Vida y muerte de Versace en la pantalla chica

La señal FX estrena una miniserie sobre el asesinato del diseñador italiano, centrado en las obsesiones del gigoló que le disparó en 1997.

18 Ene 2018

La fama, el dinero, el respeto y el lujo fueron parte esencial de la vida de Gianni Versace, un nombre que trascendió la industria de la moda para transformarse en un sello de distinción que perdura 21 años después de su muerte. Esta noche, a las 22, la señal de cable FX estrenará la segunda temporada de su miniserie temática “American crime story”, dedicada a “El asesinato de Gianni Versace”. La apuesta del canal es replicar el éxito alcanzado en 2016 con “El caso O.J. Simpson”.

La producción dedicada a uno de los diseñadores más destacados del mundo está protagonizada por el venezolano Edgar Ramírez (protagonista de “Carlos”), el actor y cantante portorriqueño Ricky Martin, la española Penélope Cruz y Darren Criss (“Glee”) en los papeles principales (ver “Personajes y actores”).

Versace nació en diciembre de 1946 en Reggio Calabria, Italia. Su madre, Francesca, fue una influencia determinante para su carrera profesional, ya que lo ayudó en los inicios de la boutique familiar D´alta Moda, donde ya hacía diseños con 18 años. De allí pasó a Bélgica, Inglaterra y Francia, antes de llegar a la vidriera de Estados Unidos en los 70 y vivir rodeado de celebridades y estrellas de rock.

Dueño de un estilo único y exótico, fue el encargado de vestir a Naomi Campbell, Cindy Crawford, Madonna, Carla Bruni, Claudia Schiffer, Cher y Elton John, entre muchos otros. El amor lo encontró en 1982 en el modelo Antonio D’Amico. Su chef de cabecera era Donato De Santis, radicado hoy en la Argentina.

El 15 de julio de 1997, Versace volvía de su caminata diaria por Miami Beach y el gigoló Andrew Cunanan lo asesinó de dos disparos por la espalda en la puerta de su mansión, conocida como Casa Casuarina (convertida en 2013 en un hotel cinco estrellas con precios que parten de los U$S 900 por noche). El FBI lo estaba siguiendo como sospechoso por otros cuatro crímenes, pero nunca pudo atraparlo: el homicida se suicidó ocho días después.

D’Amico fue el encargado de reconocer el cuerpo yacente de Versace y de hablar con la prensa. Pese a que habían trabajado juntos en varios diseños deportivos, la familia del modisto comenzó una lucha judicial para que no accediese a su fortuna (hoy calculada en unos U$S1.500 millones), que fue a parar a manos de la hermana y de la sobrina del creador, Donatella Versace y Allegra Beck. Actualmente, los Versace están en guerra en los tribunales con el canal FX, ya que no avalan la miniserie que ahonda en la tortuosa relación que tuvieron los hermanos.

Nueve episodios

La propuesta televisiva se estructuró en nueve capítulos de una hora cada uno, y tiene como personaje central al asesino, en un relato que comienza en el crimen y se remonta temporalmente hacia atrás. En esa línea se retrata la Miami de los 90, con el submundo gay, los prejuicios y los excesos.

El guionista y productor Ryan Murphy se basó en una investigación de la periodista de la revista Vanity Fair, Maureen Orth, quien destacó que para conseguir reconocimiento, Cunanan creyó que debía matar, luego de entrevistarse con más de 400 personas y de leer más de 1.000 páginas de documentación del FBI sobre este caso, que culminó en un libro exitoso.

En una entrevista con la agencia Télam, Orth resaltó que el criminal había sido criado por un padre que le dijo toda la vida que era extremadamente especial, que debía hacer cosas grandes, que el mundo debía venir a él, y estaba obsesionado con la fama porque quería ser alguien muy destacado.

“Siempre miraba a Versace y se preguntaba por qué podía tener todas esas cosas y él no. Poco a poco cayó en el mundo de la pornografía violenta, de la droga, fue un prostituto y la gente más cercana lo había abandonado. Al final comenzó a matar gente, culminando con Versace -explicó Orth-. La idea de Murphy era contar cómo era la vida hace 20 años, que también es interesante hoy en día, cuando se hace cualquier cosa para ser famoso, porque está la idea de que es el valor más grande del mundo”.

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