de Trabajo de la Nación, Jorge Triaca. “Como fuere, lo importante sería que se adopte una decisión que involucre a todo el abanico político; no a un determinado signo”, agregó.

Finalmente, Berarducci aseguró que Alfaro “no tiene a ningún pariente” entre sus funcionarios. Incluso, dijo que su esposa, Beatriz Ávila, quien había sido electa concejal en 2015, renunció a su banca porque no le parecía moral. “Creo que en este tipo de situaciones, uno habla por lo que hace, más que por lo que dice. Somos los que tenemos que dar el ejemplo”, señaló.

Proyecto en Yerba Buena

En la “Ciudad Jardín”, después de la movida de Macri, el concejal de Cambiemos Marcelo Rojas redactó un proyecto de ordenanza para prohibir la designación de personas con lazos sanguíneos no sólo en el Ejecutivo, sino en los tres poderes del Estado local. Así las cosas, subirá la presión para que sean alcanzados, también, el Concejo Deliberante y el Tribunal de Faltas yerbabuenenses.

En el artículo primero del escrito, se establece que no podrán efectuarse nombramientos de colaboradores que tengan algún vínculo de parentesco tanto en línea recta como en línea colateral, hasta su segundo grado, con cualquier funcionario. Incluso, se hace referencia a los cónyuges y a las uniones convivenciales, al igual que el decreto 93/2018 publicado en el Boletín Oficial el 31 de enero. En le propuesta de Rojas, también se fija que los empleados cuyas designaciones se encuentren alcanzadas por ese artículo, deberán desvincularse antes del 31 de marzo (en la Nación, el plazo límite es el 28 de febrero).

De prosperar la iniciativa, Julio Campero, hermano del intendente radical Mariano Campero, deberá dejar su puesto en la coordinación de la delegación administrativa del municipio en San José.

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