En avión, los chicos se aburren a los 49 minutos

Un estudio detalla qué conviene hacer para que los viajes largos no se vuelvan insoportables

14 Ene 2018
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A PREPARARSE. Los menores de tres años son los más inestables. laguiadelvaron.com

Los menores de 12 años que viajan en vuelos de larga distancia se aburren y comienzan a molestar tras los primeros 49 minutos de iniciado el trayecto, según un estudio realizado por la Universidad de Lancashire (Gran Bretaña) y por una aerolínea internacional.

Según la psicóloga y especialista en aburrimiento de esa universidad, Sandi Mann, el estudio incluyó el análisis de más de 2.000 padres con hijos menores de 12 años y la observación de niños durante el recreo. Comprobaron que el 64% de los padres se preocupa por entretener a sus hijos durante los vuelos y que el 43% está preocupado por el aburrimiento y el estrés de los más chicos en los aviones, lo que se traduce -sobre todo- en molestias al resto de los pasajeros.

“Los menores de entre tres y cuatro años son los más inestables en estas situaciones, porque son físicamente muy activos, ganan independencia y necesitan elementos más sofisticados para ser entretenidos que cuando eran más chiquitos. Por ese motivo hay que tener especial cuidado con ellos”, apuntó Mann. Las técnicas más utilizadas por los padres para evitar el aburrimiento de los menores son, en el 41% de los casos, dar premios, en el 33%, permitir el uso de aparatos electrónicos, en el 27% ofrecer juguetes nuevos, y en el 16% hacerlos quemar energías con juegos o caminatas antes del embarque.

La proyección de películas logra mantener la atención de los menores de cuatro años por unos 40 minutos y la de los chicos de hasta 12 años durante casi dos horas. Son muy efectivas para combatir el aburrimiento.

Los juegos en dispositivos inteligentes o a través del sistema de entretenimiento de a bordo logran captar la atención de los menores de cuatro años durante 30 minutos y la de los de hasta 12 por dos horas, según el estudio.

Las actividades creativas, como el dibujo, son las más utilizadas para calmar la ansiedad de los menores de hasta nueve años, mientras que los libros para colorear y adhesivos tienen un encanto especial para los menores de dos.

“Jugar al ‘veo-veo’ o caminar regularmente por los pasillos de los aeropuertos son actividades recomendables para que los niños pequeños hagan ejercicio y para que los bebés cambien el entorno visual y se relajen”, agregó Mann. ¿Qué no conviene? Que coman mucho antes de subir al avión, porque se sentirán pesados y eso contribuye a la sensación de fastidio.

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