Polarizados: mitos y verdades sobre su uso

Crece el parque automotor y cada vez más rodados circulan con vidrios tonalizados. Están prohibidos, pero nadie los controla.

04 Feb 2018

Por moda. Por seguridad. Para ganar privacidad. Porque el auto es más fresco. Son algunos de los motivos (no todos ciertos) por los que cada vez más automovilistas deciden oscurecer los vidrios de sus vehículos. Un relevamiento de la ONG Luchemos por la Vida indica que en las calles aumentó más de un 70% la cantidad de rodados con vidrios polarizados en los últimos 15 años. Y aunque para la Ley Nacional de Tránsito están prohibidos, esta disposición no figura entre las prioridades de los controles. Según los expertos, los tonalizados no hacen más confortable la conducción; sólo suman peligros al volante.

La polémica por los polarizados se reinstaló esta semana, cuando el gobierno de Mendoza anunció que en esa provincia comenzarán a controlar el uso de vidrios oscuros. A propósito, Luchemos por la Vida difundió los detalles del último estudio de campo, realizado en 2017. Este trabajo muestra que el 62% de los autos particulares tiene los vidrios polarizados. El primer relevamiento de este tipo fue realizado en 2002, y se había determinado que el 18% de los rodados circulaba con ventanillas y luneta oscurecidas. En 2010 ya alcanzaba el 50%.

Enrique Romero, subsecretario de Tránsito y Transporte de la capital, comentó que en los últimos años se registró un gran incremento del parque automotor en la ciudad (se estima que circulan 360.000 autos), y al mismo tiempo la cantidad de vehículos que poseen los vidrios polarizados. “Es aproximadamente el 50%”, precisó.

La gran mayoría de los que deciden tonalizar los cristales en Tucumán optan por tonos intermedios y lo hacen por el calor o por seguridad, según quienes se dedican al rubro de la polarización. Sin embargo, un estudio realizado por expertos del Instituto de Luz, Ambiente y Visión, de la UNT, ha derribado una de esas creencias. El trabajo ha comprobado que el polarizado en los autos, además de multiplicar el riesgo de accidentes por la falta de visibilidad que provoca, no otorga beneficios adicionales como disminuir la temperatura dentro del habitáculo.

Gustavo Jiménez, técnico del Conicet y encargado de llevar a cabo las mediciones, detalló que el estudio se hizo con autos sin vidrios tonalizados y otros que tenían films de distintas graduaciones: claros, intermedios y oscuros. Tras varias pruebas se reveló que el vehículo polarizado demora más en calentarse, pero a la larga y en las mismas condiciones, toma la misma temperatura que otro auto sin oscurecimiento. “El retraso es de entre 10 o 15 minutos. Luego de ese tiempo, con o sin vidrios polarizados, todos los vehículos expuestos a la radiación solar se calientan de igual manera. Así que el argumento de una supuesta mayor eficiencia del aire acondicionado cuando hay vidrios tonalizados es falso”, explicó.

Según los expertos, hay muchos mitos, pero una gran verdad: los riesgos que trae aparejado el oscurecimiento de los parabrisas, las ventanillas y la luneta. Por un lado disminuye la visibilidad del conductor, principalmente de noche, en días de lluvia, y sobre todo en las calles mal iluminadas. “Los riesgos de sufrir un accidente aumentan hasta un 30%, de acuerdo con varias investigaciones realizadas”, señaló el experto en seguridad vial Pedro Katz.

Si un auto está polarizado, el conductor del vehículo de atrás no puede ver a través de los cristales del coche que está adelante, lo que le impide anticipar movimientos . Tampoco permite ver la conducta del que está manejando en el otro auto, por ejemplo si está distraído hablando por celular, detalla Alberto Silveira, titular de Luchemos por la Vida.

Por estos motivos es que la Ley Nacional de Tránsito (N° 24.449), en su reglamentación, explica que el parabrisas puede tener hasta un 25% de transmitancia luminosa, y el resto de los cristales hasta el 30%. Así es como los autos generalmente salen de fábrica, pero luego los automovilistas les hacen poner los films que los oscurecen. Cuando circulan por las calles es difícil que los multen. “Si hay una ley vigente se debería hacer cumplir. A la larga, todo suma. Y sí que suma: la cantidad de muertos en el tránsito es cada vez más preocupante. El año pasado, 395 tucumanos fallecieron en accidentes”, advierte Katz.

“No se puede controlar todo lo que dicen las normas. La gente no debería llevar polarizados los vidrios del auto por su seguridad; es una cuestión de autocuidado”, cierra Romero.

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Enrique Romero
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