Peritos del Pozo de Vargas llevan un año sin cobrar el sueldo

En octubre les pagaron diciembre de 2016.

22 Ene 2018
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MEMORIA. Los arqueólogos han recuperado los restos de 100 desaparecidos. la gaceta / foto de JORGE OLMOS SGROSSO

Los miembros del Colectivo de Arqueología Memoria e Identidad de Tucumán (Camit) que trabajan en el Pozo de Vargas le reclaman al Consejo de la Magistratura de la Nación los sueldos correspondientes a todo 2017.

“¿Querés que te diga la verdad? Como fruta”, cuenta angustiado Ruy Zurita, miembro del Camit, y uno de los afectados por la deuda en el pago de sus honorarios.

El último pago que recibieron fue en octubre cuando cobraron el sueldo correspondiente a diciembre de 2016. Ya hubo otras demoras, asegura Zurita, pero nunca habían superado los seis meses. Desde el año 2002 la investigación se encuentra a cargo del Camit. La fosa común del paraje conocido como Pozo de Vargas se encuentra sobre la avenida Francisco de Aguirre al 4.200, al noroeste de esta capital.

El cuerpo de arqueólogos comprobó la existencia de una fosa común y desde entonces lleva excavados más de 30 metros. Hasta el momento, se hallaron restos óseos de más de 100 cuerpos. Las víctimas habrían sido arrojadas entre finales del Operativo Independencia (1975) y durante la última dictadura (entre 1976 y 1977).

Si bien el proceso de trabajo se encuentra en la recta final, restan excavar siete metros, se halló aplazado un año debido a que el pozo presentó problemas con el agua y no se dieron las condiciones necesarias para solucionarlos.

El 31 de este mes se llevará a cabo una medida judicial, de la cual se espera obtener información acerca de la posible existencia de restos óseos en los siete metros que aún faltan ser explorados.

Esto va a determinar si será necesario invertir dinero para solucionar los inconvenientes con las napas subterráneas. Para Zurita, la medida es “secundaria”, ya que el resultado “no afectaría el curso de la investigación”. “Lo que hay que hacer es solucionar el tema del agua, nada garantiza que no tengas que seguir excavando”.

Sumado a la demora en el pago de los sueldos, se agrega el vencimiento de remesas de dinero, que serían destinadas a la compra de materiales. “El pozo está desfinanciado y se atrasan los trabajos”, reclamó el arqueólogo forense.

En cuanto a sus compañeros de trabajo, Zurita explicó que son muchos los que mantienen familias, “Este es mi único trabajo pago, yo me mantengo a mi mismo, pero tengo 11 hijos más (compañeros de trabajo), nos bancamos, pero también llegué a un límite con mi situación”, relató.

Pese a la situación, los especialistas aseguran que continúan realizando su trabajo. “Ponemos toda la voluntad y nos arreglamos con lo que tenemos”, expresó el investigador, que reconoce que no ha perdido la esperanza y que confía en que los pagos se regularicen.

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