La Crucifixión: un exorcismo que se lleva la vida de una joven monja

Sophie Cookson es la única actriz conocida en la propuesta de terror dirigida por Xavier Gens

01 Feb 2018

El francés Xavier Gens logró reconocimiento internacional en el campo de las películas de acción en 2007 con “Hitman, agente 47”. A partir de allí, su carrera giró para profundizar cada vez más en el mundo de lo sobrenatural, hasta que desembarca ahora con “La crucifixión”, el aporte del género a una semana particularmente escasa en estrenos en las salas tucumanas.

En su nuevo filme, Gens puede hacer gala de efectos, gritos y sustos para construir una trama de suspenso terrorífico ambientada en una zona campestre de Rumania y con un elenco de ese país (con nombres mayormente desconocidos en el circuito artístico de la Argentina). La excepción es la protagonista, Sophie Cookson, quien saltó a la fama con “Kingsman”. El agregado de promoción de que la historia esta basada en un hecho real ocurrido en enero de 2005, gancho para parte del público, viene a compensar la ausencia de artistas de referencia a cargo de los personajes.


El inicio es con un sacerdote que va a prisión por el asesinato de una joven monja que estaba siendo sometida a un exorcismo para sacar de su cuerpo al diablo. En esa práctica era ayudado por otras cuatro religiosas, que también son imputadas por la Justicia. El caso es lo suficientemente atractivo para que le llame la atención a una periodista, que decide investigarlo. La premisa es determinar racionalmente si fue un crimen realizado por un grupo de psicópatas fanáticos de la religión o si hubo una puja real entre el bien y el mal, que terminó ganando la fuerza demoníaca en el cuerpo de la víctima.

A medida que se profundiza en los hechos, se suceden espíritus que envían mensajes, transferencias sobrenaturales, movimientos de objetos inanimados y la participación de personajes inesperados que construyen tramas secundarias respecto del relato central.

El escepticismo de la protagonista se va resquebrajando cada vez que se enfrenta con un hecho paranormal, recurso habitual en esta clase de historias. El entorno rural de aldeas y granjas es propicio para el surgimiento de leyendas y para el debilitamiento de las convicciones más cerradas, en lo que se transforma en uno de los aciertos de Gens a la hora de filmar; además, le aporta un aire incómodo a viejos tiempos y mitos recurrentes, que vuelven a aparecer cada tanto.

Los guionistas son los hermanos gemelos Chad y Carey Hayes, autores de las dos entregas de los filmes inspirados en los Expedientes Warren, donde el dogma de la fe es puesto constantemente en crisis.

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