Apreciaciones meteorológicas de Groussac

07 Feb 2018
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PAUL GROUSSAC. Foto inédita donde aparece paseando por Palermo, con familiares, en 1927, dos años antes de morir.

En la “Memoria histórica y descriptiva de la provincia de Tucumán” (1882), Paul Groussac fue autor también del capítulo “Meteorología”. Son interesantes sus observaciones sobre nuestros vientos. Decía que los vientos reinantes en Tucumán son los del norte y del sur, “con los intermediarios de la región oriental durante los meses del invierno; siguen, pues, los vientos la dirección general de la serranía”.

Durante las noches de verano, suele llegar a la ciudad “la agradable brisa de la montaña, que dura hasta el amanecer”. En cuanto a los vientos que preceden a la lluvia, “ el sur de la provincia está más directamente influenciado por el macizo del Aconquija; y es así como las diferentes observaciones hechas por los estancieros y cultivadores de los departamentos de Famaillá, Monteros, Río Chico y Graneros, concuerdan en señalar el viento del sur y sudoeste como habituales acarreadores de la lluvia”.

En cuanto al departamento Trancas, decía, “está frecuentemente visitado por la lluvia, consecuencia del viento norte y sus intermediarios del oeste, lo que se explica también por la influencia de las cumbres del Calchaquí, cerros de Yaramí, etcétera.” Por otro lado, el departamento Burruyacú “obedece alternativamente a una y otra influencia. El viento sur es habitual precursor de lluvia para la Capital; el del norte afecta el sistema nervioso”. Pero “el choque de los vientos sur y norte suele ocasionar saltos de la veleta, que la hacen recorrer los cuatro puntos cardinales en pocas horas”. En la serranía y sobre todo en Tafí, el viento norte, de agosto hasta octubre, “es precursor de nevadas: se le llama ‘zonda’, mientras que en verano, la lluvia llega siempre por el viento sur”. Deducía de esto que los “vientos de Tucumán obedecen ante todo a causas locales, ocasionadas por la configuración del horizonte montañoso y del terreno”.