Caminos devoradores en el Dakar 2018

La carrera se reanuda luego del descanso, con casi 80 máquinas menos de las que largaron.

13 Ene 2018
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SIN DISTINCIÓN. El desierto no tuvo piedad de nadie. El Kamaz del ruso Eduard Nikolaev, candidato, volcó pero llegó al final. reuters

El Dakar es de esas pruebas deportivas de larga duración en las que desde el minuto cero le cabe la frase “pasó de todo”. Pero en 2018, a la generalidad se la devoró el desierto peruano. Una sola palabra gobierna el planeta dakariano: abandonos.

La caravana, que sigue su marcha hoy (ver la etapa del día), dejó en el camino a más de 80 vehículos y apenas recorrió poco más de 4.698 de los 9.000 kilómetros que tiene el rally. De las 10 veces que la carrera se hizo en Sudamérica, es la prueba que más deserciones tuvo hasta el día de descanso.

Campeones defensores como el británico Sam Sunderland (Motos) o el ruso Sergei Kariakan (Cuatriciclos), o ex ganadores, como el español Nani Roma (Autos) o el polaco Rafal Sonik (Cuatriciclos) cayeron y, vale aclarar, por accidentes, no por defectos mecánicos. Los caminos son el principal rival a vencer por encima de los contrincantes.

En el fondo

Fue la imagen del día de la cuarta etapa: la suspensión del robusto 3008 DKR de Cyril Després destrozada. A primera vista, el presagio era el peor. Finalmente, el francés pudo seguir, aunque está 48°, a 43 horas del líder.


Nunca antes pasó

Lo de Kevin Benavides es inédito: en 40 años de historia, por primera vez un argentino lidera la prueba. El segundo puesto en la sexta etapa le alcanzó para desplazar de la cima al francés Adrien Van Beveren. La ventaja es de 1’57”.


“El Coyote”, histórico

Federico Villagra con la victoria en el tramo que unió Pisco y San Juan de Marcona fue el primer argentino que ganó con un camión. El Iveco de “El Coyote” se convirtió en el principal rival del Kamaz ruso de Eduard Nikolaev.


Reina triste

 Alicia Reina quedó fuera en la tercera etapa y de la peor manera porque además perdió su camioneta por un incendio. La situación que el mundo vio en pleno desierto de San Juan Marcona fue conmovedora. Reina y su navegante Dante Pelayo rondaban anonadados el escenario del triste hecho cuando aterrizó el helicóptero de la organización y descendió Ettenne Lavigne, director general de la carrera, y se fundió en un abrazo consolador con la piloto que lloraba en su hombro.


Altura letal

No sólo las condiciones del suelo pueden dejar afuera a un binomio, también las ambientales. Orlando Terranova se descompensó (vómitos y dolores de cabeza) por los 4.722 metros de altura del altiplano boliviano.


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Dakar 2018
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