Rodrigo Mora y Miguel Ángel Russo protagonizaron una dura batalla contra sus enfermedades

Ambos son campeones de América, título que transforma jugadores y técnicos en héroes y construye una relación de amor inquebrantable.

31 Ene 2018

En la vida de los futbolistas y entrenadores hay partidos que son más duros y exigentes que otros. Adversarios a los que se supera sin problemas y otros que se transforman en obstáculos insalvables. Pero cuando el rival a vencer es una enfermedad que llena de incertidumbre el futuro inmediato, se necesita mucho más que habilidad y coraje para salir airoso.

Esta semana el fútbol aplaudió la vuelta a las canchas de Rodrigo Mora, el delantero uruguayo de River, y Miguel Ángel Russo, el entrenador argentino de Millonarios de Colombia, quienes ganaron la batalla personal que sostuvieron durante varios meses.


El camino de recuperación de Mora tuvo un inicio con mucha incertidumbre, no solo para él, sino para River y sus hinchas. El último partido del uruguayo fue en el superclásico que River le ganó a Boca, 3 a 1, en la Bombonera. Luego de ese partido su ausencia indicaba una probable lesión, pero no había ninguna confirmación. Al poco tiempo, el ídolo riverplatense, Oscar Más declaró que Enzo Francescoli le había contado que Mora sufría de cáncer de hueso en una de sus costillas y eso terminaría con la carrera del jugador. “Pinino” se equivocó y tuvo que pedir disculpas. Mora padecía una osteonecrosis en la cabeza del fémur provocada por un infarto de hueso.

“Desde un primer momento los médicos me dijeron que había que operar pero no me aseguraban que volvería a jugar al fútbol” contó el uruguayo luego de su vuelta al fútbol en el partido contra Huracán. “Hice una promesa para el día que vuelva a jugar al Monumental”, confesó. El reencuentro se producirá el sábado y estará cargado de emociones, tanto para él como para los hinchas.

No menos duro fue el proceso que vivió Russo, quien fue sometido a dos operaciones para recuperarse de un cáncer de próstata. Esta semana volvió a trabajar con su equipo Millonarios, rival de Independiente en la Libertadores. “Mis jugadores y cuerpo técnico sabían lo que pasaba y me respetaron, el silencio es bueno” afirmó el ex DT de Boca, Vélez, Central y Lanús.

Las lágrimas en los ojos de Ruso, durante la emotiva conferencia de presa, reflejaban la dura lucha que afrontó y sus ganas por salir adelante. Estas pruebas no se superan solos, y Russo lo sabe, agradeció a sus médicos, a su equipo y su familia: “Me dieron mucho amor, y esto se cura con amor nada más”, dijo con la voz entrecortada antes de quebrarse.

Tanto Mora como Russo son campeones de América, título que transforma jugadores y técnicos en héroes y construye una relación de amor inquebrantable. En esta lucha el fútbol dejó de lado las camisetas y los colores. Mora en su vuelta a al fútbol recibió el aplauso de algunos hinchas de Huracán, algo que se potenciará cuando pise el césped del Monumental. En Colombia hinchas de todos los equipos se alegraron por la recuperación del entrenador.

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